jueves, 17 de agosto de 2017 11:48
Politica

Alberto Fernández apuesta por una ciudad 'bussines friendly' y no "Colau friendly"

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El candidato del PP a la Alcaldía de Barcelona, Alberto Fernández, ha apostado este lunes por una ciudad cuya administración municipal no sea un escollo para el emprendedor, donde no haya un exceso de intervencionismo y exento de laberintos administrativos: "una ciudad 'bussines friendly' y no 'Colau Friendly'".

En un conferencia titulada 'Barcelona, sociedad Capital' celebrada en la Cámara de Comercio de Barcelona, el candidato popular ha dicho que Trias "ya ha mostrado su predisposición a pactar con Colau", cuando, a su juicio, la apuesta debería ser otra.

Entre las diversas propuestas que ha desvelado para la Barcelona que defenderá en la próxima campaña electoral destaca la creación de un plan para simplificar y reducir la administración municipal, estableciendo la frontera entre lo público y lo privado.

"Apliquemos la máxima zapatero a tus zapatos", ha propuesto el líder popular, que ha lamentado que el Ayuntamiento gestione asuntos que no son del ámbito público, teniendo en propiedad desde de viñedos a empresas funerarias.

Alberto Fernández ha recordado que el Ayuntamiento tiene participación en un total de 70 empresas y consorcios y ha afirmado que "éste no es el papel del consistorio".

Por eso, ha sugerido poner el Ayuntamiento a dieta, ya que considera que no es útil que existan 570 normas municipales, muchas incompatibles, que regulan la misma actividad en distintos Distritos, convirtiendo Barcelona en "un Reino de Taifa de los Distritos"; con el fin de hacer una ciudad donde levantar un negocio sea sencillo y rápido.

En este sentido, ha recordado que el plazo medio de resolución de concesión de licencias de actividad es de 193 días, siendo en Sarrià de 366 días, en Ciutat Vella de 322 o en el Eixample 315 días; un retraso que Fernández ha calificado de "inasumible y disuasorio" y que provoca que muchos empresarios busquen otra ciudad donde no se ponen estas trabas.

Este retraso favorece, a juicio del popular, que muchos emprendedores infrinjan las normas porque sale a cuenta, algo que en otro ámbito también se incentiva en Can Vies, donde "hay quien descubrió que si quemaba contenedores y máquinas el alcalde escucharía, creando un agravio comparativo con quien sí sigue la ley".

INSPECCIONES

También ha propuesto un plan de inspección municipal para que se pueda ver quién cumple y quién no con las normas, algo cuya necesidad se puso de manifiesto con el 'boom' de pisos turísticos en Barceloneta y que el gobierno municipal se vio obligado a actuar pese a que los populares ya lo habías propuesto tiempo antes.

"El alcalde nos dijo que no podía crear plazas. Le dijimos que había alternativas como homologar un cargo para que hiciera de inspector o externalizar el servicio", ha recordado, y ha explicado como después del verano, tras las manifestaciones de los vecinos de la Barceloneta, se incrementaron las plazas de inspectores de 60 a 120.

Para el líder del PP municipal, Barcelona es una carrera de obstáculos en la que su grupo pretende eliminar alguno, como la normativa de terrazas, que proponen unificar para ser menos intervencionista, pero respetando el descanso de los vecinos.

Además, proponen la creación de la ventanilla única empresarial, los microcréditos para los emprendedores, y otra ventanilla única social, en la que se haga una interconexión plena entre el sector público y el privado para llegar a más beneficiarios, con servicios de más calidad, en la que el Ayuntamiento continúe siendo el titular del servicio, pero delegando la prestación en una empresa.

Ha considerado que sería conveniente crear un expediente único social, para que todos los esfuerzos de las administraciones vayan en la misma dirección "evitando duplicidades y picarescas", en la que se comparta información con las entidades sociales.

MENOS IMPUESTOS

La prioridad de los populares en la campaña será disminuir el empleo y una de las medidas que llevarán a cabo es la reducción de la fiscalidad, porque Barcelona es una ciudad cara y porque "en el mandato del alcalde, Xavier Trias, la ciudad ha tenido un superávit de 222 millones de euros y se ha aumentado el IBI un 30% y los aparcamientos un 80%".

"El cambio fiscal que anunció Trias ha sido un engaño", ha sentenciado el popular, que ha asegurado que en Barcelona hay una fiscalidad de primera para unos servicios de tercera, cuando a su juicio los impuestos y tasas deben ser una herramienta al servicio de los ciudadanos.

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