miércoles, 18 de octubre de 2017 15:12
Opinión

Los tres premios seguros de la ludopatía

Dr. Jorge Juan Collantes Núñez
Dr. Jorge Juan Collantes Núñez
Médico en Saluspot. Doctor en Medicina y Licenciado en P

Dr. Jorge Juan Collantes Núñez

"Jugar" es "hacer algo con alegría y con el solo fin de entretenerse o divertirse". Y es por ahí donde se empieza. Pero hay que añadir un componente crucial el este "entretenimiento": el azar, que es intangible, pero que lleva el huevo de ese "bicho" que se apoderará de nuestra mente.

La adquisición de la adicción al juego patológico es muy sencilla porque el "bicho" nos amaestra. Cuando una conducta es reforzada a lo largo del tiempo, esa conducta queda instaurada en nuestra persona. Y la razón por la que la conducta del juego se instaura de una manera tan arraigada y, por tanto, tan difícil de erradicar, es que cuando jugamos (conducta) sabemos que hay premio (refuerzo), pero no sabemos cuando vamos a ser premiados (azar), aunque sabemos que vamos a ser premiados, por lo que siempre buscaremos el premio. De esta manera, no sólo la conducta del juego, sino toda la cadena de conductas que nos llevan a jugar, quedan sólidamente instauradas (hábito). El "bicho" ya nos gobierna de tal manera que nos obliga desesperadamente a jugar, y sin posibilidad de control. Pero este "bicho", no solamente es persistente en nuestra mente, sino que va creciendo progresivamente de tal manera que nos genera una dependencia emocional del juego. Y el "bicho", como propietario de nuestra mente, destruirá nuestra vida personal, familiar, social, laboral,?

El "bicho" tiene sus preferencias para anidar. Buscará personas deprimidas, o con baja autoestima, o con facilidad al aburrimiento, o a aquellos que tienen poca capacidad de enfrentamiento a la realidad, o con distorsiones cognitivas. Pero al "bicho" también le gustan aquellas personas inquietas, enérgicas, altamente competitivas, o a aquellos con sueños de grandeza y deseosos del éxito, o a los generosos hasta la saciedad. La ludopatía es en realidad un síntoma de otras situaciones patológicas de base. La depresión, el duelo patológico, el trastorno bipolar, los trastornos de personalidad, la psicopatía,? son el caldo de cultivo y alimento para el "bicho". Por tanto, mientras sólo ataquemos al "bicho", como no quitemos el caldo de cultivo, éste no se extinguirá y seguirá reproduciéndose.

Tres son las grandes heridas que nos producirá el "bicho". En primer lugar, la ruina económica. Pero como el "bicho" quiere más y más, y nos gobierna la mente, va a llevarnos a situaciones delictivas como el robo, la falsificación, el fraude, el abuso de confianza,? En segundo lugar, como se ha adueñado de nuestra mente, la depresión, la mentira, la desesperación, la angustia, los delirios, el ánimo, el trastorno de personalidad, lo brotes maniacos, el impulso incontrolado, ... serán cada vez más graves, porque el "bicho" se alimenta de ellos. Y en tercer lugar, ante la destrucción que nos causa el "bicho", un alto porcentaje de ludópatas intentan suicidarse para librarse del "bicho".

Si tienes caldo de cultivo para el "bicho", el mejor repelente es ponerte en manos de un buen psicólogo y tratar de erradicar el caldo de cultivo para que el "bicho" no anide o no se alimente. Porque, como te pique el "bicho", tienes uno de estos tres premios seguros: un viaje a la cárcel, un viaje al manicomio o un viaje al cementerio.

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