jueves, 17 de agosto de 2017 13:50
Cultura

El manga, fuente de conocimiento de la cultura japonesa

|

Gran primera jornada del 20 Salón del Manga que fue inaugurado al mediodía del jueves por su director Carles Santamaria, que estuvo acompañado por Daniel Fernández, presidente de Ficomic; Ferran Mascarell, conseller de Cultura de la Generalitat; Xavier Trias, alcalde de Barcelona; Hiroyuki Ueno, director de la Fundación Japón-Madrid y Kazuhiko Koshikawa, que destacó la importancia del manga en la divulgación de la cultura japonesa. "Muchos de los actuales traductores españoles de japonés lo son gracias a que se aficionaron al manga", comentó. Todos ellos celebraron los veinte años del Salón que han servido como lazo de conocimiento entre Japón y Europa.

Los dos decenios del certamen han demostrado como los que para algunos era una moda pasajera se ha convertido en la expresión cultural de ya varias generaciones porque los primeros aficionados que se acercaron hace 20 años a la Estación de Francia de Barcelona, y en los siguientes años acudieron a la Farga de l'Hospitalet de Llobregat, ahora asisten con sus hijos al recinto ferial de Montjuic de Barcelona. El manga uniendo a las familias.

En la mañana del jueves las nuevas generaciones manga hicieron acto de presencia con nutridos grupos de escolares que acudieron acompañados de sus profesores Y se encontraron con mucho más que tebeos i animación. La cultura japonesa, más allá del manga, tiene una gran presencia en el Salón. Una de las novedades de este año es la creación de un espacio espiritual dirigido por María Sánchez que nos explica el sentido de incorporar la espiritualidad en una convención de manga: "Se trata de crear un espacio para provocar el encuentro espiritual entre Occidente y Japón", comentó.


El gran espacio al aire libre que forma la plaza del Univers y que sirve de distribuidor de acceso a los diferentes pabellones ha sido incorporado para las actividades del Salón. En la jornada inaugural se celebraron los conciertos de Connect y el Grupo Tribal Brothers. También tuvo el torneo de Sofhtcombat, organizado por Brigada SOS. En los espacios de tiempo libre que había entre actuaciones profesionales, el público asistente podía acceder al escenario para cantar temas de series de anime.

Como cada año, la gastronomía japonesa no podía faltar en el Salón y Jordi Roca, el especialista en repostería del restaurante El Celler de Can Roca, considerado como el mejor del mundo, aconsejó sobre los dulces que mejor combinan con sake, el famoso aguardiente japonés. Se pudo hacer degustación del licor, claro que sólo para los mayores de 18 años.

El periodista Carles Santamaria dejó por unos momentos su disfraz de director del Salón y se puso el traje de conferenciante ofreciendo una charla sobre El nuevo japonesismo, junto al periodista Vicent Sanchis. Santamaria destacó la revitalización del interés por Japón gracias al manga. "A principios del siglos XX, en Europa se vivió la fiebre del orientalismo, existía interés por todo aquello que procedía de Japón por su exotismo. Ahora, en el siglo XXI, vivimos un momento de revitalización del japonesismo gracias al manga", comentó en su charla. También destacó el futuro del manga. "Una de las claves del cómic japonés es que tiene una gran variedad de géneros para todo tipo de públicos, factor que garantiza su continuidad".

Muy interesante y instructiva fue la mesa redonda en la que participaron Adrià Martínez, Joaquín Cerviño y Óscar Valiente en la que se habló sobre la historia del manga, su evolución y su relación con el universo de los samuráis. Como dato Martínez explicó que en 2013 se vendieron 13 millones de ejemplares de One Piece. "Si pensamos en todas las series de manga que se venden en todos los países del mundo podemos pensar que la historia del manga tiene todavía mucho recorrido".

Uno de los protagonistas de la jornada y de todo el Salón es el dibujante madrileño de origen japonés Ken Niimura, que tuvo un primer encuentro con sus seguidores. Niiumura, que es el autor del excelente cartel de esta edición, vive actualmente en Japón donde trabaja incansablemente en nuevos proyectos., pero ha tenido tiempo para aconsejar a los futuros mangakas: "El trabajo del dibujante de manga es exigente y duro, pero se puede resistir si te gusta lo que haces. A mi me gusta, pero el día que deje de hacerlo me dedicaré a otra cosa", declaró.

El mundo Pokemon también deleitó a los otakus. Un inmenso Pikachu colgado del techo preside estos días una gran zona de juegos de cartas y videojuegos, su universo se prolonga en una gran exposición sobre los célebres personajes.

COMENTAR


Pressdigital
redaccion@pressdigital.es
Powered by Bigpress
RESERVADOS TODOS LOS DERECHOS. EDITADO POR ORNA COMUNICACIÓN SL
Mapa Web Condiciones de uso Consejo editorial version mobil