miércoles, 13 de diciembre de 2017 04:33
Opinión

Ordenar el Clóset

Lilia Cisneros Luján
Lilia Cisneros Luján
Periodista Mexicana

En los últimos 30 años, la deuda pública de América Latina se ha multiplicado más de 32 veces al pasar a un billón treinta y nueve mil dólares.

En los últimos 30 años, la deuda pública de América Latina se ha multiplicado más de 32 veces al pasar a un billón treinta y nueve mil dólares [1].

Cumpliendo los planes del consenso de Washington 33% de esa carga para los depauperados pueblos de la región se le debe a instituciones financieras internacionales, 21% a Estados y el 46% a acreedores privados como es el caso de los bancos.

Más allá de cifras imposibles de comprender en un horizonte de niños muriendo de inanición y enfermedades, el hecho es que América Latina y el Caribe encabezan la lista mundial de deudores, es decir, cuatro veces más que los que grava la vida institucional de países en Medio Oriente y África del Norte, triplica al África subsahariana, duplica la de Asia del Sur y supera, en menor grado, la acumulada en Europa Central y Oriental junto con Asia Central.

Si esto es dramático, es peor el pago del servicio de esta deuda. En los treinta años a los que nos referimos, América Latina ha tomado del ingreso de sus pueblos más del triple de toda su deuda externa reciente, para el pago de interés y comisiones [2] lo cual indudablemente presiona para disminuir los programas sociales, como sería educación gratuita, servicios de salud universal, empleo entre otros muchos [3].

Para los estudiantes de normales rurales mexicanas, que además de matarlos de hambre los desaparecen cuando pretenden hacer visible su dramática situación, carecen de sentido los discursos alegres de los funcionarios engolosinados con los parámetros de la macro economía. Tomar dos alimentos ?arroz y frijoles si bien les va- al día, bañarse apenas una o dos veces a la semana, carecer de lo indispensable para mantener su entono, -vivienda, enseres de cocina etc.- en condiciones de higiene es lo que impulsa a los más pobres a salir para ser escuchados, tomar un autobús ajeno para llegar a donde se resguarda la autoridad y levantar la voz, aunque el riesgo sea la privación de la libertad e incluso el término de la vida.

De muy poco servirá el sacrificio de los jóvenes ?por igual los desaparecidos o muertos de Ayotzinapan o los de otras normales- si la sociedad no medita en la gravedad de ser México el octavo país con mayor deuda del mundo, de entre diez que se tomaron para considerar lo que significa el acumulado de deuda neta y pasivos sin consideración de reservas internacionales ?que es otra de las trampas de la macroeconomía- y tenencia de oro. Si nos comparamos con Estados Unidos y al no tener contexto de las notas, decimos que ellos están más endeudados, pero el hecho es que su deuda equivale al 14.2% de su PIB, y quizá salimos más felices si asumimos que los pasivos externos de España equivalen a 103% del mismo parámetro.

Muy interesantes datos nos pueden dar los expertos en economía, aunque lo que ocurre en países emergentes como México, rebasa hechos como que Grecia tiene un endeudamiento equivalente al 90%, frente a un México de 35%; pero la presión social debería ser escuchada de la misma forma en que, cuando somos adolescentes, procuramos atender la voz materna que nos invita primero y nos exige después, a cumplir la responsabilidad de ordenar nuestra habitación y ello incluye el clóset.

Los humanos se refieren al clóset como un sitio a donde alguien o algo puede esconderse. Todos, hemos utilizado este espacio para ocultar lo que no tuvimos tiempo o ganas de ordenar. Alguna vez mamá entró y se conformó con ver la cama tendida y todo con un aparente orden; pero si se mira debajo de la cama y al interior del clóset, invariablemente habría que enfrentarse con la debilidad de la imagen. Debajo del maquillaje, al igual que detrás de la puerta del clóset, debe haber una realidad tan contundente como lo que se muestra hacia afuera. La terrible desgracia de los estudiantes normalistas debería ser una llamada vigorosa para que desde el presidente y su gabinete, los ejecutivos locales y todos los funcionarios que se constituyen en gobierno, se decidan a hacer una profunda limpieza de clóset. Por más cínico e irresponsable que alguien sea, la realidad del clóset, es fácil asumirla con el simple hecho de abrir la puerta. Los terribles eventos que han salido a la luz pública las últimas semanas, son como el cúmulo de cosas desordenadas que nos caen encima cuando ni la puerta donde se esconde todo lo que está mal puede mantenerse cerrada. Hagamos todos una auto crítica y empecemos por poner en orden lo más íntimo, me refiero a propia consciencia [4] a la cual, lo mismo que al pueblo, ningún maquillaje puede engañar.

[1] Según el Observatorio de la Deuda en la Globalización (ODG), para el 2012 se elevó la cifra a partir de 32 mil millones de dólares a un billón 39 mil millones de dólares. El Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo (CADTM), analiza en documentos de esa red formadas por diversos organismos e investigadores, los mecanismos de diversos gobiernos que han convertido en deuda pública externa, mucho de lo contratado por la el sector privado, que además adquirió a precios de regalo empresas que eran del estado.
[2] En lo correspondiente sólo a la deuda pública externa, el pago se cuadruplica ya que la región ha erogado mil 890 millones de dólares, según el CADTM a partir de cifras del Banco Mundial.
[3] El CADTM presenta cifras que ilustran la magnitud del servicio de la deuda pública externa en Latinoamérica: en 2012 representó entre 3.7 por ciento y hasta 24.5 por ciento del producto interno bruto (PIB) de los países de la región, así como de 8.3 hasta 47.2 por ciento de sus presupuestos nacionales. Cifras muy elevadas en comparación con lo asignado a gastos para educación y salud que fueron de uno a 7 por ciento del PIB y de 4 a 16 por ciento de los presupuestos.
[4] "Examíname, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí, camino de perversidad, ???" (Salmo 139:23-24).

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