martes, 22 de agosto de 2017 09:14
Sociedad

Localizado el ábside de la Basílica Paleocristiana y la tumba de Sant Fructuós

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Después de dos semanas de intenso trabajo en la investigación arqueológica para comprobar la conservación de los restos absidiales y la tumba martirial de la Basílica de Sant Fructuós; este lunes finalmente se ha confirmado esta realidad con la presentación a cargo del Ayuntamiento, el Instituto Catalán de Arqueología Clásica (ICAC) y el Museo Bíblico / Arzobispado de Tarragona.

Bajo la dirección arqueológica de Josep M. Macias Solé (investigador del ICAC), Andreu Muñoz Melgar (Museo Bíblico Tarraconense / Arzobispado de Tarragona) e Imma Teixell Navarro (Consejería de Patrimonio Histórico del Ayuntamiento de Tarragona); se ha llevado a cabo este proyecto y se ha podido comprobar su existencia, el estado de conservación y su relevancia como uno de los conjuntos basilicales martiriales más significativos de la Península Ibérica; para hacer un estudio exhaustivo y volverlo a tapar con las máximas medidas de seguridad para su conservación.

En el trabajo pues se ha localizado el espacio absidial de la basílica de San Fructuoso, así como la tumba núm. 24 (documentada así por Mn. Serra i Vilaró), la cual fue identificada con la tumba martirial donde fue depositadas los restos de los tres mártires quemados vivos en la arena del anfiteatro (Pero que desde el siglo VIII se encuentran dispersas por la geografía mediterránea). La cripta de los Arcos también se ha limpiado y tratado para hacer la documentación fotogramétrica.

Dada la importancia de este hallazgo el próximo domingo 2 de noviembre de 10 a 14 h se llevará a cabo una jornada de puertas abiertas para que la ciudadanía pueda conocer in situ los resultados. Con la colaboración del Museo Nacional Arqueológico de Tarragona, se hará un recorrido que se iniciará por la entrada de la Necrópolis Paleocristiana (Calle Ramón y Cajal) y se utilizarán los pasos subterráneos entre el MNAT y la fábrica de Tabacos, para acceder hasta la Cripta de los arcos y la excavación que aún permanecerá abierta.

Resumen histórico


Entre 1926 y 1933 el arqueólogo Mn. Joan Serra i Vilaró excavó en los terrenos de la Fábrica de Tabacos donde documentó una basílica construida a partir de una tumba sagrada. Esta es la iglesia más antigua conocida en Tarragona. Sus constructores dispusieron que dicha tumba quedara integrada en el centro de la cabecera de esta iglesia y que sobre ella se erigiera el altar eucarístico. Las evidencias arqueológicas documentadas por Mn. Serra Vilaró le llevaron a la conclusión de que, en este sepulcro, fueron enterradas los restos martiriales del obispo de Tarraco, Fructuoso y de sus diáconos, Augurio y Eulogio, quemados vivos en el anfiteatro del año 259.

La basílica fue construida a finales del siglo IV o inicios del siglo V, en los momentos de oficialización del cristianismo. Tenía unos 39 m de longitud y una anchura de 18,50 m. y presentaba un ábside semicircular flanqueado por dos estancias con funciones funerarias y de sacristía. Una de estas dos estancias es la llamada Cripta de los Arcos. La basílica tenía tres naves, transepto y un contraabsis los pies de la basílica. En el subsuelo de las naves había numerosos enterramientos. En la basílica también se le adosa algunos mausoleos funerarios. Los fieles querían inhumar en este espacio eclesial o cerca de él, junto a la tumba martirial.

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