sábado, 19 de agosto de 2017 20:44
Sociedad

Seis respuestas sobre la legionela que deberías conocer

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La legionela es un problema de salud pública que conviene que conozcamos. La legionela es una bacteria con 20 especies y unos 70 serogrupos. La más conocida es la «Legionella pneumophila», productora de enfermedades respiratorias graves que requieren una intervención rápida y que conduce a la muerte en organismos debilitados o con enfermedades concomitantes.

¿Dónde está esta la legionela?

En medios acuáticos, sobre todo en torres industriales de calefacción y en sistemas sanitarios de agua caliente, así como spas y sistemas de agua caliente vaporizada. Con menos probabilidad también en la instalación de agua potable o fuentes ornamentales.

¿Cómo se desarrolla?

Crece siempre que tenga nutrientes y la temperatura esté entre 20 y 45 grados. Por tanto en instalaciones muy frías o muy calientes por encima de 50 grados no crecerá. Si las tuberías son antiguas o sucias, las aguas son muy duras la probabilidad de crecimiento es mayor.

¿Podemos evitar la enfermedad?

Por supuesto que sí. Manteniendo las instalaciones de agua caliente por encima de 50 grados, limpieza con cloro de las instalaciones, también se puede ionizar el agua, pero esto es más caro.

A nivel doméstico se debe limpiar mensualmente los terminales de los grifos y alcachofas de ducha así como bañeras con lejía.

A nivel industrial hay unos protocolos que exigen planos de la instalación, análisis periódicos del agua y qué sistema o método de limpieza se ha empleado.

Especial control deben tener las instalaciones de balnearios, sanitarias y hoteleras.

¿Qué hacer cuando aparece un caso de neumonía por legionela?

Primero confirmarlo y declarar la enfermedad, buscar los lugares donde haya estado para detectar el origen. Si estuvo cerca de instalaciones de riesgo y si aparecen más casos, veremos los puntos de coincidencia entre ellos, hotel, viaje, cercanías de torre de refrigeración o si pertenecen al mismo edificio. En estos casos estamos ante un brote, no una epidemia.

¿Qué podemos hacer?

Es necesaria la responsabilidad de los propietarios de la instalación, realizar inspecciones periódicas con analíticas de las aguas de instalaciones de riesgo. A nivel doméstico, limpiar depósitos una vez al año, dejar correr el agua caliente a más de 60 grados cada seis meses durante cinco minutos. Limpieza de bañeras sobre todo las de hidromasaje con lejía y agua en funcionamiento y como he dicho antes limpieza de grifos y alcachofas de ducha con lejía.

No se trasmite nunca de persona a persona por lo que no debe cundir la alarma. La trasmisión es aérea, pero a través de los vapores o nebulizaciones, ni siquiera al beber el agua.

¿Cómo se manifiesta?

Dificultad para respirar, fiebre, dolor torácico, intranquilidad, tos con esputos que pueden ser sanguinolentos, con dolor de cabeza y mal estado general. En los casos que he tratado me llamó la atención el dolor torácico.

El tratamiento con antibióticos es eficaz. Los casos fatales se dan en personas que reciben tarde el tratamiento antibacteriano o están debilitados por otras enfermedades o fumadores.

Conocer la enfermedad, cómo se produce, cómo se trasmite y cuál es el tratamiento es fundamental para evitar alarmismos innecesarios. Pero la irresponsabilidad de no mantener bien las instalaciones es un problema que debemos resolver.

Artículo escrito por: Dr. Fernando María Navarro Pellicer
Médico SALUSPOT
Medicina general y de familia
Medicina interna

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