domingo, 25 de febrero de 2018 01:12
Opinión

El ESCANDALOSA COMPLICIDAD DE FELIP PUIG CON LA PATRONAL DE PANRICO EXIGE UNA RESPUESTA

Jacinto García. Agustín Cintes.
Jacinto García. Agustín Cintes.
Trabajador de Panrico. Trabajador despedido de Panrico

Todo el mundo lo sospechaba, pero ahora se ha materializado. La Generalitat, a través del Instituto Catalán de Finanzas, ha dado un préstamo de 8 millones de euros a Panrico y la empresa procede inmediatamente a despedir a 60 trabajadores / as más (ya van 104 este año, más 31 del año pasado). Un escándalo! Si la empresa tenía problemas financieros para pagar los despidos, ahora los puede salir adelante utilizando dinero público.

Todo el mundo lo sospechaba, pero ahora se ha materializado. La Generalitat, a través del Instituto Catalán de Finanzas, ha dado un préstamo de 8 millones de euros a Panrico y la empresa procede inmediatamente a despedir a 60 trabajadores / as más (ya van 104 este año, más 31 del año pasado). Un escándalo! Si la empresa tenía problemas financieros para pagar los despidos, ahora los puede salir adelante utilizando dinero público.

La Generalitat había intentado por todos los medios que, antes de dar este dinero, se firmara un acuerdo entre empresa y trabajadores para salvar la cara, pero los trabajadores / as se negaron a firmar los despidos, aunque también recibieron presiones de la dirección de CCOO. Sin esta firma, el conflicto sigue abierto. Mientras la empresa recibe dinero público para paliar los efectos de la huelga, los trabajadores llevaban los 8 meses de huelga sin cobrar y dos meses más para empezar a cobrar el ERTE que afecta a toda la plantilla; los despedidos aún no han cobrado el 100% de las indemnizaciones, y la empresa ya anuncia beneficios para el 2015.

La absoluta complicidad de la Consejería de Trabajo con los intereses del fondo buitre Oaktree, que gestiona Panrico, se evidencia:

Joan Mas, hermano del Presidente Artur Mas, era consejero delegado de Panrico hasta marzo de 2014, y ahora mismo está al frente de otra marca del grupo, La Bella Easo. La Generalitat anunció el pasado septiembre ayudas financieras para rescatar Panrico, tema que motivó denuncias en clave parlamentaria por la relación de privilegio con la empresa.

A pocos días del anuncio del inicio de la huelga el 13 de octubre del año pasado, se produjo un gran despliegue policial con furgonetas y más de un centenar de Mossos para forzar la carga y salida de 9 trailers con productos de la planta de Santa. Perpetua, paralizada por la huelga, con personal ajeno a la fábrica, todo un acto de esquirolaje contra el derecho de huelga.

El 16 de octubre, la Inspección de Trabajo abre acta de la entrada de camiones con productos Panrico que se venden en todo Cataluña y resuelve en diciembre que esto vulnera el derecho de huelga por lo que propone que la Conselleria inicie el proceso sancionador. En diciembre se acumulaban más de 50 actos que demostraban que diariamente entraban los camiones para abastecer el mercado catalán. La Consejería frena hasta el último minuto la resolución del expediente y no tiene en cuenta ninguno de los clarísimos agravantes, para acabar con una multa de 6.250 euros que aún no consta que se haya hecho efectiva, pero que paraliza los expedientes en curso .

Los productos Panrico están a la vista en todas las grandes superficies, mercados y bares. Se presenta denuncia en Consumo de la Generalitat por falsedad en el etiquetado, porque en estos productos se puede leer en el envoltorio que están fabricados en Sta. Perpetua (cosa que es falsa) y en muchas ocasiones se venden como productos catalanes de proximidad. La Generalitat paraliza el expediente.

Tras la sentencia de la Audiencia Nacional sobre el ERE, en junio, la empresa reúne al comité de empresa para anunciar que está dispuesta a reducir el número de despidos si puede despedir a los miembros del comité de empresa Itria el resto 'a dedo', es decir, deshacerse de los trabajadores / as que más se han significado en la lucha. Incluso, Josep Maria Álvarez, secretario general de UGT de Cataluña (que no convoca la huelga) pide que se contraste lo que ha pasado y que actúe la fiscalía por la gravedad extrema del ataque antisindical. Pero Trabajo no hace absolutamente nada. Como ya había anunciado la empresa, la lista de los 38 despidos son los compañeros / as más destacados en la lucha. En cambio los trabajadores sí denunciaron ante la fiscalía esta situación de represión sindical, denuncia que se encuentra en situación desconocida después de haber sido transferida de la fiscalía de Barcelona a la de Sabadell.

Por si fuera poco, la empresa anuncia un ERTE para seguir castigando a los trabajadores / as, argumentando que la empresa no está en condiciones de producir después de la huelga -cosa absolutamente fuera de la legalidad de los ERTEs-, y obviando que fue la propia empresa la que voluntariamente redujo los servicios mínimos que debían asegurar el mantenimiento de la capacidad productiva y la vuelta al trabajo una vez desconvocada la huelga. La Generalitat calla.

A lo largo de los de este 8 meses de huelga, en lugar de intervenir en el conflicto, la Consejería de Felip Puig ha actuado como portavoz y refuerzo de Carlos Gila (ahora Consejero Delegado de Panrico y experto liquidador de empresas como Sintel y la Seda), que opera desde Madrid. La Generalitat no sólo ha callado cualquier crítica a la empresa y bloqueado las acciones legales, sino que Felip Puig ha hecho afirmaciones públicas ofensivas e insultantes contra los trabajadores / as, añadiéndose a las que hizo la empresa a los medios de comunicación insinuando que los trabajadores podrían envenenar los donuts, mientras el derecho de huelga era sistemáticamente vulnerado. El cinismo de la Consejería era manifiesto en el intento de desarmar a los trabajadores, cuando pedía una y otra vez desjudicializar el conflicto (esto es, que los trabajadores / se retiraran sus denuncias) mientras la Generalitat no hacía gres para detener los abusos de la empresa. Para completar el cuadro, ahora premia Panrico con 8 millones de euros.

Sí hay dinero para los fondos buitre.

La Generalitat acaba de anunciar que no tiene dinero para pagar las farmacias, tampoco para pagar las pagas extras de los funcionarios ni las de los dos años anteriores, hace recortes en la enseñanza y la sanidad pública ... pero sí lo tiene para entregar 8 millones en Panrico, es decir, al fondo de inversión estadounidense Oaktree. Este fondo buitre, presidido por el multimillonario Howard Marks, tiene unos activos valorados en 63.591 millones de euros, de los cuales más de 13.000 están invertidos en empresas con problemas. Este verano ha adquirido el Centro Comercial Gran Vía de Vigo por 115 millones de euros. Es escandaloso que con las grandes dificultades de financiación pública el gobierno catalán sí tenga dinero para que el banco público de la Generalitat entregue ese dinero a Oaktre.

El círculo se cierra con la entrega de los 8 millones. Esto debería ser motivo para que desde las direcciones sindicales y el comité de empresa que controla CCOO, se denunciara esta relación y el daño que ha hecho la Generalitat a los trabajadores / as en huelga, llamando a movilizarse en solidaridad con los despedidos / as y contra la entrega de dinero público para financiar los despidos de los trabajadores.

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