martes, 12 de diciembre de 2017 00:02
Opinión

El fin del ciclo norteamericano y los BRICS: o el nada dura para siempre

Roberto Laxe
Roberto Laxe

A pesar de aparecer como una noticia secundaria en los grandes medios occidentales, el 15 de julio de 2014 es una fecha para la historia: cinco economías mundiales que suman el 24% del PIB mundial, entre ellas la actual 2ª potencia, China, han acordado la constitución de un Banco de Reservas alternativo.

A pesar de aparecer como una noticia secundaria en los grandes medios occidentales, el 15 de julio de 2014 es una fecha para la historia: cinco economías mundiales que suman el 24% del PIB mundial, entre ellas la actual 2ª potencia, China, han acordado la constitución de un Banco de Reservas alternativo a los que se construyeron tras la II Guerra Mundial, el FMI y el Banco Mundial, poniendo en cuestión la hegemonía euronorteamericana de la economía mundial. Algunos ven en este acuerdo, la constitución de otra columna imperialista en el mundo frente a la euronorteamericana.

No es cuestión de repartirse la piel del oso antes de que muera, puesto que los EE UU todavía son la primera potencia militar y económica del mundo, y no van a ceder su papel hegemónico fácilmente. Los EE UU son la potencia dominante a nivel mundial desde el fin de la II Guerra Mundial, cuando tras la derrota de Alemania y Japón, y el debilitamiento profundo de Gran Bretaña (anterior "reina") y Francia, se erige como la primera economía del mundo, el acreedor de todos los demás y sus productos y capitales se hacían con el mercado mundial.

Con su victoria militar sobre su más directo competidor, Alemania, con el fusil sobre el hombro de Gran Bretaña, reconfigura las instituciones mundiales a su imagen y semejanza. Tan firme era su dominio del mundo, tantas reservas en oro tenían, que se permitieron el "lujo" de unir el valor del oro al del dólar en los acuerdos de Bretton Woods, donde se constituyeron las dos instituciones económicas que gestionaran la victoria militar, el FMI y el Banco Mundial.

Cambio de tendencia

La derrota estadounidense en 1975 en la guerra del Vietnam anuncia un cambio de tendencia. Al mismo tiempo la economía mundial conoce una de las más grandes crisis, la del 72/73, que destruye el patrón dólar-oro, y cuestiona el orden establecido tras la II Guerra Mundial diseñado en Bretton Woods. Este cambio de tendencia se expresa en el triunfo entre el capital del neoliberalismo frente al keynesianismo dominante hasta ese momento: comienza el desmontaje del Estado del Bienestar, con Thatcher y Reagan.

Todos sus indicios económicos, tasa de ganancia, productividad del trabajo, formación bruta de capital (acumulación de capital) estaban en deriva descendente, mientras (re)surgían los viejos competidores, Japón, Alemania,... que sobre la base de la destrucción total de la II guerra, habían recomenzado un nuevo proceso de acumulación primitiva de capital.

El mercado mundial, aún bajo la hegemonía norteamericana, conocía un nuevo periodo de agitación, que se expresó a nivel monetario con la desaparición de Bretton Woods y el patrón dólar-oro. La economía volvía a la fluctuación previa a la II guerra, y el poderío norteamericano se basaba cada vez más en el poder militar; la economía norteamericana, como potencia imperialista que es, depende de la exportación de capital que le permita valorizar unas inversiones, que hechas dentro de sus fronteras no lo conseguiría por la actuación de la tendencia decreciente de la tasa ganancia.

A las fuerzas contrarrestantes que Marx señala frente a la tendencia decreciente de la tasa de ganancia hay que añadirle una, la exportación de capital (para Lenin uno de los rasgos definitorios del imperialismo como fase del capitalismo), debido a la baja rentabilidad de las inversiones productivas dentro de las fronteras nacionales. El capital busca en zonas menos desarrolladas lo que no tiene en sus naciones, una relación favorable entre productividad del trabajo y beneficios... Y allí se va hasta que la elevación de la productividad del trabajo, provocan la caída de la tasa de ganancia en esas naciones.

Esta es la lógica del capital, buscar la máxima rentabilidad para sus inversiones, y de ahí el imperialismo y la guerra.

Cuál es la novedad con los BRICS

Todo surge en su tiempo; así, si la aparición de los BRICS se hubiera producido hace años, sería anecdótico; como cuando Argentina llegó a ser 7ª potencia mundial, o cuando en la España de los 60 se produjo una fuerte industrialización sobre la base de las inversiones extranjeras. Pero la aparición de los BRICS, y no es casualidad, se da en unas condiciones bien distintas: el mundo esta recorrido desde el 2007 por una profunda crisis sistémica que ha golpeado principalmente en las dos grandes potencias, los EE UU y la Unión Europea.

La novedad de los BRICS viene de que llenan un espacio que las "viejas" potencias dejan en su decadencia... porque en la sociedad, como en cualquier otro aspecto, no existe el vacío, la nada. Es un absurdo metafísico creer que existe la nada. Si un espacio queda "vacío", rápidamente es llenado por otro; mejor o peor, más grande o más pequeño, pero, rellenado. Y esto es lo que esta sucediendo a nivel mundial: la retirada paulatina de los capitales estadounidenses del mercado mundial (repatriación le llaman eufemísticamente), esta siendo cubierta por capitales chinos, rusos,...

La cantidad y calidad de esos capitales invertidos por la burguesía china y rusa excede con mucho la de unos países dependientes de las potencias imperialistas. Fruto de la acumulación primitiva de capital que se operó en esos países, especialmente China, han sustituido ya a los EE UU como acreedores el mundo. Hoy China es el banquero de los EE UU, y de la misma manera que los EE UU anunciaron su candidatura a primera potencia mundial, cuando tras la I guerra se convirtieron en los acreedores de Francia y Gran Bretaña, y financiaban el crecimiento alemán que conduciría a la II guerra; hoy China, junto con sus aliados los BRICS, anuncian su candidatura a ser la alternativa capitalista a la decadencia de los euro norteamericanos.

Y lo hacen exactamente con los mismos argumentos que todos los candidatos. Los EE UU, cuando a finales del XIX comenzaban su andadura como potencia imperialista se presentaban "libertadores", como respetuosos de las "tradiciones de los pueblos", frente a los colonialistas franceses, británicos o españoles. Los alemanes, a comienzos del XX, cuando entraron en África (Namibia y demás), también afirmaban ser respetuosos con las "tradiciones" de los pueblos, frente a los colonialistas británicos, belgas o franceses; y así sucesivamente.

Ahora chinos, rusos y demás ofrecen a venezolanos, a africanos, a argentinos (acaban de firmar un tratado con Argentina, por la que sufragan la deuda externa que les exige un tribunal norteamericano), etc., respeto absoluto a sus formas políticas,... a cambio de pingues negocios. Muchos de la izquierda, en la lógica de la conspiración y la teoría de los campos ("el enemigo de mi enemigo es mi amigo"), ven en los BRICS una "alternativa" para los pueblos del mundo, pero olvidan que todos ellos son estados capitalistas. Por que esto es lo que significan los BRICS, "tenemos un nuevo vecino", viene con toda la fuerza expansiva del capital recién acumulado y con hambre de beneficios. No entenderlo, conduce a no entender absolutamente nada de la falta de gobierno, de dirección política, que el capitalismo tiene a nivel mundial.

El derribo del Boeing 777 tiene todas la trazas de ser un nuevo Maine, una justificación para presionar más a los BRICS, a Rusia en concreto; y abre una puerta por la que la humanidad no se puede permitir el lujo de transitar, una nueva guerra por el control del mercado mundial que nos hundiría en la barbarie, y que debemos impedir por todos los medios. Ni en los "viejos decadentes" imperios ni en los "jóvenes" expansionistas esta la salida para la crisis en la que el capitalismo, en su ansia de acumular capital, ha metido a la sociedad.

COMENTAR


Más opinión
Opinadores
Pressdigital
redaccion@pressdigital.es
Powered by Bigpress
RESERVADOS TODOS LOS DERECHOS. EDITADO POR ORNA COMUNICACIÓN SL
Mapa Web Condiciones de uso Consejo editorial version mobil