martes, 17 de octubre de 2017 20:49
Sociedad

La adicción al sexo es similar a la drogadicción

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La pornografía enciende una actividad cerebral en las personas con un comportamiento sexual compulsivo, conocida comúnmente como adicción al sexo, similar a la provocada por las drogas en el cerebro de los adictos a los estupefacientes, según revela un estudio de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido, publicado en la revista 'Plos One'. Sin embargo, los investigadores matizan que esto no significa necesariamente que la propia pornografía sea adictiva.

Aunque se desconocen estimaciones precisas, estudios anteriores han sugerido que hasta uno de cada 25 adultos está afectado por una conducta sexual compulsiva, una obsesión con pensamientos sexuales, sentimientos o comportamientos que no se pueden controlar. Esto puede tener un impacto en la vida y el trabajo de una persona, produciéndole angustia y sentimientos de vergüenza.
El uso excesivo de la pornografía es una de las principales características identificadas en muchas personas con comportamiento sexual compulsivo. Sin embargo, no existe actualmente ninguna definición aceptada oficialmente de diagnóstico de la condición.
En un estudio financiado por el 'Wellcome Trust', de Reino Unido, investigadores del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Cambridge examinaron la actividad cerebral en 19 pacientes varones afectados por comportamiento sexual compulsivo y los compararon con el mismo número de voluntarios sanos. Los pacientes comenzaron a ver pornografía a edades más tempranas y en mayor proporción en relación con los sanos.
"Los pacientes de nuestro estudio fueron personas que tenían grandes dificultades para controlar su conducta sexual con consecuencias significativas para ellos, afectando a sus vidas y sus relaciones", explica la doctora Valerie Voon, becaria clínica del 'Wellcome Trust' en la Universidad de Cambridge. "En muchos aspectos, muestran similitudes en su comportamiento con los adictos a las drogas. Queríamos ver si estas semejanzas se reflejan también en la actividad cerebral", detalla.
Se mostró a los participantes del trabajo una serie de vídeos cortos con contenido sexual explícito o deportes, al tiempo que se monitoreó su actividad cerebral mediante imágenes de resonancia magnética funcional (fMRI, por sus siglas en inglés), que utiliza una señal que depende del nivel de oxígeno en la sangre (BOLD, por sus siglas en inglés) para medir la actividad cerebral.
Los científicos encontraron que tres regiones en particular estuvieron más activas en los cerebros de las personas con comportamiento sexual compulsivo en comparación con los voluntarios sanos. Significativamente, estas áreas, el estriado ventral, el cingular anterior y la amígdala, fueron las regiones que también están especialmente activadas en drogadictos cuando se les muestran estímulos de drogas.
El estriado ventral está involucrado en el procesamiento de la recompensa y la motivación, mientras que la corteza cingulada anterior está implicada en la anticipación de recompensas y el ansia por la droga y la amígdala, en el procesamiento de la importancia de los acontecimientos y las emociones.
Los expertos también preguntaron a los participantes que evaluaran el nivel de deseo sexual que sentían viendo los vídeos y lo mucho que les gustaban las imágenes. Se cree que los drogadictos están obligados a buscar droga porque la quieren en lugar de para disfrutarla, un proceso anormal que se conoce como motivación de incentivo, una teoría convincente en trastornos de adicción.

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