jueves, 19 de octubre de 2017 20:20
imported

A vueltas con el català

|

Leo muchas cosas sobre el recordatorio que el Tribunal Supremo ha hecho al Govern de Catalunya sobre una de sus sentencias que atañen a la escolarización bilingüe que solicitó en su día un padre para sus hijos en edad escolar. Y como siempre, hay en esa hemeroteca personal un poco de casi todo, como en botica.

Leo muchas cosas sobre el recordatorio que el Tribunal Supremo ha hecho al Govern de Catalunya sobre una de sus sentencias que atañen a la escolarización bilingüe que solicitó en su día un padre para sus hijos en edad escolar. Y como siempre, hay en esa hemeroteca personal un poco de casi todo, como en botica. Oriol Junqueras de Esquerra abarca titulares en plan patriota para recordarnos el exceso cometido por el Alto tribunal, sin advertir siquiera que las sentencias de sus Salas generan Jurisprudencia y que incumplirlas, puede suponer la cárcel para el "valiente" que se atreva a iniciar una hoja de ruta hacia el desacato. Claro, como el dirigente republicano no corre ese riesgo , pues es normal que se muestre tan lapidario a la hora de lanzar la piedra, ya que son otros u otras de procedencia convergente los que tendrán apañar con las consecuencias.

El PSC, como siempre se queda en medio, sin correr riesgos, porque se limita a poner las manos cerca de las brasas para defender el bilingüismo pero sin quemarse, o sea, lo que pedía el indignado padre que presentó la querella pero en la orilla del catalán, al que todos también critican sin bajarse a su verdad, la verdad, que encierra la querella. Finalmente, el tercer ejemplo a citar nos llega del PP, que se cierra en la banda derecha, la del español de Don erre que erre, centrando sus quejas desde la patria común e indivisible, como Dani Alves centra la pelota en los partidos del Barça, muy alta y por encima de los delanteros que han de rematar la jugada.


Y es que lo con lo del català a l'escola, pasan los años y nadie parece ponerse de acuerdo, especialmente los políticos que, según vuele el viento electoral, exhiben sus banderas en nombre de esta Catalunya multirracial a la que pocos entienden, salvo nuestros propios niños que desde pequeños se acostumbran a jugar juntos sin que el idioma les impida hacerlo, y mucho menos la procedencia paterna o el color de la piel de sus compañeros de juegos. Si quienes pontifican tanto aprendieran lo que la inteligencia infantil puede aportar a sus vidas, seguramente, el Tribunal Supremo o el Constitucional no tendrían que gastar tanto dinero y tanto tiempo en dictar sesudas sentencias que a muchos ponen nerviosos, y a otros tantos acaloran, hasta el punto de provocar enfrentamientos nada recomendables precisamente ahora en que nadie es lo que parece.

Manuel Fernando González
Editor y Director
www.catalunyapress.cat
www.pressdigital.es

COMENTAR


Pressdigital
redaccion@pressdigital.es
Powered by Bigpress
RESERVADOS TODOS LOS DERECHOS. EDITADO POR ORNA COMUNICACIÓN SL
Mapa Web Condiciones de uso Consejo editorial version mobil