sábado, 19 de agosto de 2017 05:40
Opinión

La carta de Durao Barroso

Manuel Fernando González
Manuel Fernando González

A Coruña, 1952

A José Manuel Durao Barroso no le quieren mucho en su país natal porque "se le ha visto poco" defendiendo los intereses de Portugal desde que se fue a Bruselas, especialmente, en unos tiempos en los que la penuria y el mal vivir de sus compatriotas ha entrado en su fase crítica por culpa de "los recortes" de la Troyka. Es un político implacable, muy dado a subirse al carro de los poderosos y a aparecer en todas las instantáneas que dan fuste a un político europeo.

Sin embargo, es el Presidente de la Comisión y, por lo tanto, sus cartas oficiales hay que tomárselas en serio aunque sean de "seis líneas", porque su autoridad institucional y política está muy por encima de la media y ningún estado de la Unión la discute. Quiere esto decir que al President Mas le acaban de dar un NO por respuesta a su carta de intenciones sobre el soberanismo, que no deja lugar a dudas sobre si el asunto afecta solo a los catalanes, como mantiene el Molt Honorable, o también atañe al conjunto de los españoles, que es lo que contesta Durao Barroso. Con el añadido, a modo de advertencia, de que la penitencia es una salida de Europa como complemento de cualquier decisión unilateral que se tome a espaldas del Estado miembro de la Unión Europea hasta ahora llamado Reino de España.


No es ésta una postura extraña, ni diferente, a la que ya mantuvo el Presidente de la Comisión en el pasado mes de Noviembre. Eso lo sabían en el Palau de la Generalitat antes de enviar las famosas cartas a los dirigentes de varios países. Así pues, conocida ya esta respuesta oficial de la Comisión, ahora podemos decir, aunque nos duela, que nuestro President ha hecho un "brindis al sol", Dios sabe con qué intención desconocida. Hacerse el loco agarrándose al "escaso valor ejecutivo o vinculante" que podría tener la misiva no se sostiene en pie, ya que la misma Generalitat hubiera organizado una gran fiesta si la repuesta del político portugués hubiera sido la contraria.


Si ahora que ya tenemos la "primera certeza oficial" de que salimos de Europa SÍ o SÍ, si Artur Mas autoproclama la independencia y no se corrige el rumbo buscando una mesa de diálogo sin condiciones, ni prisas con la otra parte, mejor será que nos preparemos para un larguísimo conflicto, porque éste va a ser un diálogo de sordos, en el que la verdad del otro es lo que menos importa y si la confrontación que todos sabemos que desgraciadamente dejará de ser pronto pacífica.

Manuel Fernando González
Editor y Director
www.catalunyapress.cat
www.pressdigital.es

COMENTAR


Más opinión
Opinadores
Pressdigital
redaccion@pressdigital.es
Powered by Bigpress
RESERVADOS TODOS LOS DERECHOS. EDITADO POR ORNA COMUNICACIÓN SL
Mapa Web Condiciones de uso Consejo editorial version mobil