lunes, 23 de octubre de 2017 02:49
Opinión

VIEJOS Y NUEVOS FEDERALISTAS

Joan Ferran
Joan Ferran

Hoy que todo el mundo vuelve a hablar de federalismo quizás ha llegado la hora que la izquierda honre el pensamiento y el talento de Francesc Pi i Margall. Podría hacerlo -por ejemplo- poniendo en valor tanto la teoría, como el discurso humanista y social, del que fue presidente de la primera República Española.

Hoy que todo el mundo vuelve a hablar de federalismo quizás ha llegado la hora que la izquierda honre el pensamiento y el talento de Francesc Pi i Margall. Podría hacerlo -por ejemplo- poniendo en valor tanto la teoría, como el discurso humanista y social, del que fue presidente de la primera República Española. Este año el pensamiento político de Pi i Margall parece más actual que nunca, más cercano a concretarse -obviamente modernizado- que nunca. Es en un contexto como el actual que la relectura de Pi i Margall se hace valer al comprobar quecoloca el individuo, la libertad y el bienestar social en el epicentro de su ideario. Y lo hace al mismo tiempo que propugna el federalismo como la fórmula magistral que permite el engranaje, dentro del estado español, de todas las nacionalidades ibéricas sin roturas ni secesiones.

La propuesta de los socialistas, anunciada por Rubalcaba y Navarro de reformar la Constitución Española, en un sentido federal respete la configuración del estado, emerge como el contrapunto más solvente y democrático a las tesis independentistas y a la deriva suicida que propugnan algunos soberanistas. Esta nueva propuesta parte de unos determinados antecedentes históricos vinculados al viejo republicanismo federal. El hilo conductor del pensamiento de Pi y Margall está lleno de valores socialistas y libertarios, valores basados en la solidaridad económica y humana. Friedrich Engels lo tuvo claro cuando escribió: "Entre los republicanos oficiales era Pi el único socialista, el único que vió la necesidad de fundamentar la República en los trabajadores".

El discurso y la propuesta de reformas anunciadas hoy por PSC y PSOE bebe de estas fuentes progresistas republicanas y federales. Esta propuesta anunciada puede acontecer el inicio de un nuevo impulso de las izquierdas en todo el estado para liquidar la hegemonía de las derechas en el poder.

Permitidme que cierre estos comentarios con una referencia anecdótica pero no exenta de una cierta relevancia, digamos, simbólica. Para un internacionalista catalán acontece un placer comprobar como en algunas ciudades cubanas hay calles y avenidas que llevan el nombre de Francesc Pi i Margall. No va el padre de nuestro federalismo fue uno de los pocos políticos y pensadores con pronunciamientos inequívocos contra las guerras de Cuba y Filipinas. La suya fue una de las pocas voces críticas contra el patrioterisme y el belicismo que tanto contaminó en aquella época las fuerzas políticas catalanas y españolas. Peligroso el viejo 'jingoisme', peligroso también el nuevo.

Y para remachar el clave una frase aplicable a nuestra actualidad. Decía Azorín de Pi yMargall:"En medio del tremendo desconcierto de la última década del siglo XIX, sólo este español en medio de la turba de negociantes, discursadores y cínicos"

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