martes, 24 de octubre de 2017 13:15
Sociedad

Ocho victimas de violencia de género llevan 14 días en huelga de hambre en Galicia

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La Asociación Ve-la luz convocó a sus socias y dirigentes a una huelga de hambre en la noche del 14 al 15 de octubre, 14 días después continúan su lucha. Ve-la luz nació en Galicia en 2009 como organización reivindicativa, asistencial y de apoyo a las víctimas de la violencia de género y su papel ha ido creciendo en estos años, a pesar de los recortes en las subvenciones. Entre otros, tiene convenios con las tres universidades gallegas (Santiago, Vigo y A Coruña) para que alumnado de Derecho y Psicología realice sus prácticas en la Asociación.

Esta huelga de hambre es un punto de inflexión en sus reivindicaciones contra la situación de las víctimas de Violencia de Género, tanto mujeres como sus hijos e hijas.

Entre sus peticiones, que se tomen medidas para que cuando haya indicios de violencia de género se suspendan las visitas e impedir el acceso de los maltratadores a cualquier tipo de custodia. Así mismo que en casos de falta, no sólo de delito, retirada del acceso de los condenados a la solicitud de custodia.Que en los casos de condena se retire la patria potestad, que se suspenda también el régimen de visitas. La renovación del personal de los juzgados de violencia de género cada dos años y la revisión de las sentencias de los últimos 5 años.

En relación a esta revisión el Partido Popular ha aceptado crear una comisión de investigación en el Parlamento gallego, donde participen las víctimas y con el compromiso de presentar una proposición de ley en tres meses.

El PP considera que la suspensión de las visitas y que se impida el acceso a la custodia requiere de una modificación de la ley, y Ve-la luz insiste en que la ley da capacidad al juez/jueza para determinarlo. Por tanto, su demanda se ciñe a que haya una obligatoriedad, en aras a la protección de los/las menores. Por ello, mientras no se salve este punto, las mujeres de Ve-la luz siguen en su empeño, denunciando el trato que sufren en los juzgados, por mucho que su salud empiece a resquebrajarse después de tantos días sin comer.

Ahora mismo de las 10 mujeres (Eva, Vicenta, Érika, Gemma, Fini, Gloria, Aída, Mariluz, Cris y Sandra), 8 se mantienen en la huelga; las otras dos se han tenido que retirar por cuestiones sanitarias. Todas son madres, todas son víctimas de Violencia de Género, todas ?salvo una- tienen denuncias de sus maltratadores por no cumplir el régimen de visitas. Y una es la madre de un maltratador, y su compromiso está centrado en conseguir que se retire la custodia de su nieto a su hijo, que también la ha maltratado a ella y al que han impuesto una orden de alejamiento de su propia madre.

El motor de la lucha colectiva que están llevando adelante estas mujeres es la de exigir que en los juzgados de Violencia de Género se cumpla la ley y que se proteja a las mujeres maltratadas y a sus hijos/as.

Ningún grupo parlamentario autonómico ha recogido sus demandas y las ha hecho suyas. Quizás la clave de la 'soledad' de estas mujeres esté en una característica que parece recorrer a todas las mujeres de Ve-la luz, tanto las que están en huelga como las que mantienen la red de apoyo que cuida de los hijos e hijas y de las necesidades familiares de las huelguistas: no son víctimas victimizadas. Son víctimas formadas, rompen con el estereotipo, dirigen sus designios directamente. No necesitan tutelas, ni portavoces. Un ejemplo claro de ello es Gloria Vázquez, presidenta y portavoz de Ve-la luz.

Gloria se envuelve con la fuerza de su discurso. No es sólo una mujer comprometida y concienciada. Se ha ido formando en todos los temas, sobre todo judiciales, que rodean la violencia de género. No se arredra ni ante el poder judicial ni ante el poder político. Tiene 40 años y me cuenta que enseguida se dio cuenta de la necesidad de estudiar para conocer y entender en qué estaban metidas como mujeres víctimas de Violencia de Género. Cuando le pregunto por la huelga, dice sin titubear: "Nos quitaron tanto, que nos quitaron hasta el miedo". Y parafraseando a Karl Marx: "No tenemos nada que perder y mucho que ganar".

No duda cuando dice: "nuestra huelga de hambre visibiliza el proceso de huelga de hambre permanente al que se somete a las víctimas, con juicios, procesos, pago de abogados?" por no cumplir el régimen de visitas. Me lo cuenta a la puerta del local-campamento, mientras se prepara para ir a comprar una calabaza para el halloween de su hijo? porque ellas si tienen claro cuál es el bien a proteger.

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