sábado, 16 de diciembre de 2017 10:03
Politica

10 preguntas clave para entender las elecciones en Grecia

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Elecciones Grecia



Grecia tiene cita con las urnas por tercera vez este año. Después de las elecciones generales de enero que auparon a Syriza al poder y el referéndum de julio, el próximo 20 de septiembre los ciudadanos griegos decidirán si siguen apoyando la tarea de Alexis Tsipras o, por el contrario, castigan los resultados de sus negociaciones con Europa.


¿Seguirá el país gobernado por la izquierda de Syriza o pasará el futuro de Grecia por la edición de una gran coalición a la alemana? ¿Conseguirá este partido consolidarse como la opción de centro-izquierda como antaño lo fue el PASOK? ¿Contará el nuevo gobierno con la estabilidad necesaria para implementar las reformas asociadas al tercer rescate? ¿Qué relaciones con Europa mantendrá el futuro ejecutivo griego? ¿Y cómo vehiculará sus demandas de reestructuración de la deuda griega y de políticas de estímulo que permitan sacar al país de la trágica situación social en que vive buena parte de sus ciudadanos?


Estas y otras preguntas encuentran respuesta en este Dosier CIDOB, acompañadas de numerosos recursos gráficos y las biografías de los principales líderes políticos. Los autores de este dossier son Anna Busquets, Lara Castro, Oriol Farrés, Pol Morillas, Roberto Ortiz y Héctor Sánchez.


10 preguntas clave para entender las elecciones en Grecia


1) ¿Qué hay en juego en estas elecciones?

Las elecciones son cruciales tanto desde el punto de vista de la futura gobernabilidad de Grecia como para la implementación del tercer rescate. Los comicios del 20 de septiembre determinarán la capacidad del estado griego para poner en marcha todas las reformas asociadas al rescate y lograr un equilibrio de fuerzas para tener una mayoría suficiente en el parlamento griego que proporcione estabilidad durante los próximos tres años, cuando tienen que haberse implementado todas las reformas parlamentarias que van ligadas al desembolso de los diferentes tramos del paquete de ayuda. También están en juego las posibilidades de Syriza de convertirse en la fuerza mayoritaria de centro izquierda y reemplazar definitivamente al PASOK.


2) ¿Cómo hemos llegado hasta estas elecciones anticipadas?

La convocatoria de elecciones anticipadas se debe al resultado de un pulso entre dos fuerzas: por un lado Syriza, que intentaba renacionalizar el debate y aumentar el peso de Grecia en su negociación con Bruselas y, por otro lado, las instituciones y la UE con el mensaje de que la crisis griega, o era gestionada dentro de la Unión bajo los preceptos establecidos en Bruselas o se abría paso a lo desconocido, incluso la eventual salida de Grecia del euro.

Hemos llegado a estas elecciones porque la posición de la Unión Europea y las instituciones ha salido vencedora de este pulso, en tanto que ha pedido más condicionalidad a Grecia para desembolsar el paquete de ayudas asociadas al tercer rescate. Aunque Tsipras no ha podido cumplir el objetivo de cambiar totalmente el equilibrio de fuerzas a nivel europeo, aún sigue siendo un líder popular a nivel nacional porque que ha negociado duramente con las instituciones europeas y se ve capaz de ganar otras elecciones para reforzar su figura, mandato y liderazgo.


3) ¿Por qué se ha separado Syriza?

La separación se debe a las tensiones internas entre el ala más dura de Syriza, que apostaba por reforzar el papel de Grecia y la soberanía popular griega, entendiendo que el mandato de las urnas requería medidas que no iban en la línea de lo que proponía Europa; y el elemento más centrista dentro de Syriza, que entiende que sin un pacto con Europa, Grecia no saldrá adelante. Por tanto, lo que ha separado a Syriza son las visiones más duras contra el rescate, las políticas de la antigua Troika y una agenda nacional mucho más marcada por parte del ala izquierda del partido; frente a la voluntad de Tsipras y la mayor parte de Syriza de convertirse en el actor de izquierdas central de la escena griega, seguir en la Unión Europa y hacer posible el acuerdo con las instituciones. Unidad Popular representa, por tanto, la escisión más nacionalista y anti austeridad lo que hace improbable un pacto entre dos partidos que fueron compañeros de filas y ahora son rivales ideológicos.


4) ¿Qué dicen las encuestas y qué gobernanza es posible?

Las encuestas ponen de manifiesto que Syriza sigue siendo el primer partido a día de hoy, pero su ventaja se reduce a medida que se acerca el 20 de septiembre. Nueva Democracia, el principal partido de la oposición, tiene un liderazgo débil con un líder en funciones y que aún no es percibido como una alternativa con capacidad para reemplazar a Syriza. También reflejan que Tsipras sigue siendo popular y la población sigue teniendo bastante esperanza en que su carisma le permita seguir negociando las condiciones del rescate. Este apoyo popular a Tsipras se traduce en una ligera ventaja de Syriza pero también en un efecto castigo a la incapacidad de Tsipras de obedecer el mandato del referéndum y trasladarlo a escala europea. Por tanto, la reducción de distancia en intención de voto se debe más a cierto debilitamiento de Tsipras que al refuerzo de otras fuerzas políticas.

La mayor parte de las encuestas recientes apuntan que el gobierno que salga de las urnas estará encabezado por Tsipras como primer ministro. Sin embargo, en vez de pactar con los nacionalistas de ANEL, el pacto más probable es con fuerzas más centristas como To Potami e incluso el PASOK. Este gobierno sería lo suficientemente estable para asegurar la estabilidad del parlamento en los próximos años. Una coalición de ND, PASOK, To Potami y ANEL -si logra representación- de todos contra Syriza (quedan descartados los comunistas griegos, Amanecer Dorado y Unidad Popular) es impensable por el plus de 50 diputados que obtiene la fuerza ganadora. No parece muy probable pero no habría que descartar la posibilidad de un gobierno de concentración nacional con Syriza y Nueva Democracia incluso si esta última fuerza resulta ganadora. Unión de Centro, que actualmente no está en el parlamento y que parece que va a una lograr representación pequeña -alrededor de diez diputados-, también podría reforzar una mayoría centrista encabezada por de Syriza con el apoyo de PASOK y To Potami.


5) ¿Cuáles son los temas de campaña?

Tsipras ha planteado una campaña en la que el principal mensaje es que es posible cambiar la UE, pero permaneciendo en ella. Su mensaje es que una mayoría sólida le permitirá tener un mandato fuerte para ir renegociando las condiciones del tercer rescate a medida que se vayan cumpliendo etapas. Tsipras se está presentando como el ‘hombre de estado’ griego capaz de hacerlo en tanto que es él quien ha negociado el tercer rescate y quien tiene capacidad para dialogar con quienes le han dado y le van a dar el dinero. Otro tema de campaña es el de los refugiados y, básicamente, en este ámbito, Syriza argumenta que Grecia sola no puede hacer frente a este fenómeno, y aún menos en la situación de crisis en la que se encuentra y con las condiciones draconianas del rescate. Por tanto, Grecia pide una involucración activa para resolver un problema que es europeo. Este mensaje encuentra ecos en Italia y podría ser un punto de inflexión para constituir una alianza entre los países del sur más afectados por las olas actuales de refugiados, y para actuar y hacer presión conjunta a nivel europeo. Finalmente, en la campaña está muy presente la situación interna de Grecia y la cuestión de si bajo el paraguas europeo se empezarán a implementar aquellas medidas que los anteriores rescates no permitieron, es decir, medidas que se traduzcan en un traspase de recursos no sólo al pago de la deuda, sino también que estimulen el crecimiento y puedan paliar la situación de crisis social en la que se encuentra Grecia.


6) ¿Por qué se convocó el referéndum?

El referéndum fue una esperanza por parte de Tsipras de que las demandas de Grecia se verían reforzadas con el resultado y que la voz griega sería más fuerte en Bruselas. Sin embargo, trasladar demandas nacionales a escala europea es muy distinto cuando se hace desde la capital de un estado miembro a cuando se negocia en Bruselas directamente. Es decir, puede haber acciones políticas muy trascendentes en un estado miembro pero el proceso de socialización de estas demandas con los colegas europeos y la relación de fuerzas que hay en ese momento, en ese caso en el Eurogrupo, condiciona totalmente la capacidad de trasladar la petición popular a la política europea. El referéndum intentó forzar la socialización de estas demandas entre el resto de europeos pero con un resultado débil porque, lamentablemente, fue percibido como un chantaje, y de ahí que se impusieran condiciones aún más duras en el tercer rescate. A ojos de los acreedores, el mandato popular no podía cambiar la relación de fuerzas; lo que refleja aún más las deficiencias democráticas del sistema europeo, resaltando la incapacidad para acomodar el resultado del referéndum, que fue claramente favorable al no.


7) ¿Hay alternativa al rescate?

No lo parece, porque la alternativa a renegociar el rescate en su conjunto es volver a la situación anterior (e inmediatamente posterior) al referéndum. Tsipras es muy consciente de que esa táctica no funcionó en Europa y que tampoco funcionó del todo en casa. No hay margen para un acuerdo totalmente distinto; pero sí hay alternativas. Estas alternativas, según Tsipras, consisten en ir transformando el cuerpo de las condiciones a lo largo de los tres años que dura el programa de rescate. Esto se debe a que no se ha desembolsado aún la totalidad de los 86.000 millones, sino que el dinero se presta por tramos que llevan aparejados reformas y legislación que las hagan posibles. Es aquí donde Tsipras entiende que él es el mejor actor para liderar y negociar estas demandas y alternativas con los acreedores.


8) ¿Quiénes son los acreedores y qué implica el tercer rescate?

En el primer y segundo rescate más del 50% de la deuda estaba en manos de entidades privadas, sobretodo bancos franceses y alemanes y otros de la zona euro, que se recapitalizaron gracias a los dos primeros rescates, es decir, se saldaron las deudas de Grecia para con estos bancos. La tendencia ha ido haciendo que, a día de hoy, la deuda griega esté mayormente en manos de los países europeos y cada vez más en manos de las instituciones. Esto significa que estamos hablando de préstamos de dinero entre estados y que hoy en día, quien sobretodo ostenta la deuda son los estados y las instituciones a nivel europeo.

Las condiciones del tercer rescate consisten en: llegar al 3.5% de superávit primario del PIB para mediados de 2017 mediante la reforma del IVA y las pensiones; mejorar y ampliar la recaudación de impuestos; reforzar la gestión de las finanzas públicas; reducir la morosidad; completar la recapitalización de los bancos para finales de 2015; asegurar la independencia las instituciones públicas; hacer una reforma del mercado laboral y reformar el sistema judicial; modernizar la administración griega; intensificar la lucha contra la corrupción; y la creación de un fondo de privatizaciones gestionado por las autoridades griegas pero bajo la supervisión de las instituciones europeas. Este fondo se encargará de valorar y gestionar activos griegos para obtener 50 mil millones de euros con su privatización. El 50% de lo obtenido será destinado al pago de la recapitalización de los bancos, y del 50% restante, la mitad será para reducir la deuda como porcentaje del PIB y la otra mitad se utilizará para inversiones.


9) ¿Cómo afectan estas elecciones al sur de Europa?

Después de la victoria de Syriza en enero de 2015, partidos de izquierda del sur de Europa intentaron beneficiarse del efecto Syriza y aplicar en sus realidades nacionales la estrategia que había dado la victoria a la coalición de izquierdas. Por ejemplo en España hubo una voluntad de cambiar Europa con estas nuevas fuerzas de la izquierda a través del paralelo entre Podemos, Syriza e incluso en algún momento del Movimento 5 Stelle en Italia y crear así un bloque alternativo. Al mismo tiempo, el efecto Syriza fue utilizado por las fuerzas gobernantes, por ejemplo el Partido Popular en España, para alertar contra el peligro de los populismos. Por muchas razones el paralelo con Grecia se ha ido difuminando: por un lado porque ahora a Podemos no le interesa tanto asimilarse a Syriza en tanto que ha tenido una división interna entre Unidad Popular y Syriza, porque Syriza ganó el referéndum pero perdió la negociación. En el caso de los gobiernos del sur de Europa, como el del Partido Popular, hay cierto miedo a hacer la comparación Syriza – Podemos, para no generar el efecto adverso, es decir, que se perciba a estos movimientos como una alternativa real. En Grecia se está viviendo una dinámica política propia y no necesariamente relacionada con el resto de países del sur de Europa. Por lo tanto la alianza de estas fuerzas ideológicas en Europa, y es el mismo caso para los partidos socialdemócratas, siempre choca con las prioridades nacionales.


10) ¿Se acaba la crisis griega con estas elecciones?

La crisis griega, entendida como el choque constante entre Grecia y sus acreedores, las negociaciones hasta el último minuto, y confrontaciones exacerbadas en el Eurogrupo, en cierto modo, entra en un periodo de más calma, a menos que hubiera un resultado totalmente distinto del previsto en las elecciones. Si entendemos la crisis griega en el sentido de los efectos que las políticas aplicadas desde el inicio de la crisis han generado en Grecia y como crisis económica y social, aún estamos lejos de su final. El reto pasa por que el tercer rescate se complemente con otros mecanismos como el Plan Juncker y otros estímulos a la inversión para contribuir al incremento del bienestar y la reducción de la pobreza en Grecia.

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