viernes, 18 de agosto de 2017 09:11
Opinión

PUIGDEMONT Y FORCADELL HACEN LO QUE MANDA LA CUP PARA NO PERDER SUS CARGOS

Carmen P. Flores
Carmen P. Flores
Directora de Pressdigital

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Puigdemont30946


“El legislador no debe proponerse la felicidad de cierto orden de ciudadanos con exclusión de los demás, sino la felicidad de todos”, decía Platón. La división de los ciudadanos que las propias instituciones están provocando es un sinsentido que nadie entiende y ni comparte. Solo los que no están en su sano juicio ni miden las consecuencias de saltarse las leyes que ellos mismos han jurado defender son capaces de hacer lo que una mitad no mayoritaria en votos hicieron en el Parlament de Catalunya: iniciar unilateralmente la desconexión de España, contraviniendo las advertencias del Tribunal Constitucional y los consejos de los propios letrados.


JxSí, candidatura formada por CDC, ERC, unos cuantos independentistas, la propia presidenta de del Parlament y hasta el mismísimo presidente de la Generalitat, fueron manejados por los antisistema de la CUP, que amenazaron con no dar soporte a la moción de confianza de Puigdemont y dejarlo sin gobierno en caso de que no llevasen al pleno del Parlament las conclusiones de la Comisión del Proceso Constituyente para iniciar de manera unilateral la desconexión de España. Eso sucedió, y todos ellos juntos se saltaron al TC como si esto fuera un juego de niños y “aquí no pasa nada porque somos intocables”. Algunos pensarán que son unos valientes, pero son unos dictadores que quieren imponer sus ideas a la mayoría que no piensa como ellos.


Algunas formaciones políticas también querían buscar una excusa para tener entretenidos al personal y que este 11 de septiembre no baje la participación en los actos reivindicativos que los iluminados de la ANC y compañía van a organizar.


¿Y ahora qué? ¿A esperar que las consecuencias recaigan solo en los políticos implicados en esta barbaridad y no sobre los ciudadanos que son ajenos a esta locura?


Tentar al TC no cumpliendo las leyes es como echar lecha al fuego y pensar que eso se va a quedar así. Cualquier acción tiene consecuencias y este acto del Parlament no será la excepción.


Dejar que la CUP dirija la política de este país es una decisión tan grave como irresponsable. Lo mismo que la CUP esté apoyando a un gobierno que va en contra de sus principios ideológicos. Pero si tenemos en cuenta que los antisistema han vivido a costa del Ayuntamiento de Barcelona que entonces presidía Xavier Trias (CDC), que ha pagado el alquiler, la luz y el agua del “Banc Expropiat”… Todo puede ser y además es posible.



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