martes, 24 de octubre de 2017 09:34
Opinión

PEDRO SÁNCHEZ SE VA, DESPUÉS DEL TERREMOTO PROVOCADO

Carmen P. Flores
Carmen P. Flores
Directora de Pressdigital

Directora de PressDigital



Pedro sanchez caida 1


Lo sucedido hoy en el seno de PSOE se puede catalogar de catástrofe por la división en dos del partido de Pablo Iglesias. La fragmentación es evidente, con los consiguientes daños colaterales, unas heridas difíciles de cerrar y unos militantes que no salían de su asombro.

Un terremoto al que ha sucumbido el PSOE, el partido con más historia y referente de la modernización del país, después de cuarenta años de dictadura y esto nadie lo pone en duda.


Esta situación de crisis aguda, de las diez que ha vivido el PSOE en sus 137 años de vida no es ni comparable a la protagonizada por, Indalecio Prieto y Largo Caballero, dos socialistas de peso con visiones distintas de los objetivos y políticas del PSOE de la época. La división de criterios, no fue momentánea, sino que duró décadas. En el caso de Pedro Sánchez, las discrepancias con la otra parte del partido empezaron a gestarse en las primeras elecciones, en donde obtuvo unos resultados malos y se saltó a aquellos que le habían apoyado en contra de su adversario, Eduardo Madina, y se rodeó de una serie de incompetentes que le hicieron sentir el rey del mambo. El camino seguido, no era el esperado por sus valedores y las cosas se fueron complicando para él y su proyecto. Las segundas elecciones, no fueron mejores y su deriva política llegó en forma de pésimos resultados, tanto en las elecciones gallegas como en las vascas, donde su partido sufrió un batacazo de narices. Era la ocasión de presentar su dimisión como habían hecho sus antecesores en el cargo en situaciones similares. No está escrito en ningún sitio lo de dimitir, pero es de obligado cumplimiento por ética y sobre todo por el futuro del partido. Ahí empezó su desgracia y la desconfianza de la mayoría de federaciones.


Decía William Faulkner que: “Se puede confiar en las malas personas, no cambian jamás”.


El día previo al Comité Federal, en su breve comparecencia el todavía secretario general socialista había dejado ir que si su propuesta no era aceptada por sus compañeros, se marcharía, pero en el fondo estaba convencido de ganar esa batalla, aunque fuera haciendo trapas, como pretendía con esa urna oculta que puso para que los asistentes de su cuerda le votaran a favor. Como se armó la marimorena, no le quedó otra que realizar la votación a mano alzada y nominal.


Los resultados no dejan resquicio para no cumplir su palabra, anunció su renuncia, se puso a disposición de su partido y se marchó a casa. Era lo que tocaba, así es la política y él lo sabe, porque él ha enviado a casa a otros compañeros, y no le tembló la mano. Y es que ”al que a hierro mata a hierro muere”, dicen.


Y luego aplicarán aquello de “a rey muerto, rey puesto”, eso sí, por el bien del partido, los ciudadanos y la militancia que no pinta nada en las decisiones del partido, en el que hay que hacer una gran y profunda reflexión de la pérdida de militantes y votantes que desencantados se han marchado a Ciudadanos o a Podemos. O han dejado sencillamente de votar…


Los socialistas catalanes, con Miquel Iceta al frente han apoyado a Pedro Sánchez hasta el final. Si el PSOE quiere seguir sumando años de vida, mucho tienen que cambiar sus dirigentes a nivel nacional, territorial y local, y como decía unos de sus anuncios de campaña, hay que abrir la ventana para que entre el aire fresco a las agrupaciones, las federaciones y las ejecutivas nacionales. Si no es así, ejemplos de la desaparición de partidos hay de sobra en el panorama político español.

COMENTAR


Más opinión
Opinadores
Pressdigital
redaccion@pressdigital.es
Powered by Bigpress
RESERVADOS TODOS LOS DERECHOS. EDITADO POR ORNA COMUNICACIÓN SL
Mapa Web Condiciones de uso Consejo editorial version mobil