viernes, 24 de febrero de 2017 07:06
Economía

El Foro de Davos recomienda un capitalismo menos desigual como receta frente al populismo

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Foro davos


La economía ha dejado de ser una de las grandes amenazas globales para 2017, reemplazada por el riesgo de eventos climáticos extremos, movimientos migratorios involuntarios o ataques terroristas a gran escala, según el Foro Económico Mundial, que advierte, sin embargo, de que factores económicos determinarán la evolución mundial durante la próxima década, por lo que reclama "reformas fundamentales" del capitalismo en respuesta a la desigualdad, que alimenta el auge de movimientos populistas y una polarización política que cuestionan la legitimidad del sistema.


"La combinación de desigualdad económica y polarización política amenaza con amplificar los riesgos globales, erosionando la solidaridad social sobre la que descansa la legitimidad de nuestros sistemas políticos y económicos", advierte el Foro Económico Mundial en su "Informe de Riesgos Globales 2017".


"Es posible que sean necesarias reformas fundamentales del capitalismo de mercado para hacer frente, en particular, a una aparente falta de solidaridad entre aquellos que ocupan la parte superior de la renta en la distribución de riqueza y aquellos más abajo", añade la entidad popularmente conocida como Foro de Davos.


La última edición del documento apunta que, a pesar de que las amenazas de índole económica han cedido el primer plano en términos de probabilidad a eventos climáticos extremos, migraciones involutarias a gran escala, desastres naturales, ataques terroristas o a eventos masivos de robo y fraude de datos, "las preocupaciones económicas impregnan los resultados de la última encuesta, aunque es algo que no sea inmediatamente evidente por la evolución de los mayores riesgos por impacto y probabilidad".


De hecho, al preguntar a los participantes en la consulta sobre las mayores influencias e interconexiones que conforman el panorama de riesgos, "la economía es soberana", y la creciente disparidad de ingresos y riqueza aparece como la tendencia que más probablemente determinará la evolución global en los próximos diez años.


Además de la desigualdad, los encuestados señalan en segundo lugar al cambio climático, por delante del incremento de la polarización social, la creciente "ciberdependencia" y el envejecimiento de la población.


DESEMPLEO, SUBEMPLEO, MIGRACIONES E INESTABILIDAD


Por otro lado, entre las principales interconexiones de riesgos señalan al desempleo y el subempleo, que generan inestabilidad social, así como las grandes migraciones involuntarias y el colapso estatal, mientras que los fallos en la gobernanza nacional son causa también de profundas inestabilidades sociales.


El Foro Económico Mundial señala que "el descontento con el orden actual se ha convertido en una proposición ganadora de elecciones que incrementa la urgencia de comprender y responder a estos riesgos globales" y advierte de que la débil recuperación tras la crisis explica únicamente parte de la situación, subrayando que únicamente estimular el crecimiento no basta para remediar las fracturas más profundas de la política económica.


"Años de generar presión en muchas partes del mundo, al menos desde la crisis financiera global, cristalizaron en resultados políticos dramáticos durante 2016 a medida que la desafección pública con el statu quo ganó peso", señala.


En este sentido, la organización ha identificado cinco grandes retos a los que prestar mayor atención global, incluyendo la introducción de un mayor grado de solidaridad y pensamiento a largo plazo en el capitalismo de mercado, revitalizar el crecimiento de la economía global, reconocer la importancia de la identidad e inclusividad en las políticas, mitigando los riesgos y explotando las oportunidades de la "4ª revolución industrial" y fortaleciendo los sistemas de cooperación global.


"El año 2017 será un momento crucial para la comunidad internacional", declaró Klaus Schwab, fundador y presidente ejecutivo del Foro Económico Mundial, señalando que la amenaza de un mundo menos cooperativo y más ensimismado también ofrece la oportunidad de abordar los riesgos globales y las tendencias que hay detrás de ellos.


PAPEL DE LOS BANCOS CENTRALES


Por otro lado, a pesar de señalar las evidencias del impacto positivo de las medidas no convencionales adoptadas por los bancos centrales en respuesta a la crisis, que han sido por ahora la solución predominante por parte de las autoridades, el Foro Económico Mundial apunta que medidas como la expansión cuantitativa han exacerbado la desigualdad.


"Aunque las evidencias apuntan al impacto positivo sobre el crecimiento y el empleo, la expansión cuantitativa también ha exacerbado la desigualdad de ingresos al impulsar la rentabilidad obtenida por los propietarios de activos financieros, mientras los ingresos reales de los trabajadores han crecido muy lentamente", añade el informe.


Asimismo, el Foro de Davos añade que esta no es la única fuente de preocupación relacionada con las políticas monetarias no convencionales, señalando que los persistentes bajos tipos de interés "pueden distorsionar los mecanismos financieros que apuntalan la saludable actividad económica".


En este sentido, la entidad destaca la facilidad que las empresas han encontrado para refinanciar su deuda, inhibiendo por otro lado el proceso de una asignación más eficiente de recursos y complicando el proceso de desapalancamiento, una cuestión "sin resolver" en muchos países.


"En la eurozona, los gobiernos han respondido con lentitud a las repetidas exhortaciones de Mario Draghi para que busquen más espacio para la relajación fiscal.

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