martes, 21 de noviembre de 2017 01:33
Politica

El expresidente del PP de Palma y un exconcejal iban a fiestas con sexo y drogas

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LvaroGijnsaliendodelosJuzgadosdePalma


Una testigo que colabora en la investigación de la trama corrupta en la Policía Local ha asegurado que el ex presidente del PP de Palma, José María Rodríguez, y el ex regidor de Seguridad Ciudadana, Álvaro Gijón, asistían a fiestas con droga y sexo en una finca propiedad de Cursach o en prostíbulos.


Se trata de una de las testificales sobre las que el juez de Instrucción número 12 de Palma, Manuel Penalva, ha levantado el secreto. Según este testimonio, cada lunes se organizaban partidas de póker en la finca Puntiró, propiedad del empresario Bartolomé Cursach, y que cuando concluía la partida "había auténticas bacanales".


En estas fiestas se daba cocaína a las chicas, que "cobraban muy bien" pero "tenían que someterse a vejaciones como palizas, sobredosis de drogas y a prácticas sexuales violentas" en las que empleaban "juguetes eróticos" o las ataban y mantenían sexo con varios hombres a la vez.


La declarante afirma que sabe por sus compañeras que Rodríguez "pasaba tardes enteras" en un prostíbulo de Palma, donde consumía "botellas caras" y "constantemente iba seleccionando chicas para mantener sexo", con las que "se encerraba".


Siempre según esta versión, las chicas se negaban a mantener sexo con él porque tenía "unos gustos extraños y peligrosos" por lo que Rodríguez "mandaba traer chicas de la calle e incluso chicos" para presenciar cómo tenían sexo entre ellos o con las chicas. En este sentido, precisa la testigo que "Gijón también iba a este piso" aunque "de forma más esporádica" que Rodríguez.


Asimismo, manifiesta que vio "en numerosas ocasiones" a Rodríguez saliendo del piso "en un estado lamentable" y "totalmente pasado de cocaína y alcohol", mientras que Gijón se iba "en coche oficial" también en un estado "deplorable".


ACUSA A GIJÓN DE EXIGIR A LAS CHICAS QUE SE DROGASEN


La testigo también ha afirmado ante el juez que Gijón y Rodríguez no pagaban a las chicas sino que "quien pagaba era la casa"; además, en el piso no se vendía cocaína pero los dos políticos "llamaban a no se sabe quién y la traían hasta el piso" para invitar a las chicas a la droga.


La declarante afirma que Gijón "seleccionaba a las chicas" y exigía que tomaran cocaína, y que quien se negara "no entraba con él". Las que lo hacían estaban "días enteros sin salir del piso", mientras que Gijón "alguna reunión de la policía la hacía por teléfono desde la casa" y cuando se cansaba "llamaba al chófer y se iba".


La testigo también asegura que en otra fiesta, organizada en Mega, Gijón le ordenó ir a "buscar más cocaína" al haberse acabado la que tenían y que quien le pagó por la droga -500 euros- fue el actual abogado defensor de Gijón en el caso, José Ramón Orta, que entonces trabajaba en el área de Seguridad Ciudadana.


LE PARTIERON EL BRAZO A UNA PROSTITUTA Y "DESAPARECIÓ DEL MAPA"


La mujer sostiene que en una de estas fiestas, en la que estaba presente Rodríguez, a una amiga suya le acabaron rompiendo el brazo y fue conducida por la dueña de la casa de citas a Son Dureta echando "sangre por la boca y la vagina". La describe como una chica "mulata, brasileña y muy guapa".


La testigo fue a visitarla a Son Dureta y más tarde esta chica "desapareció del mapa" después de que, según confesó a la declarante, Cursach "le dio mucho dinero para que se marchara a Brasil".


JuzgadosdePalma


EX MANDO DE LA POLICÍA LOCAL ACEPTABAN SOBRES


La testigo también ha acusado a varios ex mandos de la Policía Local de aceptar sobres con dinero de empresarios, además de acudir a "orgías de sexo, drogas y alcohol".


Este testimonio, implica a los policías Joan Mut, Antoni Vera y Gabriel Torres. La testigo explicó ante el juez que estando con estos tres policías presenció cómo recogían sobres con dinero de empresarios en la calle del Jamón. Según esta versión, las entregas de dinero se produjeron "al menos en cuatro o cinco ocasiones".


Asimismo, en otra ocasión, después de haber cenado gratis en un hotel del empresario Miguel Pascual (Pabisa), éste "entregó un sobre de dinero a Mut y al comisario Estarellas". 


La testigo no pudo precisar al juez cual era la cantidad exacta, pero calcula que había "como mínimo" 10.000 o 20.000 euros. De hecho, añade que los dos policías entregaron de este sobre a sus acompañantes -la testigo y otra mujer- 1.500 euros a cada una.


En cuanto a Gabriel Torres, entonces jefe de la Patrulla Verde, la testigo afirma que nuevamente vio cómo el empresario Pascual entregó a Torres y a Mut un sobre con dinero, en el que pudo apreciar con claridad billetes de 500 euros. En una de estas ocasiones, uno de los policías dijo en referencia al empresario: "Ahora vendrá el primaveras a entregarnos la pasta".


FIESTAS CON DROGA Y SEXO EN TITO'S


La testigo también ha informado de que en la zona VIP de Tito's, -propiedad del Grupo Cursach- había una gran afluencia de policías locales que de forma gratuita disfrutaban de cocaína, bebidas y sexo, todo ello a través de un trabajador de la discoteca -que fue detenido por amenazas a testigos en el marco de esta causa-.


Según este testimonio, los policías seleccionaban a la chica y tenían sexo en un piso de este empleado de Tito's en el Paseo Marítimo, donde también se preparaban fiestas para determinadas personas.


Además, los policías locales no sólo eran invitados en Tito's por este empleado sino que acudían "frecuentemente" a "orgías de sexo, drogas y alcohol" en una finca en Santanyí propiedad del empresario Miguel Pascual.


La testigo ha relatado que en varias ocasiones tuvo que ir a buscar a las chicas a la finca ya que salían "en un estado lamentable" porque "incluso les pegaban".


"TE VOY A HACER LA VIDA IMPOSIBLE SI NO TE VIENES CONMIGO"


Así, la mujer ha reconocido, por su asistencia a estas fiestas, a varios policías investigados en la causa. Algunos incluso ejercían como porteros en la discoteca, transportaban la droga de las fiestas o presionaban a las chicas que no accedían a las pretensiones del empleado de Tito's.


De hecho, los policías "enseñaban la placa" y les decían a las chicas que les iban a "hacer la vida imposible" si no se iban con ellos, entre otras amenazas. También describe a algunos agentes como "unos fantasmas" y recuerda que en una ocasión les vio sacar la pistola. Algunos estaban "en nómina de Cursach".


En cuanto a la droga, dice de un agente que "siempre iba muy puesto de coca" y "pegaba a las mujeres porque era muy violento" o de otro que "le gustaba humillar a las mujeres" y consumía cocaína hasta desfallecer.


"ESTO ME LO VAS A PAGAR, PUTA"


Finalmente, sobre el jefe Mut, en una ocasión la declarante lo rechazó y "reaccionó de manera violenta", golpeándola y tirándola sobre la cama, ante lo que la mujer salió corriendo. Relata que Mut le gritó: "Te haré la vida imposible, no te voy a dejar vivir, esto me lo vas a pagar, puta".


En esta línea, la testigo ha calificado al policía como "la persona más violenta que ha conocido en el mundo de la noche y en la prostitución" y como un hombre "de los que da miedo".


Por otro lado, la testigo también ha indicado que la segunda vez que acompañó a Mut éste le regaló un bolso de Loewe y una camisa por valor de 4.500 euros con el objetivo de agasajarla y que accediera a sus pretensiones.

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