La ATE exige a la CNMC revisar el cálculo de la retribución de redes eléctricas antes del 2026
La Asociación para la Transición Energética advierte que la circular actual de la CNMC contradice la política energética del Ministerio y pide mantener el método vigente mientras se ajusta el nuevo sistema, asegurando la viabilidad de las inversiones en redes para la descarbonización.
Un debate técnico y estratégico se abre en torno a la metodología con la que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) calcula la retribución de la inversión en redes eléctricas. La Asociación para la Transición Energética (ATE) ha solicitado formalmente una revisión profunda de la circular del regulador, señalando que la normativa vigente podría obstaculizar la inversión necesaria para la transición energética.
"El Consejo de Estado ha señalado una contradicción entre la circular de la CNMC y la política energética desarrollada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico", subraya la ATE en su comunicado. Según la asociación, este desajuste podría considerarse una extralimitación de la CNMC sobre la función regulatoria que le corresponde.
Contexto del conflicto regulatorio
La circular de la CNMC determina cómo se remunera a las compañías eléctricas por sus inversiones en las redes de transporte y distribución. Este mecanismo es clave porque influye directamente en la planificación de futuras inversiones, tanto las necesarias para mantener la infraestructura actual como las que anticipan la integración de energías renovables.
El conflicto surge porque la metodología propuesta por la CNMC no se alinea plenamente con los objetivos del Ministerio de Transición Ecológica, que busca incentivar la modernización de las redes para garantizar la descarbonización de la economía y la seguridad del suministro. La ATE advierte que implementar la circular sin ajustes podría frenar inversiones esenciales.
"No existe tiempo material suficiente para aprobar una nueva circular y someterla a consulta pública antes de enero de 2026", explica la ATE, por lo que propone mantener el sistema vigente de retribución por costes auditados hasta que se desarrollen las modificaciones necesarias.
El método vigente y sus ventajas
El modelo actual de retribución por costes auditados ha sido aplicado durante los últimos años con éxito, según la ATE. Permite asegurar que las inversiones en redes eléctricas sean rentables sin generar conflictos con la política energética, garantizando al mismo tiempo incentivos adecuados para acometer proyectos de ampliación o modernización.
"Este sistema ha funcionado hasta la fecha y ofrece seguridad jurídica a los operadores, mientras que la nueva propuesta requiere ajustes para alinearse con las recomendaciones del Consejo de Estado y las metas del Ministerio", asegura la asociación.
Implicaciones para la transición energética
Las redes eléctricas son la columna vertebral de la transición energética en España. Una metodología de retribución inadecuada puede desincentivar la inversión privada, retrasar la incorporación de renovables y comprometer los objetivos de descarbonización. La ATE enfatiza que la revisión de la circular no es un asunto menor, sino un elemento estratégico que afecta a toda la economía y al cumplimiento de los compromisos climáticos del país.
"Las inversiones anticipatorias son fundamentales para asegurar que España esté preparada para la integración de tecnologías renovables emergentes y nuevas demandas energéticas", advierte la ATE.
Pasos a seguir y próximas decisiones
La CNMC tiene prevista una reunión clave el 22 de diciembre, en la que la ATE espera que el regulador dé marcha atrás en la circular y mantenga vigente el método de costes auditados mientras se revisa la propuesta. Esta decisión permitirá ganar tiempo y preparar un marco de incentivos que combine seguridad jurídica, alineamiento con la política energética y estímulos para futuras inversiones.
"Es imprescindible que cualquier modificación de la metodología garantice incentivos positivos y no penalice a las empresas que invierten en la modernización de las redes", concluye la ATE.
El resultado de esta revisión será determinante para la salud del sistema eléctrico español, la estabilidad del suministro y el cumplimiento de los objetivos de transición energética a corto y medio plazo.

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