Expertos coinciden: España será la segunda economía desarrollada que más crezca en 2026 por detrás de EEUU
España será la segunda economía desarrollada que más crecerá en 2026, solo por detrás de Estados Unidos, con un avance nuevamente superior al de la media de la zona euro, según las previsiones de algunos de los principales organismos internacionales.
Este fue uno de los puntos clave del webinar 'Perspectivas económicas para el primer semestre del 2026', organizado por la Asociación Española de Directivos (AED).
"Los consensos siguen revisando al alza las previsiones de crecimiento para España, hasta situarlo en el entorno del 2,2%-2,3%, lo que nos coloca como la segunda economía desarrollada con mayor crecimiento en 2026", ha señalado la economista jefe y subdirectora general de Banco Sabadell, Sofía Rodríguez.
Rodríguez ha explicado que este avance estará respaldado por el consumo privado, la fortaleza del mercado laboral y el crecimiento poblacional, así como por la inversión impulsada por los fondos europeos de recuperación 'Next Generation EU' y unas condiciones financieras aún favorables.
No obstante, Rodríguez también ha advertido de que "empiezan a aparecer tensiones y cuellos de botella que obligan a ser prudentes", especialmente en áreas como el mercado laboral, la vivienda y el sector exterior, donde el mayor dinamismo de las importaciones limita su aportación al crecimiento.
Por su parte, el consejero y profesor de economía de IESE, José Manuel González Páramo, ha afirmado que "el crecimiento global se mantiene, pero en un mundo más fragmentado y geoeconómico, donde los riesgos pueden materializarse rápidamente".
"LA GUERRA HÍBRIDA ES UN FENÓMENO MUY DESESTABILIZADOR"
El análisis del contexto internacional puso el foco en la geopolítica como uno de los principales condicionantes del crecimiento económico. Rodríguez subrayó que las tensiones entre Estados Unidos y China, la confrontación tecnológica y la persistencia del conflicto en Ucrania siguen marcando el escenario global.
A estos factores se suman nuevos riesgos asociados a la guerra híbrida, como los ciberataques, las disrupciones en infraestructuras críticas y la desinformación, que afectan directamente a las empresas europeas. "La guerra híbrida es un fenómeno barato de implementar y muy desestabilizador", ha alertado Rodríguez.
En cuanto a la globalización, González Páramo ha explicado que, en lugar de desglobalización, se está viendo una "fragmentación" en los flujos comerciales.
"Las empresas no están desmantelando sus cadenas de suministro, pero sí las están ampliando y diversificando, combinando regionalización y proveedores tradicionales. Este proceso incrementa la resiliencia de las empresas, pero también eleva los costes de aprovisionamiento, especialmente para las pymes, que tienen menos márgenes para adaptarse a esta reorganización", ha señalado.

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