Doménech (BBVA): "Nuestra productividad es la misma que en 2019 y eso impide más crecimiento de los salarios"
Advierte de los cuellos de botella de la vivienda y del estancamiento productivo
El responsable de Análisis Económico de BBVA y catedrático de Fundamentos del Análisis Económico de la Universidad de Valencia, Rafael Doménech, ha afirmado este jueves en Guadalajara que la productividad de España en estos momentos sigue siendo la misma en términos reales que la que tenía a finales del 2019, y ha añadido que "esto es lo que hoy en día impide un mayor crecimiento de los salarios reales y, por lo tanto, una mejora más perceptible de la calidad de vida.
Doménech ha participado en el desayuno empresarial organizado por CEOE-Cepyme Guadalajara, acompañado por su presidenta, María Soledad García, donde ha analizado la situación y perspectivas de la economía mundial, española y de Castilla-La Mancha.
En su intervención ante los medios, ha señalado que, pese al contexto de "mucha incertidumbre" derivado de la geopolítica y de determinadas decisiones de política económica, "la economía a nivel mundial sigue manteniendo una velocidad de crecimiento bastante elevada, incluso por encima del 3%".
En ese escenario, ha subrayado que la economía española mantiene "un elemento diferencial de crecimiento con respecto a la eurozona".
CRECIMIENTO ENTORNO AL 2,5% ESTE AÑO
Según las previsiones que maneja BBVA, tanto España como Castilla-La Mancha crecerán este año "por encima del 2%, en tasas cercanas al 2,5%", con generación de empleo y un crecimiento que ha calificado de "bastante elevado", si bien ha reconocido que se observa "una ligera desaceleración" tras el impulso de la recuperación postpandemia.
No obstante, el economista ha matizado que el actual patrón de crecimiento es "muy extensivo", basado en la acumulación de empleo. Según ha precisado, todo el crecimiento del Producto Interior Bruto es el resultado de la acumulación de empleo, ha explicado, lo que limita el avance de la productividad agregada.
Ha advertido además de un "efecto composición": si el empleo se concentra en actividades con productividad inferior a la media, el promedio nacional permanece estancado, aunque pueda haber mejoras individuales.
A ello, ha sumado el retraso de la inversión privada en la recuperación pospandemia, que ha sido --según ha indicado-- "el componente de la demanda agregada que más ha tardado en recuperarse", pese a ser "fundamental para el crecimiento de la productividad".
Doménech ha identificado también la vivienda como uno de los principales "cuellos de botella" de la economía. Ha señalado que su encarecimiento por encima del IPC contribuye a la percepción social de que el salario real "llega para menos", aun cuando los salarios nominales hayan aumentado.
"Son momentos en los que crecemos y tenemos que aprovechar ese crecimiento para poder abordar muchos de los retos que tenemos", ha resumido, aludiendo igualmente a la necesidad de consolidar las cuentas públicas y de no quedar rezagados en la carrera tecnológica.
EL SMI DEBE ACOMPASARSE CON LA PRODUCTIVIDAD
En relación con el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), Doménech ha defendido que sus subidas tienen que venir acompañadas de crecimiento de la productividad. A su juicio, deben mejorar las condiciones de vida de quienes lo perciben, pero "tampoco tienen que ser un límite o un impedimento a la empleabilidad de aquellos sectores de la población más vulnerables".
El economista ha insistido en la necesidad de profundizar en la evidencia empírica: ha aconsejado que "se realicen estudios en profundidad sobre cuál es el impacto no solo macroeconómico, sino también microeconómico" de las subidas del SMI sobre la empleabilidad.
Asimismo, ha recordado que, pese a la intensa creación de empleo, España mantiene una tasa de desempleo desestacionalizada y una tasa de empleo "bastantes puntos por debajo del promedio europeo", por lo que ha considerado un reto "acompasar las subidas del salario mínimo" con las mejoras de productividad y con el objetivo de reducir esa brecha respecto a los países europeos con los que España aspira a converger en renta per cápita y bienestar.

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