Uatae pide equiparar la reducción por rendimientos de actividades económicas a la de rendimientos del trabajo
La organización de autónomos Uatae ha diseñado una propuesta fiscal, bajo el nombre 'Mismo ingreso, mismo impuesto", en la que pide, como prioridad, equipara la reducción por rendimientos de actividades económicas a la reducción por rendimientos del trabajo, tanto en cuantía como en condiciones de acceso.
Según expone Uatae, con ingresos equivalentes, un autónomo puede acabar disponiendo de hasta 2.500 euros menos al año que un asalariado debido a las diferencias en la reducción aplicable en el IRPF.
Uatae denuncia que los autónomos no sólo pueden aplicar una reducción menor, sino que además deben cumplir requisitos adicionales que no se exigen a los asalariados. "La fiscalidad no puede penalizar la forma en la que trabajas. A igualdad de ingresos, debe existir igualdad de trato, no pedimos ventajas, pedimos justicia tributaria", ha señalado la secretaria general de Uatae, María José Landaburu.
La organización explica que los trabajadores por cuenta ajena cuyos rendimientos netos del trabajo son inferiores a 19.747,50 euros pueden aplicarse una minoración de los mismos de hasta 7.302 euros anuales, siempre que no tengan rentas, excluidas las exentas, distintas del trabajo superiores a 6.500 euros.
Sin embargo, en la medida en que las rentas obtenidas por los autónomos en el ejercicio de su actividad tienen la calificación de rendimientos de actividades económicas, esta reducción no resulta de aplicación, pues a estos rendimientos les es aplicable una reducción "que, a priori, pudiera parecer similar, pero comparativamente es notoriamente desventajosa".
Así, argumenta Uatae, la reducción máxima a la que pueden optar los autónomos es de 6.498 euros, inferior a los 7.302 euros establecidos para los rendimientos del trabajo.
Al mismo tiempo, para aplicar la reducción a los rendimientos del trabajo, únicamente se requiere que el perceptor no obtenga rentas distintas a las del trabajo superiores a 6.500 euros (sin incluir las exentas). Esto contrasta con los requisitos exigidos para aplicar la reducción de los rendimientos de actividades económicas, entre ellos que el 75% de la facturación se encuentre sujeta a retención y que el conjunto de gastos deducibles no exceda del 30% de los rendimientos íntegros.
Para Uatae, todos estos requisitos "carecen de sentido alguno", más aún cuando la finalidad de tal reducción "busca o debería buscar" favorecer a aquellos contribuyentes con rentas más bajas. Pese a ello, tal y como se encuentra regulada, la aplicación de la reducción no depende de la capacidad económica del contribuyente, sino de la propia naturaleza de su actividad.
REFORMA DEL SISTEMA DE RETENCIONES Y PAGOS FRACCIONADOS
Junto a esta medida central, la organización de autónomos plantea reformar el sistema de retenciones y pagos fraccionados para adaptarlo a los ingresos reales del colectivo. En este sentido, Uatae propone tipos variables similares a los de las nóminas, evitando que los autónomos adelanten durante meses cantidades que después Hacienda devuelve.
Además, reclama la posibilidad de aplazar o fraccionar impuestos trimestrales sin intereses ni recargos.
La propuesta de Uatae incluye también la creación de un régimen de franquicia de IVA para pequeños comercios, que permitiría no repercutir ni declarar el impuesto cuando no se supere un determinado umbral de facturación, reduciendo cargas administrativas y tensiones de tesorería.
Asimismo, plantea reforzar la lucha contra la morosidad y clarificar los criterios de deducción de gastos para aportar mayor seguridad jurídica.
"Queremos un sistema fiscal que garantice liquidez, estabilidad y equidad para el trabajo autónomo. Si el país apuesta por un tejido productivo fuerte, no puede seguir manteniendo un diseño tributario que coloca a millones de profesionales en desventaja", ha subrayado Landaburu.

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