Meliá descarta la retirada de Cuba pese a caída de ingresos a 11 millones en 2025
Meliá Hotels International ha descartado cualquier retirada de Cuba a pesar de la complicada situación que atraviesa el destino y la reducción de sus ingresos en el país hasta los 11 millones de euros en el ejercicio 2025.
Durante la rueda de prensa de presentación de los resultados de 2025, el presidente y consejero delegado, Gabriel Escarrer, ha sido tajante al respecto: "No es nuestra intención ningún tipo de retirada, ni mucho menos, y nos sentimos muy cómodos con la estructura que tenemos en el país y con nuestra posición de liderazgo en los hoteles de Cuba".
La difícil coyuntura en la isla en los últimos ejercicios se ha agravado notablemente por la crisis energética que ha paralizado sectores clave, provocando una reducción significativa de la conectividad aérea, con consecuencias directas en las reservas hoteleras.
Esta situación sin precedentes ha llevado al Ministerio de Turismo cubano a coordinar un plan de contingencia para el sector, que incluye una "compactación" de la demanda para permitir el cierre temporal de algunos establecimientos. En el caso de Meliá, hasta la fecha se han visto afectados tres hoteles por esta medida operativa.
A pesar de estos desafíos, la compañía ha reforzado sus capacidades operativas y de abastecimiento para garantizar el cuidado y la experiencia de los huéspedes en la coyuntura actual.
Meliá mantiene una coordinación continua con los turoperadores y una monitorización constante de la situación, habiendo desarrollado un conjunto de medidas preventivas para minimizar cualquier tipo de impacto.
Escarrer ha destacado que la contribución al Ebitda (545 millones) de Cuba fue limitada (inferior a 10 millones de euros en ejercicios recientes) y que la hotelera lleva más de un año trabajando en un plan de contingencia por si la situación empeora. Sin embargo, ha subrayado una evolución positiva en el último trimestre de 2025 y en enero de 2026 comparada con el año anterior, lo que refuerza la confianza en el destino a medio y largo plazo.
Meliá opera en Cuba cerca de una treintena de hoteles en gestión (alrededor del 15% de su portfolio global). La compañía confía en la resiliencia del destino y en sus medidas internas para mitigar los efectos de la crisis energética y la menor conectividad aérea, factores que siguen siendo los principales limitantes para la recuperación del turismo en la isla.

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