Las gasolineras 'low cost' denuncian a Repsol ante la CNMC por "posible abuso dominante" con sus descuentos
La Asociación Española de Estaciones de Servicio Automáticas (Aesae) ha presentado una denuncia ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) contra Repsol por "posible abuso de posición dominante" con sus descuentos en carburantes y ha reclamado medidas cautelares para que la compañía suspenda su política al respecto, según informó en un comunicado.
La patronal de las gasolineras denominadas automáticas o 'low cost' considera que esto "está provocando un daño competitivo que puede resultar irreversible para las estaciones independientes" y que las nuevas bonificaciones "reproducen" los efectos de la conducta por la que Repsol ya fue sancionada por el organismo presidido por Cani Fernández en febrero.
En concreto, Aesae apunta a una vulneración del artículo 2 de la Ley de Defensa de la Competencia y del artículo 102 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea y hace referencia a una campaña de Repsol -del 21 de marzo al 6 de abril, luego prorrogada hasta el 3 de mayo- por la que ofrecía descuentos de hasta 40 céntimos por litro a los clientes que utilizasen Waylet y contratasen otros suministros energéticos, a lo que se añadían otros cinco céntimos por litro para profesionales del transporte y autónomos con tarjeta Solred.
La asociación, que señaló que ya trasladó esta "preocupación" a la CNMC en una reunión el pasado 16 de abril, estima que esta práctica "puede conducir a un proceso de 'remonopolización' del mercado, al expulsar o debilitar a los operadores que en los últimos años han contribuido a dinamizar la competencia y a contener los precios en beneficio del consumidor".
Además, la asociación advierte de que ahora vuelven a concurrir de forma "prácticamente idéntica" tres de los cuatro elementos señalados por la CNMC en la sanción de 2022: una política de precios que estrecha los márgenes de las estaciones independientes, la posición de dominio de Repsol en el mercado mayorista y la aplicación simultánea de una campaña de descuentos en su red minorista.
Por todo ello, la patronal de las gasolineras automáticas en España pide al regulador que incoe un procedimiento sancionador y que, "de forma previa, adopte medidas cautelares para suspender la práctica de descuentos mientras se analiza el fondo del asunto", con el objetivo de evitar que una eventual resolución llegue "cuando el daño competitivo ya se haya consolidado".
Para el presidente de Aesae, Manuel Jiménez Perona, la política de descuentos de Repsol no se trata de "una simple promoción comercial", sino de "una estrategia que utiliza un producto esencial como el carburante para empujar al consumidor hacia otros mercados y, al mismo tiempo, dejar sin margen de reacción" a quienes compiten solo en el mercado de los combustibles.
"Si se permite que una compañía dominante utilice los carburantes como señuelo para reforzar su posición en otros negocios energéticos, el resultado será menos competencia, menos operadores y, a medio plazo, peores precios para los consumidores", denuncia Perona, quien advierte de que una estación automática no puede competir "vendiendo sistemáticamente por debajo de su coste de compra".

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