Guterres advierte que la crisis en Irán amenaza la paz y exige frenar los combates
Un pronunciamiento oficial del máximo responsable de la ONU censura tanto la ofensiva de Estados Unidos e Israel como la réplica iraní y reclama una paralización urgente de la violencia para evitar un conflicto regional de mayor alcance.
En un contexto de creciente inestabilidad en Oriente Próximo, la Secretaría General de Naciones Unidas interviene para subrayar los límites que impone el Derecho Internacional y apelar a una salida diplomática inmediata.
La tensión militar sitúa al sistema multilateral ante una de sus pruebas más delicadas, con el riesgo de que la espiral de acciones y represalias desemboque en consecuencias graves para la población civil y para el equilibrio global.
Una condena explícita a la escalada
El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, condena la “escalada militar” tanto por el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán como por la respuesta posterior de Teherán, y pide el “cese inmediato de las hostilidades”.
En un comunicado oficial, Guterres afirma: “Condeno la escalada militar de hoy en Oriente Próximo. El uso de la fuerza por Estados Unidos e Israel contra Irán y la posterior respuesta de Irán en la región socavan la paz y la seguridad internacionales”.
Con estas palabras, el máximo responsable de la ONU sitúa la crisis en el plano de la seguridad internacional y advierte de las implicaciones que tiene el recurso a la fuerza en la región.
El recordatorio del Derecho Internacional
El dirigente portugués recuerda que “todos” los Estados miembro de la organización “deben respetar sus obligaciones conforme al Derecho Internacional, incluida la Carta de las Naciones Unidas”. En su mensaje, enfatiza el contenido normativo de ese marco jurídico.
“La Carta prohíbe claramente ‘la amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia de cualquier Estado o de cualquier otra manera que no sea coherente con los fines de las Naciones Unidas’”, explica, subrayando que el orden internacional descansa en esos principios.
Llamamiento urgente a la negociación
Ante la gravedad del momento, Guterres solicita “el cese inmediato de las hostilidades y la desescalada”. Advierte de que no hacerlo puede desencadenar “un conflicto regional más amplio con graves consecuencias para los civiles y la estabilidad regional”.
Asimismo, señala: “Animo fervientemente a todas las partes a que regresen inmediatamente a la mesa de negociación”, en un intento de reactivar la vía diplomática como única salida sostenible.
El secretario general sostiene que “no hay ninguna alternativa viable a la resolución pacífica de las controversias internacionales” y destaca que la Carta de la ONU proporciona las bases esenciales para el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales en un momento especialmente crítico.

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