Netanyahu asegura que Jamenei podría haber muerto tras los ataques de EE.UU e Israel
Un ataque coordinado de Estados Unidos e Israel provoca una escalada sin precedentes en Oriente Medio, dejando víctimas civiles, militares y un liderazgo iraní en incertidumbre, mientras la comunidad internacional llama a la moderación.
Los bombardeos sobre Teherán y otros objetivos estratégicos ponen en alerta a la región y reabren temores sobre un conflicto de gran alcance. La combinación de ataques aéreos, misiles y represalias iraníes genera un escenario de tensión global que mantiene a países y ciudadanos en máxima vigilancia.
El mensaje del primer ministro israelí
Benjamin Netanyahu anuncia que el líder supremo iraní, Ali Jamenei, podría haber fallecido en los ataques. El primer ministro declara que "hay muchos indicios de que lo han matado", aunque el régimen iraní asegura que Jamenei se encuentra con vida y lejos de Teherán. Esta declaración genera una situación de incertidumbre internacional, ya que los servicios de inteligencia de varios países intentan confirmar la información.
Magnitud de la ofensiva aérea
Israel despliega 200 cazas en lo que describe como el mayor despliegue aéreo de su historia. Según fuentes militares israelíes, los aviones lanzan cientos de misiles y municiones contra más de 500 objetivos estratégicos en territorio iraní, incluyendo sistemas de defensa aérea y lanzamisiles.
En paralelo, Estados Unidos coordina sus fuerzas navales y terrestres para respaldar la operación. Se recomienda a los buques comerciales evitar el estrecho de Ormuz y el Golfo Pérsico, mientras la vigilancia internacional aumenta frente a posibles represalias.
Respuesta militar iraní
Irán lanza más de 1.200 proyectiles contra Israel y bases militares estadounidenses en la región. La Guardia Revolucionaria declara que actúa en legítima defensa, y reporta víctimas en múltiples instalaciones, tanto militares como civiles. La Media Luna Roja confirma más de 200 muertos, y se registran al menos 85 escolares fallecidos en Hormozgan y 15 personas más en Lamerd, entre ellas niños y adolescentes.
El general Abolfazl Shekarchi advierte que "cualquier base militar utilizada contra Irán será atacada", mientras las sirenas antiaéreas vuelven a sonar en Israel y Jordania ante el lanzamiento de misiles y drones iraníes.
Impacto humanitario y civil
Las ciudades iraníes sufren daños significativos. Escuelas y gimnasios se convierten en escenarios de tragedia, y los servicios de emergencia trabajan sin descanso. Edificios residenciales en Baréin y Dubai también reciben impactos de misiles.
En Israel, al menos 89 personas resultan heridas de carácter leve, la mayoría mientras buscan refugio durante los contraataques iraníes. Las autoridades españolas y de otros países activan planes de evacuación para ciudadanos en la región, mientras aerolíneas cancelan vuelos a Oriente Medio.
Reacciones internacionales
La ofensiva provoca una intensa actividad diplomática. Francia, Alemania y Reino Unido llaman a Irán a abstenerse de ataques indiscriminados y a mantener la moderación. La ONU condena los bombardeos y las represalias, subrayando que "los civiles pagan el precio".
Erdogan afirma estar "profundamente preocupado y entristecido por los ataques a Irán", mientras la Unión Europea y la Liga Árabe llaman a la contención y al diálogo. Venezuela, Cuba y otros países latinoamericanos condenan la operación militar y solicitan retomar las negociaciones.
Estado del liderazgo iraní
La incertidumbre sobre el liderazgo de Irán crece. Netanyahu sugiere que Jamenei ha muerto, mientras medios estatales iraníes aseguran que se encuentra vivo y al mando desde un lugar seguro. También se informa que el presidente Pezeshkian y otros altos mandos militares estaban entre los objetivos de los ataques, aunque sus estados exactos no han sido confirmados oficialmente.
Riesgo de escalada regional
Expertos alertan que la crisis podría prolongarse días y generar una escalada que afecte la estabilidad global. El cierre parcial del estrecho de Ormuz y la movilización de fuerzas en varios países de la región intensifican la tensión. La comunidad internacional hace un llamado a evitar un conflicto abierto, subrayando la necesidad de negociación diplomática y contención inmediata.
Consecuencias inmediatas
Los efectos del ataque se sienten a nivel económico, político y social. Organizaciones internacionales monitorean la situación de los civiles, y las fuerzas armadas de múltiples países mantienen altos niveles de alerta. La población en Oriente Medio vive con miedo ante posibles represalias, mientras los gobiernos analizan pasos estratégicos para proteger a sus ciudadanos y asegurar rutas comerciales clave.

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