Sánchez rechaza el "vasallaje" hacia EEUU y apuesta por no callar ante las violaciones al Derecho Internacional
Frente a la política de bloques y de esferas de influencia, insiste en defender "más y mejor multilateralismo"
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado este jueves que España es un país atlantista pero eso no significa que deba haber un "vasallaje" hacia Estados Unidos, al tiempo que ha reivindicado que en un momento en que se está desafiando el orden internacional basado en reglas no se callar ante cualquier violación del Derecho Internacional como la ocurrida en Venezuela.
"España y esta administración es una administración proatlantista, pero el atlantismo no significa vasallaje, significa el tener una cooperación leal, de igual a igual, donde se defina por objetivos comunes, tanto por parte de Norteamérica como por parte de España", ha sostenido durante la inauguración de la Conferencia de Embajadores en la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores.
Sánchez, que en ningún momento de su discurso que se ha prolongado durante unos 50 minutos ha mencionado expresamente al presidente estadounidense, Donald Trump, ha reiterado que la operación militar llevada a cabo por Estados Unidos el 3 de enero durante la que fue capturado el presidente venezolano, Nicolás Maduro, "viola claramente el Derecho Internacional".
Asimismo, ha defendido que "es relevante que se escuche la voz clara de España a la hora de denunciar la amenaza a la integridad territorial de un Estado europeo y de la OTAN como es Dinamarca". "No debemos callarnos ante amenazas tan explícitas, o implícitas al Derecho Internacional", ha añadido, en referencia al interés manifestado por Trump en los últimos días de hacerse con el control de Groenlandia, incluso por la vía militar de ser necesario.
"Las palabras importan", ha insistido Sánchez, porque "tienen consecuencias, quiebran la confianza, allanan el camino a lo impensable". Por ello, ha defendido, "es importante que hablemos claro, que no nos callemos, como tampoco nos hemos callado en otros muchos ámbitos, cuando esas violaciones al Derecho Internacional se han producido".
"La violación del Derecho Internacional siempre es una derrota, y es una derrota fundamentalmente para las democracias, incluso allí donde no hay esa democracia, y es un peligroso precedente para la paz y para la seguridad global, y por tanto la respuesta a la ilegitimidad no puede ser cometer una ilegalidad", ha aseverado, en referencia al hecho de que España, como también Estados Unidos, consideran ilegítima la reelección de Maduro en 2024.
NO CABE LA TIBIEZA
"No caben tibiezas ni medias tintas", ha dicho el presidente, ante la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, como tampoco cupieron "cuando tuvimos que rechazar la supuesta legitimidad de la victoria, que por supuesto no fue tal, de Maduro en las últimas elecciones presidenciales en Venezuela", ha sostenido.
Así las cosas, ha asegurado que "España seguirá haciendo todo lo necesario en defensa del pueblo venezolano, de su soberanía, de su derecho a elegir un futuro democrático sin injerencias externas" porque considera que son los venezolanos quienes tienen que decidir su futuro.
"Vamos a ayudar activamente a la transición a la democracia en Venezuela, lo vamos a hacer de forma activa, lo haremos también desde el valor que nos otorga la experiencia histórica de nuestro país para que el futuro de Venezuela sea el que decidan los venezolanos, no un país extranjero, no intereses ajenos a los de los venezolanos y las venezolanas", ha puntualizado.
El presidente ha arrancado su intervención resaltando los "cambios estructurales" en el orden mundial "que afectan a valores y principios muy esenciales, que amenazan la paz, la seguridad global y que afectan de manera directa a países medianos como España" y "recuerdan a otras épocas que pensábamos pasadas, superadas".
MUNDO MULTIPOLAR Y DESORDENADO
"Es evidente", ha dicho el presidente a los embajadores, que "vivimos en un mundo nuevo, un mundo más multipolar, si cabe, más hostil, más desordenado, un mundo en el que las normas, las reglas que han sostenido la convivencia durante décadas ya casi no cuentan".
"Asistimos al avance de una política de bloques, de esferas de influencia que fragmenta la cooperación internacional en el momento en el que necesitamos aunar fuerzas para hacer frente a los desafíos globales" y que golpea el multilateralismo, ha lamentado el presidente, lamentando que "la disuasión recupera terreno frente a la diplomacia" y el "poder duro" sustituye al blando.
En este contexto, lo que tiene que hacer España es redoblar su compromiso con el multilateralismo. "Debemos defender el orden internacional basado en reglas, debemos reafirmar los valores y los principios recogidos en la Carta de Naciones Unidas", ha señalado.
"En un mundo dividido y cada vez más multipolar", ha proseguido, España debe apostar por "un internacionalismo sensato, por una acción exterior que, sin renunciar a lo que somos, aspire a construir nuevas alianzas, a estrechar sus vínculos con otras regiones y con otros países, en definitiva, a ser un actor constructivo, componedor de nuevos acuerdos en el escenario internacional".
MÁS Y MEJOR MULTILATERALISMO
Sánchez ha apostado por "más y mejor multilateralismo", "Porque la ineficacia del sistema multilateral es lo que están utilizando aquellos que quieren imponer la ley de la selva, la ley del más fuerte, para debilitar ese marco multilateral".
"Las instituciones multilaterales nacieron de una guerra" y han contribuido a evitar muchas de ellas, pero "no podemos ser ajenos a su deterioro, a su incapacidad para dar respuesta a muchos de estos retos presentes", ha admitido
"Al contrario, creo que reformar, mejorar el multilateralismo es un deber al que España debe contribuir, no solamente con palabras, sino también con hechos", ha añadido, citando la candidatura al Consejo de Seguridad de la ONU para el periodo 2031-2032 y la apuesta por que el próximo secretario general " por primera vez en la historia sea una mujer y sea latinoamericana".
PIDE A LOS EMBAJADORES APLICAR LAS CUATRO 'C'
Por último, el presidente del Gobierno ha pedido a los embajadores que se rijan en el ejercicio de sus funciones por las "cuatro 'c'": coherencia, compromiso, cooperación y creatividad.
Coherencia, ha afirmado, porque "no puede haber dos varas de medir". "Coherencia en Venezuela, coherencia en Gaza, coherencia en Ucrania y en cualquier otro escenario. Siempre idéntica a respuesta cuando se vulnera el derecho internacional", ha recalcado, asegurando que es "nuestra brújula y la fuente de credibilidad de nuestro país".
Compromiso porque, "si otros dan pasos atrás o son templados a la hora de dar una respuesta firme a algunas de las grandes cuestiones que se están debatiendo en el mundo, nosotros tenemos que responder con más determinación, si cabe, con más pasos al frente", ha proseguido.
"Quizás no podamos llenar los grandes huecos que, evidentemente, dejan grandes superpotencias", ha reconocido Sánchez, pero "sí que creo que podemos atenuar los golpes, humildemente, desde nuestra posición de potencia media, frenar las vías de agua, ser la barrera de contención hasta que vengan tiempos mejores".
Cooperación para forjar "nuevas coaliciones en los temas que lo requieran, con nuevos socios" y por último, creatividad. "En un momento como el actual, en el que se está redefiniendo el orden internacional, toca ser creativos", ha dicho el presidente y buscar "soluciones innovadoras".

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