Medio siglo después de la proclamación de la RASD, los saharauis siguen sin haber visto materializado su Estado
La promesa de un referéndum de autodeterminación sigue sin concretarse y el conflicto con Marruecos se reanudó en 2020
En la madrugada del 27 de febrero de 1976, en Bir Lehlu, un campamento situado muy cerca de la frontera con Argelia y Mauritania, vio la luz la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) con el ánimo de englobar lo que había sido hasta entonces el Sáhara español, del que España completaría su retirada al día siguiente, tal y como se había comprometido en el Acuerdo Tripartito de Madrid.
"Convencidos de que todos los pueblos tienen un derecho inalienable a la libertad absoluta, al ejercicio de su soberanía y a la integridad de su territorio nacional", el Frente Polisario, a través del Consejo Nacional Saharaui, procedió a la proclamación "ante el mundo entero" de "un Estado libre, independiente y soberano, regido por un sistema nacional democrático, árabe de tendencia unionista, de confesionalidad islámica, progresista, que adquiere como forma de régimen el de la República Árabe Saharaui Democrática".
"El pueblo árabe de la RASD habiendo decidido defender su independencia y su integridad territorial y ejercer el control de sus recursos y riquezas naturales (...) pide a sus hermanos y a todos los países del mundo el reconocimiento de esta nueva nación, a la vez que manifiesta expresamente su deseo de establecer relaciones recíprocas basadas en la amistad, la cooperación y en la no injerencia en los asuntos internos", añadía la proclamación.
El Uali Mustafá Sayed, uno de los fundadores del Frente Polisario en mayo de 1973 y su secretario general desde 1974, pasó a convertirse en el primer presidente de la RASD, si bien ostentó poco tiempo el cargo, ya que murió en un enfrentamiento con las fuerzas mauritanas en junio de ese mismo año.
LA 'MARCHA VERDE' Y EL ACUERDO TRIPARTITO
Pero ¿por qué se produjo la proclamación de la RASD? El 14 de noviembre de 1975, y tras haberse producido la 'Marcha Verde' con la que, a iniciativa de su rey Hassán II, los marroquíes reivindicaron la soberanía del Sáhara Occidental entrando en la colonia española, España había llegado en Madrid a un acuerdo junto a Marruecos y Mauritania, el llamado Acuerdo Tripartito.
En virtud del mismo, el aún Gobierno franquista se comprometía a retirarse de la que había sido su provincia 53 antes del 28 de febrero de 1976 y proceder "de inmediato a instituir una Administración temporal en el territorio en la que participarán Marruecos y Mauritania, en colaboración con la Yemáa", la Asamblea creada en 1967 por las autoridades españolas para ayudar en la administración, a la que serían transmitidas todas las "responsabilidades y poderes".
Sin embargo, el presidente de la Yemáa, Jatri uld Said uld Yumani, había jurado lealtad a Hassán II en Rabat a principios de noviembre de 1975, de ahí que, reunida el 27 de noviembre en Guelta Zemmur, con 67 de sus 102 miembros, la asamblea aprobara su disolución y su reconocimiento del Polisario como "la autoridad única y legítima del pueblo saharaui". Además, las tropas marroquíes ya habían penetrado en el todavía Sáhara español, entrando tanto en El Aaiún como en la entonces Villa Cisneros, actual Dajla.
RESPUESTA A UN VACÍO JURÍDICO
"El Estado saharaui fue proclamado como respuesta a la retirada del último soldado español, por lo tanto respondiendo a un vacío jurídico legal que existió en ese momento", sostiene en declaraciones a Europa Press el delegado del Polisario en España, Abdulah Arabi.
Madagascar fue el primer país en reconocer a la nueva RASD, el 28 de febrero, mientras que Argelia, que desde entonces ha sido el principal valedor del Polisario en la escena internacional, hizo lo propio el 6 de marzo de 1976. En 1984 se incorporó a la Organización de la Unión Africana (OUA), provocando la salida de Marruecos, que no regresaría a la actual Unión Africana hasta 2017.
En total, 84 países de todo el mundo, principalmente africanos, han reconocido a la RASD, si bien en los últimos años algunos han roto relaciones y se han acercado más a Marruecos, a medida que la diplomacia marroquí ha incrementado sus esfuerzos para recabar más apoyos a su reivindicación sobre el territorio.
España nunca llegó a reconocer como Estado a la autoproclamada RASD, pero en marzo de 2022 fue un paso más allá, dando su respaldo al plan de autonomía planteado por Marruecos en 2007 para el Sáhara Occidental como "la base más seria, creíble y realista" para solucionar el conflicto.
GUERRA Y ALTO EL FUEGO
A la proclamación de la independencia siguió un conflicto con Marruecos y Mauritania, que se habían repartido el territorio. El 5 de agosto de 1979, Mauritania firma un acuerdo de paz con el Polisario que tiene como consecuencia que Marruecos proceda a anexionarse la parte del Sáhara que había estado controlada por Nuakchot el 14 de agosto de ese año.
La guerra se prolongó hasta el 6 de noviembre de 1991, cuando entró en vigor un alto el fuego que se mantuvo hasta el 14 de noviembre de 2020, cuando el Polisario lo dio por roto como resultado del despliegue del Ejército marroquí en la zona de El Guerguerat, fronteriza con Mauritania, para poner fin al bloqueo de la carretera. Desde entonces, se han sucedido las escaramuzas y los ataques tanto por parte del Polisario como de las Fuerzas Armadas marroquíes.
"La llaman de baja intensidad, pero se cobra vidas humanas, se usan drones para bombardear no solo a efectivos militares saharauis sino también a civiles mauritanos, argelinos y saharauis", denuncia el delegado del Polisario en España.
UN REFERÉNDUM QUE AÚN NO SE HA MATERIALIZADO
Entretanto, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el 29 de abril de 1991 la creación de la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO), cuyo mandato se ha ido renovando desde entonces, la última vez el pasado 31 de octubre, sin que la consulta se haya producido en el tiempo transcurrido.
Ese referéndum, recuerda el representante del Polisario, "está estipulado para concluir el proceso de descolonización que España, lejos de hacerlo, abandonó el territorio". Según el Derecho Internacional, esgrime, "la única fórmula que existe para culminar un proceso de descolonización es permitir al pueblo afectado que decida mediante un referéndum qué es lo que quiere ser".
Mientras esto ocurre, el Polisario sigue controlando alrededor de un 20% del territorio de lo que en su día fue la colonia española y el 80% restante, que "encierra los recursos naturales del Sáhara Occidental", está "ocupado por Marruecos" lo que ha permitido a Rabat "utilizarlos, saquearlos y explotarlos en beneficio propio", señala Arabi, que denuncia que esto le permite a Rabat "condicionar posicionamientos políticos" de algunos países como España o Francia.
"Tenemos una determinación total para que las negociaciones y para que la vía pacífica sea la solución definitiva de esta situación pero también la misma determinación de continuar nuestra lucha para conseguir nuestros objetivos", asegura el representante del Polisario, incidiendo en que aunque hayan pasado 50 años es "una lucha de generaciones" y "hay una generación que viene detrás que es más exigente y reivindicativa".
Arabi admite que los saharauis son "un pueblo pequeño", de alrededor de medio millón, entre quienes viven en los campos de refugiados de Tinduf (que ACNUR cifraba en 173.000 en 2024), los que están en el territorio que controla Rabat y la diáspora, pero esgrime que hay "estados que son más pequeños que el nuestro y funcionan perfectamente".

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