Marlaska vaticina una reducción de la llegada de migrantes a Baleares gracias al trabajo en los países de origen
El año pasado llegaron al archipiélago 7.321 migrantes en patera, un 24,5% más que en 2024, según el Informe de Seguridad Nacional
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha vaticinado que la llegada de personas migrantes en patera a Baleares se reducirá gracias al trabajo de las fuerzas y los cuerpos de seguridad del Estado en los países de origen y tránsito de los flujos migratorios.
Lo ha dicho durante su intervención en el acto de toma de posesión del nuevo jefe superior de la Policía Nacional de Baleares, José Antonio Puebla, que ha tenido lugar este jueves en Palma.
Marlaska ha defendido que la reducción del 40% de las llegadas de personas migrantes al conjunto de España durante el año pasado se debe en buena parte al trabajo que la Policía Nacional y la Guardia Civil realizan en los países de origen y tránsito de los flujos migratorios.
"Es cierto que eso no ha pasado en Baleares, donde ha habido un incremento, pero espero también que la perseverancia de las políticas de trabajo con los países de origen y tránsito hagan que la tendencia se vaya revirtiendo", ha manifestado.
Según se desprende del Informe de Seguridad Nacional de 2025, publicado este jueves, el año pasado llegaron a Baleares 7.321 personas migrantes, lo que supone un incremento interanual del 24,5%.
En cualquier caso, ha subrayado Marlaska, la tendencia ha ido a la baja durante los primeros meses de 2026 y ha previsto que se pueda mantener esta dinámica.
El documento de Seguridad Nacional también habla de un cambio de los perfiles de los migrantes que llegan al archipiélago por vía marítima, con cada vez menos personas que provienen de países del Magreb y más de África subsahariana y el Sahel, además de una mayor presencia de mujeres y familias completas.
Estas personas, por lo general, cuentan con menos redes familiares o de apoyo, a lo que se suma una travesía mucho más larga.
FRONTERAS "ABIERTAS" PERO "PROTEGIDAS"
El reto de frenar la migración irregular y luchas contra las mafias --"que es también salvar vidas", ha apostillado-- se da en un contexto internacional en el que las fronteras son "abiertas", aunque ello no es sinónimo de que no se deba "protegerlas".
"Las fronteras son abiertas y hay que protegerlas, porque pueden generar problemas como la delincuencia organizada y transnacional, que es fruto de la nueva realidad y de la desaparición de las fronteras en el ámbito virtual", ha expuesto.
El ministro, además, ha rechazado los discursos que vinculan la migración con la delincuencia al entender que nada tiene que ver una cosa con la otra.
"No, la delincuencia va anudada a otros elementos, en muchos casos a la vulnerabilidad de muchas personas", ha sostenido.
EL TURISMO Y EL PROBLEMA DE LA VIVIENDA
El ministro del Interior también ha abordado otros temas durante su discurso, como es la "preocupación muy razonable" de las instituciones por el efecto de los flujos turísticos sobre la seguridad ciudadana.
"Es necesario y preciso el refuerzo de los efectivos de Policía Nacional y Guardia Civil en momentos como el verano, pero en muchas más periodos temporales también, dado que se prolonga el tiempo durante el cual se incrementa sustancialmente la población de Baleares", ha dicho.
En ese sentido, ha destacado la necesidad de seguir destinado los recursos necesarios que permitan que "el turismo sostenible se apoye en parámetros de seguridad".
Para ello, ha reivindicado, el Gobierno ha ido ampliando las plantillas de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado destinados a Baleares.
En la actualidad son 1.877 agentes de la Policía Nacional, cuando hace siete años eran "casi 400 menos". "Eso es un esfuerzo importante en ofertas de empleo público, y no lo digo para sacar pecho sino como una realidad y una necesidad si queremos crear sociedades más seguras", ha incidido.
La disponibilidad de agentes en el archipiélago, ha concedido Marlaska, va estrechamente ligada a la capacidad de ofrecerles un lugar en el que vivir en una comunidad "con unas circunstancias económicas y sociales muy específicas y complejas".
"Si la vivienda es el primer problema y las políticas de vivienda están en primer orden del Gobierno y todas las administraciones, en Baleares es algo más problemático por las circunstancias, dado que se duplica la población durante gran parte del año", ha sostenido.
De ahí, ha proseguido, que el Plan de Infraestructuras 2026-2034 de la Secretaría de Estado de Seguridad contemple la construcción de dos recursos habitacionales en Eivissa tanto para agentes de la Policía Nacional como de la Guardia Civil.
A ello se le suman los proyectos de la nueva comisaría de Policía de Maó, que ya está en proceso, y otros relacionados con la sostenibilidad y el ahorro energético.
"Conseguir la permanencia de los efectivos en Baleares es una realidad y una preocupación. Habrá medidas en ese sentido", ha garantizado.
EL DELEGADO DEL GOBIERNO
Algunas de estas cuestiones les había abordado previamente el delegado del Gobierno en Baleares, Alfonso Rodríguez, quien durante su intervención se ha centrado en la respuesta en materia de seguridad a los flujos turísticos.
"En los meses de temporada alta duplicamos la población y necesitamos recursos. Afortunadamente, el Gobierno es sensible y ha anticipado la operación verano a principios de junio y al año pasado se prolongó hasta bien entrado el mes de octubre", ha señalado.
Gracias a estos refuerzos, ha celebrado, las últimas temporadas turísticas se han cerrado "con balances muy satisfactorios".
Eso no quita, ha continuado, que uno de los grandes retos a los que se enfrentan las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en el archipiélago sea la necesidad de "consolidar" las plantillas.
"Trabajamos intensamente desde hace tiempo y se han producido muchos avances, uno de ellos una recuperación de efectivos que fueron notablemente cercenados en legislaturas anteriores a 2018, cuando se aplicaron tijeras sin miramientos y sin observar cuáles eran las consecuencias", ha criticado.
Para que esta labor "no caiga en saco roto", ha dicho, es necesario seguir avanzando en la habilitación de recursos habitacionales para los agentes y la aplicación de medidas como el tope de los precios del alquiler, una cuestión que ha vuelto a solicitar al Govern.
"No podemos consentir que haya funcionarios que tengan que renunciar a su plaza porque no encuentran un piso para vivir, porque es un problema para todo el mercado de trabajo pero también para la mayoría social de estas islas", ha zanjado.

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