Menos afortunado fue Arguello cuando, al ser preguntado por la cuantía de las indemnizaciones, dijo que “no entra en el tema porque abrir ‘el melón' igual alguien tendría que devolver dinero... Igual, el melón sí se tendría que abrir en la Iglesia para conocer lo que realmente se oculta tras esa “cáscara” dura, impenetrable y poco puesta a los tiempos actuales.
