domingo, 19 de septiembre de 2021 19:16
Sociedad

La Guardia Civil confirma que Gabriel Cruz murió asfixiado y desmonta la explicación de Ana Julia

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Féretro gabriel capilla ardiente


Los investigadores de la Guardia Civil al frente de la búsqueda del niño Gabriel Cruz han rechazado en base a las pruebas recabadas el relato de los hechos de la presunta asesina, Ana Julia Quezada, de que mató al pequeño tras una discusión previa. "Los padres educaron en todo momento al niño en el amor y el respeto, en ningún momento Gabriel pudo hacer esos insultos", han defendido.


Los mandos de la Guardia Civil han explicado en una rueda de prensa desde Almería que, según los indicios, el cuerpo permaneció en todo momento escondido en un "agujero" junto a la vivienda de la finca familiar en Rodalquilar, a unos cinco kilómetros de Hortichuelas de Níjar, el pueblo del que desapareció el 27 de febrero.


Los investigadores aseguran que tienen acreditado que Ana Julia Quezada actuó sola y que actuó de acuerdo a un "patrón ilógico". "Estamos convencidos de que tenemos la carga de prueba para demostrar los hechos", han dicho sobre la autoría de la detenida, la pareja del padre del menor.


De acuerdo al perfil elaborado por la Unidad de Análisis de la Conducta, Ana Julia Quezada es "una persona con frialdad máxima, con falta de preocupación sobre otras personas, posesiva, egocéntrica y que, en ciertas circunstancias que le son negativas, puede provocarle una ansiedad muy grande". "Es bastante manipuladora", han apostillado.


"Estamos convencidos de que tenemos la carga de prueba para demostrar los hechos", han defendido los investigadores, que acusan a Ana Julia Quezada de "detención ilegal y asesinato". La mujer de 43 años de origen dominicano fue detenida en Puebla de Vícar, el municipio donde vivía con el padre del niño, cuando transportaba en el maletero de su coche el cadáver, "sin saber a dónde iba" y qué haría para deshacerse del cuerpo.


Previamente había recuperado el cadáver de Gabriel de la zanja que improvisó en una finca, la de Rodalquilar, que no fue inspeccionada a fondo por la Guardia Civil porque en los doce días de búsqueda los familiares, incluida Ana Julia, habían estado en reiteradas ocasiones allí sin encontrar nadie nada sospechoso.


ESPERABAN ENCONTRAR A GABRIEL CON VIDA


Además, la investigación, centrada en el entorno familiar, estuvo "condicionada" por el hecho de que tenían la esperanza de que el niño estuviera vivo y descartaban que, si era así, permaneciera oculto en este cortijo familiar.


El hecho de que Ana Julia dijera que había encontrado la camiseta de Gabriel alentó esta hipótesis aunque, en paralelo, reforzó la sospechosa de su implicación en la desaparición. Entonces ya conocían su pasado en Burgos, por ejemplo, donde falleció su hija en extrañas circunstancias.


Sin entrar en detalles para no causar más dolor a los padres y por respeto al secreto de las actuaciones --no han mencionado nada del hacha que se sitúa supuestamente en la escena del crimen--, los investigadores han señalado que el cuerpo del menor permaneció semidesnudo, en todo momento enterrado junto a la vivienda en Rodalquilar, a unos cinco kilómetros de Hortichuelas de Níjar, el pueblo del que desapareció el 27 de febrero cuando el pequeño iba a casa de sus primos.


Los investigadores aseguran que tienen acreditado que Ana Julia Quezada actuó sola de acuerdo a su "patrón ilógico" y "con cierta ambición económica". Barajaron el móvil económico porque la detenida mostró además interés para que la familia subiera la recompensa económica para quien aportara pruebas sobre Gabriel.


Ana Julia se llevó la ropa que llevaba el niño y el sábado 3 de marzo, el mismo día que se envió a prisión al hombre que acosaba a Patricia, la madre del niño, la presunta asesina colocó la camiseta en "un barranco de difícil acceso" de una zona cerca de las Negras. El resto de prendas, ya recuperadas, las tiró en unos contenedores de Retamar.


EL MÓVIL: "SÓLO EN LA MENTE DE LA DETENIDA"


En cuanto al móvil del crimen, de acuerdo a lo anterior, el comandante de la UCO ha indicado que "la razón sólo está en la mente de la persona que lo realiza". "Hay un hecho muy evidente, para Ángel Gabriel era lo más importante", ha apostillado, subrayando que pasaban juntos todo el tiempo libre que podían. Del menor han añadido: "Gabriel era un niño bueno, que si le dices móntate en el coche se habría ido con ella; no sabemos exactamente todo lo que ha ocurrido, pero sabemos que se lo llevó".


En este sentido, han subrayado que con el episodio de la camiseta de Gabriel que Ana Julia aseguró que había encontrado pudo por un lado "dar esperanzas para continuar la búsqueda", aunque hacia el norte de Hortichuelas, en dirección opuesta a la finca de Rodalquilar. Además, "de forma indirecta" pretendió "orientar las pesquisas" hacia las Negras, donde vive una expareja de la presunta asesina, como había hecho en otras ocasiones con sus comentarios.


Creen que Ana Julia, con sus numerosas "incongruencias" --entre ellas la supuesta pérdida de su móvil al reclamarlo la Guardia Civil--, quiso apartar a los investigadores del rastro del niño; ellos, a su vez, querían que tuviera la sensación de que no estaba vigilada --"dejarla suelta"--, por si el menor estaba vivo: "No sabíamos si nos llevaría al habitáculo donde estaba Gabriel".


Los mandos policiales han criticado alguna cobertura puntual de la prensa porque hicieron peligrar operativos de seguimiento de Ana Julia, aunque en general han agradecido la profesionalidad de todos, incluidos las 5.000 personas implicadas en "la mayor búsqueda coordinada de un desaparecido".


Los responsables del "mejor equipo que se pudo conformar" por parte de la Guardia Civil han tenido palabras de agradecimientos, igualmente, para el juez Rafael Soriano y el fiscal y, sobre todo, para los padres de Gabriel. Para ellos, está concluida la 'operación Nemo', "en claro homenaje" al movimiento iniciado por Patricia para buscar a su "pescaíto".


"Todos hubiéramos querido encontrar a Gabriel con vida, pero finalmente hemos conseguido el objetivo", ha terciado el teniente coronel Hernández Mosquera, visiblemente emocionado por momentos, al igual que el comandante Reina, en referencia al hallazgo del cadáver y la detención de Ana Julia Quezada, la presunta asesina de Gabriel Cruz Ramírez, un niño de ocho años.


RATIFICA SU RELATO DE LOS HECHOS


Ana Julia Quezada, presunta autora del crimen del niño de ocho años Gabriel Cruz, se encuentra desde antes de las 7,00 horas de este jueves en los calabozos de la Ciudad de la Justicia de Almería a la espera de comparecer de nuevo ante el juez instructor número cinco, Rafael Soriano.


Después de la prórroga de detención ordenada este miércoles, la que había sido pareja del padre del pequeño ha sido llevada con un fuerte dispositivo policial desde la Comandancia de la Guardia Civil hasta los juzgados de Carretera de Ronda.


Este miércoles ya en sede judicial se ratificó en el relato de hechos que dio ante los agentes de la UCO de la Guardia Civil en la jornada del martes y ha reiterado a preguntas del magistrado instructor, fiscal y abogados de la defensa la versión que realizó durante la reconstrucción de los hechos que se realizó en la finca de Rodalquilar, en Níjar (Almería), donde supuestamente ocultó el cadáver del menor.


Tras la declaración, que se prolongó desde las 13,00 hasta las 14,30 horas aproximadamente en la sala de vistas del Juzgado de Guardia de la Ciudad de la Justicia, el juez Rafael Soriano acordó la práctica de una diligencia de prueba secreta y ha prorrogado durante 24 horas la detención de Quezada.


La Guardia Civil ha tenido de esta forma unas horas más para perfilar algunos detalles sobre las circunstancias que rodean a la muerte del pequeño y ahora será el juez el que contraste la versión de Ana Julia Quezada con los informes de la autopsia y las pruebas recabadas, entre ellas el hacha, hallada el martes en la finca familiar de Rodalquilar, que la presunta asesina sitúa en el escenario del crimen.


DISCUTIÓ CON EL MENOR


Fuentes de la investigación han señalado que Quezada, quien habría expresado "arrepentimiento", ha comparecido ante el juez con la intención de "colaborar" y de contestar a las interpelaciones que se le hicieran desde las partes, haciendo hincapié en que habría habido una "discusión" previa con el menor y que los hechos no habrían sido consecuencia de un "plan premeditado".


Ana Julia Quezada confesó este martes en el interrogatorio ante especialistas de la Guardia Civil y sus abogados que mató en la finca de Rodalquilar al niño. Así, apuntó que el mismo día que se dio por desaparecido a Gabriel en Las Hortichuelas de Níjar al salir de la casa de su abuela con destino a la de sus tíos y primos, recogió en su coche al pequeño y lo llevó a la finca de la familia de su pareja y padre del niño.

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