viernes, 30 de octubre de 2020 20:30
Editorial

MADRID Y BARCELONA: YA QUEDA MENOS

Manuel Fernando González Iglesias
Manuel Fernando González Iglesias

A Coruña, 1952

Digan lo que digan desde la Generaliat Vds. no se lo crean. Madrid y Catalunya caminan ya casi parejas en el avance del Coronavirus. Aquí, en Barcelona, que es donde les escribo, los datos que se cuelan y llegan a las redacciones, muchas trabajando en on line, son muy alarmantes y nos indican que en menos de 15 días en la Diagonal y en la Castellana se va a hablar el mismo lenguaje médico: Todos a confinarse…y a ver qué pasa.

Quim Torra y la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, inauguran la estación Zona Franca de la L10 Sud del Metro de Barcelona, a 1 de febrero de 2020



En la Catalunya sin President, que eso ya lo dice el Señor Aragonés de una forma lamentable y cobarde, como si pensara que su partido puede perder votos, ahora que han echado los Tribunales a Torra, todo es todavía más grave, según escriben algunos editorialistas que le echan valor a lo que está pasando. Aquí la insumisión y la chapuza campan a sus anchas, no solo en las dos orillas de la Plaça de Sant Jaume, sino también, como no, en la mayoría de los escaños parlamentarios del edificio noble de la Ciutadella, hogar parlamentario, debiera, de la libertad de pensamiento de todas las catalanas y los catalanes, ahora secuestrado por la intimidación y el miedo.


Cuando, en las últimas semanas escucho el griterío madrileño, me doy cuenta que, aquí, en la orilla catalana, aún estamos mucho peor, porque por ejemplo la alcaldesa en Barcelona, pero también en el Área Metropolita, el alcalde multicargos de Viladecans y miembro de la ejecutiva del PSOE, Carlos Ruiz, están regidas por una alcaldesa y un alcalde incompetente en el asunto sanitario, pero sobre todo en otras gestiones muy poco eficiente del diario quehacer político. Y cuando los medios de comunicación, de uno u otro signo, comentan lo de los gestos del Señor Iglesias o los emblemas republicanos de su distinguida esposa, también Ministra, ¡faltaría más!, aquí con los Comunes de la Señora Colau, y su marido, ¡también en nómina municipal!, tenemos un torrente de desprecios hacia la Monarquía infinitamente superior al que algunos políticos madrileños practican bajo el atento observar del Presidente Lesmes y su Consejo General del Poder Judicial y el Tribunal Supremo que, se supone, tienen criterio y un verdadero poder para tomar decisiones difíciles. A los Tribunales catalanes no se les permite esa licencia, porque viven presionados permanente por unos CDR procesistas que tratan de intimidarles incluso a las puertas del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya, sin que pase nada.


Estamos, pues, como estamos, y “ya queda menos” para que los terribles datos de la pandemia confluyan en las Comunidades de Madrid y Barcelona, y a partir de ahí, miremos Euskadi, Navarra, Melilla, Granada o el pueblo donde nací, Ourense, la patria que escribía García Lorca en su conocido poema de los galegos de lluvia y Calma. Todos caminamos hacia el mismo lugar, la catástrofe en medio de insultos y un camino hacia el frentismo que, ni siquiera una guerra civil de un millón de muertos, ha podido cerrar después de 84 largos años, pese a que varias generaciones han pasado por encima del tiempo sin lograr ¡maldita política! que unos y otros hayan aprendido a dialogar y a pactar, ni siquiera cuando cada día hay cientos de muertos y contagiados.

COMENTAR


Más opinión
Opinadores
Pressdigital
redaccion@pressdigital.es
Powered by Bigpress
RESERVADOS TODOS LOS DERECHOS. EDITADO POR ORNA COMUNICACIÓN SL
Mapa Web Aviso-legal Cookies Consejo editorial version mobil