domingo, 29 de noviembre de 2020 02:06
Opinión

¿ESTÁ ESPAÑA LLENA DE DEMAGOGOS Y POPULISTAS?

Carmen P. Flores
Carmen P. Flores
Directora de Pressdigital

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Los filósofos clásicos vuelven a estar de moda, aunque durante unos años la asignatura de filosofía desapareciera de la enseñanza. Muchos no lo llegaron a entender, ahora, las reflexiones de Platón, Aristóteles, Pitágoras, entre otros, vuelven a estar vigentes.


El portavoz de Unidas Podemos (UP) en el Congreso de los Diputados, Pablo Echenique, interviene en una rueda de prensa en el Congreso



En la actualidad, con una sociedad adormecida, con una parte de políticos instalados en la demagogia, preocupados por sus intereses partidistas y personales, seguramente Platón estaría luchando contra los demagogos a los que consideraba los mayores enemigos de la democracia. Para Aristóteles la demagogia es la degradación o corrupción de la democracia, y es una estrategia utilizada por los políticos para alcanzar el poder. Esta se lleva a cabo mediante apelaciones a prejuicios, emociones, miedos y esperanza del pueblo para ganar apoyo popular mediante el uso de la retórica y la propaganda. Aristóteles definía al demagogo como “un adulador del pueblo”.


La demagogia y el populismo son elementos que algunos partidos del arco parlamentario -derecha e izquierda-, utilizan para conseguir rédito político. Están convencidos que en una parte de la ciudadanía, cala su discurso y estos creen que los demagogos le van a solucionar todos sus problemas. La realidad es bien distinta. Este país como otros necesita que sus gentes lean, se formen, tengan criterio, sean críticos y más exigentes con sus gobernantes y partidos a los que han votado, o no. Estos días, todos sin excepción – unos por acción y otros por omisión- están lanzados en una carrera de acusaciones a sus adversarios con el objetivo de desviar la atención de lo que ocurre en sus casas, que no es poco. Ahí tenemos el caso de Pablo Echenique maestro en la descalificación, exabruptos y demás lindeces. Su fijación por cargarse la monarquía española es ya es una obsesión enfermiza. Sin reparar tampoco en “piropos” a la derecha, el centro y todo lo que no sea bolivariano. Mientras las alabanzas para los dirigentes como el demócrata Maduro son constantes. De esta manera quiere tapar que el mes pasado fue condenado en firme por 'pagar en negro' a su asistenta. La multa impuesta fue de 11.040 euros. Todo un ejemplo ético que presume de defender al pueblo ¿Será al suyo?


Pero en Unidas Podemos no es el único caso en el que se practica algo tan viejo como la falta de coherencia entre lo que se predica y lo que se practica. Irene Montero utilizaba a su escolta ¿pagada por el partido? para ir a comprar pañales u otros trabajos que no eran precisamente para lo que estaba contratada. La escolta la denunció y antes de llegar a juicio, le ofrecieron una importante cantidad de dinero para evitar pasar por los juzgados y no destapar más actividades de su trabajo, igual a la pareja de Galapagar le salían los colores. Lo mismo ha sucedido hace pocas fechas, con el abogado despedido al que acusan de acoso sexual. También con el llegaron a un acuerdo económico, aunque este ya había cantado hasta la Traviata. Hay más casos que están saliendo en los últimos tiempos.


Los casos del partido morado no son los únicas, Laura Borras de JxCat, populista ella, está acusada de un presunto caso de prevaricación, malversación, fraude y falsedad, por adjudicar a dedo algunos trabajos a un amigo suyo. Ella lo desmiente, lo tendrá que decir su señoría. Además de declararse inocente acusa a las cloacas del Estado de estar detrás del asunto ¿También adjudican ellos a dedo los contratos del gobierno catalán?


Y qué decir de los republicanos y los posconvergentes y sobre los listillos que le han salido: Madi, Vendrell, Soler y compañía en su operación de independentismo por la pasta. Pues dicen que ellos son inocentes, no se esperaba otra cosa. Ahora resulta que todas las conversaciones que han mantenido y están grabadas son un montaje del Estado opresor para hundir al independentismo, ¿Esperaban otra cosa? No se detienen a pensar que hasta puede ser verdad. De lo que se trata es de aplicar la máxima de “la mejor defensa es un ataque “. Así lo han hecho enredando más la situación y la culpa, como siempre, es de Madrid, las cloacas del Estado y hasta del flamenco que es una música del franquismo.


“La turbulencia de los demagogos derriba los gobiernos democráticos.”, eso lo decía Aristóteles, y no le faltaba razón porque demagogos hay unos cuantos, es decir, demasiados.


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