sábado, 21 de octubre de 2017 05:18
Politica

Puigdemont da por válido el referéndum y amenaza con aplicar el resultado

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Govern

El presidente del Gobierno catalán aplicará el resultado.


El portavoz del Gobierno catalán, Jordi Turull, el vicepresidente, Oriol Junqueras y el consejero de Asuntos Exteriores, Raul Romeva, han presentado los resultados del referéndum ilegal celebrado este domingo enmedio de una fuerte tensión.


El Govern ha anunciado que el 'sí' ha vencido en el referéndum sobre la independencia con el 90% de votos favorables y el 7,8 en contra, en base a las 2.262.424 papeletas "no requisadas" que se han podido contabilizar. 


Se han contado 2.262.424 papeletas no requisadas: el 'sí' ha ganado con 2.020.144 votos (90%), seguido del 'no' 176.566 (7,8%), 45.586 votos en blanco (2%) y 20.129 nulos (0,89%), y faltan unos 15.000 votos por contar.


PUIGDEMONT, DISPUESTO A DECLARAR LA INDEPENDENCIA


El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha afirmado este domingo que trasladará al Parlament en los próximos días el resultado del 1-O para que se aplique lo que prevé la ley del referéndum, que prevé la independencia si gana el 'sí' y elecciones autonómicas si gana el 'no'.


"El Govern que presido trasladará en los próximos días al Parlament, sede y expresión de la soberanía de nuestro pueblo, los resultados de la jornada de hoy para que actúe de acuerdo con los previsto por la ley del referéndum", ha explicado en una declaración institucional desde la Generalitat.


La ley del referéndum -suspendida por el Tribunal Constitucional- contempla que el Parlament, dentro de los días siguientes de la proclamación de los resultados, celebre "una sesión ordinaria para efectuar la declaración formal de la independencia".



El presidente considera que este domingo ha sido para los catalanes una jornada de sufrimiento y a la vez de esperanza: "Los ciudadanos de Cataluña nos hemos ganado el derecho a tener un Estado independiente que se constituya en forma de república".


Acompañado de los consellers de su Ejecutivo y antes de que se hayan dado a conocer los resultados de la votación, ha defendido que "las instituciones catalanas tienen el deber de respetar e implementar lo que han decidido sus ciudadanos" y levantar juntos un país libre, pacífico y democrático.


"Hoy Cataluña ha ganado muchos referéndums. Nos hemos ganado el derecho a ser escuchados, a ser respetados y a ser reconocidos", ha concluido, asegurando que este domingo millones de personas se han movilizado pese a todo tipo de dificultades y amenazas.


Puigdemont ha sentenciado que Catalunya tiene derecho a vivir "fuera de un Estado que es incapaz de proponer una sola razón convincente que no sea la imposición y el uso de la fuerza bruta", en alusión a las cargas policiales que se han producido este domingo en Catalunya.


MEDIACIÓN DE LA UE


El presidente ha enumerado los agravios que considera que el Estado ha aplicado contra los catalanes: "Intransigencia, represión, negación absoluta de la realidad y hostilidad acreditada ante las demandas democráticas", y ha pedido la mediación de la Unión Europea.


Ha afirmado que ya es insostenible proclamar que la situación de Cataluña es un mero asunto interno del Estado, y ha afirmado que "es un asunto de interés europeo que apela directamente a los valores fundacionales de paz, libertad, convivencia y democracia" sobre los que se construye Europa.


Puigdemont ha descrito Cataluña como un territorio donde sus ciudadanos han padecido una vulneración de sus derechos y libertades y "violaciones directas" de la Carta Europea de Derechos Fundamentales, y ha pedido a Europa que reaccione ante lo que considera un abuso.


"Pido que la UE actúe con rapidez, para mantener la autoridad moral dentro y fuera del continente cuando estos abusos escandalizan a los hombres y mujeres de bien de todo el mundo", ha zanjado el presidente catalán.


Puigdemont dicho estar abierto a "propuestas de diálogo que respeten la voluntad de los catalanes y a ofertas de mediación", y ha pedido que el proceso soberanista sigan avanzando con los valores del civismo y la paz que, a su juicio, le han caracterizado hasta ahora.


"UNA PÁGINA VERGONZOSA" 


La primera parte del discurso de Puigdemont se ha centrado en criticar la actuación policial de la jornada, y ha afeado al Gobierno central: "El Estado español ha escrito hoy una página vergonzosa en su historia de relación con Cataluña".


El presidente catalán ha tenido palabras de agradecimiento para los casi 800 heridos y en general para todos los que han colaborado con la organización del referéndum: "Vuestra gesta solidaria, anónima y ejemplar nos quedará grabada en la memoria".


También ha dicho que se dirigía "a todos los demócratas del conjunto del Estado, de Europa y del mundo que han asistido atónitos y preocupados" por las cargas policiales, y también a los primeros ministros y presidentes de gobiernos de la Europa democrática que han expresado su preocupación por lo ocurrido.


La Junta de Portavoces del Parlament tiene previsto reunirse este lunes a las 16 horas para fijar el orden del día del próximo pleno, y allí se certificará si se incluirán los resultados del referéndum y, en caso que gane el 'sí', la proclamación de la independencia.


ASÍ HA SIDO LA JORNADA DE VOTACIÓN


La pasividad demostrada por los Mossos d'Esquadra, que ha evitado precintar los colegios electorales previstos para la celebración del referéndum ilegal de independencia, y la posterior intervención de la Guardia Civil y de la Policía Nacional para impedir el voto han marcado las primeras horas de la jornada de este domingo, desarrollada con mucha tensión y votaciones en muchos colegios electorales, pero sin ninguna garantía democrática.


Urnas Requisadas
Imagen de las primeras urnas y papeletas requisadas por la Guardia Civil. 


Además, la actuación de las Fuerzas de Seguridad del Estado, mandatadas por la juez del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, en las que se han visto escenas con utilización de la fuerza -dejando un balance de  465 heridos según el Gobierno catalán-, han provocado un enfriamiento en el apoyo del PSOE al Gobierno, a quien ha culpado de lo que está ocurriendo en la misma medida en la que culpa al Gobierno de la Generalitat por el referéndum ilegal.


Los Mossos d'Esquadra habían asumido la responsabilidad de precintar los colegios electorales, una orden dada por la juez del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), Mercedes Armas, según transmitieron en las reuniones de coordinación mantenidas los días pasados en la Delegación del Gobierno en Barcelona, coordinadas por el coronel de la Guardia Civil, Diego Pérez de los Cobos.


Para materializarlo, el Mayor de los Mossos,  Josep Lluis Trapero dió una instrucción el pasado viernes según la cual los agentes debían precintar los colegios electorales a las seis de la mañana, aunque limitando su actuación si peligraba la seguridad ciudadana.


Pero, tras la ocupación de muchos centros durante el fin de semana, las organizaciones independentistas han comenzado el día a las cinco de la madrugada concentrándose masivamente en las puertas de los Colegios. 


A las seis no había ni rastro de los agentes autonómicos y han comenzado a llegar las urnas y las papeletas, portadas por particulares.


La presencia de la policía autonómica ha comenzado a verse cerca de las siete, cuando parejas de Mossos han empezado a pasarse por los centros. Estos se han limitado a levantar acta asegurando que no podían precintar los colegios, ni llevarse las urnas, priorizando de esta manera la seguridad ciudadana sobre la celebración del referéndum.


Además, y en previsión de que se pudieran cerrar centros,  el Gobierno catalán ha cambiado las 'reglas del juego', es decir, las normas de la votación aprobadas por el Parlamento catalán el pasado 6 de septiembre. Lo ha hecho 45 minutos antes de que comenzara la votación, optando por hacerlo en base a un 'censo universal' y permitiendo que se pudiera votar en cualquier colegio y hacerlo sin sobres y con la papeleta impresa en casa.


La reacción del Ejecutivo de Mariano Rajoy ante este súbito cambio de normas no se ha hecho esperar y han dado por "desbaratado" el referéndum poco después de las 8:30 horas, alegando que la Generalitat había "liquidado cualquier vestigio de respetabilidad democrática".


INTERVENCIÓN POLICIAL CON LOS CENTROS LLENOS Y CONCENTRACIONES


Pero la pasividad de los Mossos ha provocado que comenzaran a intervenir la Guardia Civil y la Policía cerca de las nueve de la mañana, cuando muchas de las mesas de votación ya se habían constituído, los centros estaban llenos y había centenares de piquetes en las puertas.


A la par que se producía el despliegue de los antidisturbios de los dos cuerpos policiales por toda Cataluña, la Guardia Civil ha 'tirado' el sistema informático que sostenía el 'censo universal' para impedir que el referéndum se desarrolle en una aparente situación de garantía legal.


Los integrantes de las mesas, que han sido elegidos en algunos casos de entre el público con el sólo requisito de tener un smartphone y cargador, han optado por proseguir con las votaciones anotando a mano a las personas que votaban, sin poder contrastar si ya lo habían hecho o no. Horas después, tras la acción policial, se han podido ver votaciones en plena calle sin censo y sin control de ningún tipo de quiénes eran los electores.


Este clima ha propiciado que la acción policial -inicialmente de Guardia Civil y Policía, a la que después han comenzado a unirse parte de los Mossos-, esté transcurriendo con mucha tensión y numerosas cargas policiales para salvar la resistencia de los independentistas. 


De hecho, a las cuatro y media de la tarde, la Consejería de Sanidad de la Generalitat cifraba el número de heridos en 465, alguno de ellos grave. Además de once agentes heridos leves.


Incluso se han producido escenas de mucha tirantez entre policías y guardias civiles con agentes autonómicos, que se han encarado con los primeros cuando realizaban su trabajo de frenar a los independentistas. En algunos casos, se ha visto obligada a intervenir la guardia urbana para separarlos.



EL GOBIERNO Y LA GENERALITAT SE CULPAN MÚTUAMENTE DE LA SITUACIÓN


Por su parte, tanto el Gobierno como el PP se han esforzado en señalar como culpable de todo lo que está sucediendo al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont y a sus consejeros, por su empeño en celebrar un referéndum ilegal, suspendido por el Tribunal Constitucional. Tanto Soraya Sáenz de Santamaría como Fernando Martínez-Maillo les han vuelto a pedir que cesen en la escalada de ilegalidades y han reclamado a otros partidos que no hagan cálculos electorales con este asunto ni caigan en "equidistancias".


Pero Carles Puigdemont, lejos de ceder, ha acusado al Gobierno de tratar de imponer las cosas por la fuerza y no con argumentos y ha tachado la acción policial de "represión enloquecida con violencia injustificable contra gente pacíficamente concentrada" en los colegios electorales.



El presidente de la Generalitat cree que el Ejecutivo no ha logrado su propósito y ha puesto como ejemplo el hecho de que él ha podido emitir su sufragio, al igual que lo han hecho el resto de Consejeros, la presidenta del Parlamento catalán, Carme Forcadell, y multitud de ciudadanos.


Incluso el consejero de Asuntos Exteriores, Raül Romeva, ha anunciado que pedirá al Parlamento Europeo y a la Comisión que insten al Consejo de Europa a actuar contra el Estado por las cargas policiales que ha habido este domingo contra el referéndum. Asegura que invocará el artículo 7 del Tratado de la Unión Europea, que permite al Consejo de Europa tomar medidas contra un Estado miembro si constata la "violación grave" de los derechos fundamentales de los europeos.


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