Sesenta tractores de agricultores y ganaderos bloquean Santander en protesta contra el acuerdo UE-Mercosur
Un grupo de unos 60 tractores y cientos de trabajadores del sector primario en Santander se moviliza en protesta contra el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, denunciando recortes en la Política Agraria Común (PAC), ataques de lobos y deficiencias en la gestión sanitaria, según ha documentado el sindicato UGAM-COAG y se observa en las imágenes difundidas por las redes sociales.
La jornada de movilización agraria combina cortes de calles, manifestaciones con centenares de personas y el reclamo de medidas urgentes que garanticen la sostenibilidad del campo, la ganadería y la agricultura local.
La protesta que desafía el clima y las calles de Santander
Desde la noche del viernes hasta la mañana del sábado, sesenta tractores se han estacionado a ambos lados del Paseo Pereda y la calle Jesús de Monasterio, limitando el tráfico a un carril en cada sentido. Esta acción forma parte de las protestas europeas contra el acuerdo UE-Mercosur, que los agricultores consideran una amenaza directa para los productos nacionales, especialmente el sector ganadero y agrícola.
El portavoz de UGAM-COAG explica: “La manifestación continúa siendo un llamado a la unidad del sector para defender lo que es nuestro, nuestra tierra y nuestra actividad”, y subraya que estas movilizaciones buscan visibilidad y presión política ante decisiones que podrían comprometer la viabilidad económica del campo español.
Además del rechazo al acuerdo, los manifestantes denuncian los recortes en la Política Agraria Común (PAC), los ataques de lobos que afectan a la ganadería y problemas sanitarios como la dermatosis nodular, enfermedad que genera graves pérdidas en el ganado y preocupa a los productores locales.
Recorrido, organización y participación ciudadana
La protesta comenzó al mediodía del viernes con una marchas de aproximadamente 600 personas, entre agricultores, ganaderos y representantes de otros sectores como pesca y caza. Salieron desde la calle Burgos hasta Jesús de Monasterio, donde se unieron más de 260 vehículos, entre ellos 230 tractores, camiones, furgonetas y coches particulares.
Una vez reunidos, se dirigieron hacia la Delegación del Gobierno, ocupando el área frente al edificio. La concentración provocó dificultades de circulación y obligó a restringir el tráfico, mientras que algunos tractores no pudieron acceder al lugar debido a la densidad de vehículos. La circulación volvió a la normalidad tres horas después, tras la retirada de los restos de la protesta.
Durante la concentración, los ganaderos realizaron actos simbólicos y reivindicativos: encendieron pacas de hierba sobre la calzada, explotaron petardos y colgaron animales muertos con cuerdas para visibilizar los ataques del lobo, que generan pérdidas económicas directas al sector.
La presencia política y el respaldo institucional
El delegado del Gobierno, Pedro Casares (PSOE), recibió a los representantes del sector, quienes le entregaron un manifiesto detallando sus reivindicaciones. Por parte del Gobierno autonómico, las consejeras María Jesús Susinos e Isabel Urrutia encabezaron la marcha con una gran pancarta que decía: “Por un campo con futuro: Sin Mercosur. Sin recortes en la PAC. Con una sanidad bien gestionada”.
El Partido Popular también estuvo representado por Alfredo Álvarez, director general de Ganadería; María José González Revuelta, presidenta del Parlamento cántabro; y Juan José Alonso, portavoz parlamentario. Además, el PRC participó con la diputada y candidata Paula Fernández, Guillermo Blanco y Pedro Hernando, entre otros.
Esta amplia presencia política refuerza la importancia de la protesta y evidencia que las demandas del sector primario requieren atención urgente por parte de todas las administraciones.
Las demandas principales de los manifestantes
Los objetivos de la movilización incluyen:
Rechazo al acuerdo UE-Mercosur, que según los manifestantes, podría afectar la competitividad de los productos agrícolas y ganaderos españoles frente a importaciones de países sudamericanos.
Protesta contra los recortes de la PAC, que limitan los ingresos del sector primario y dificultan la inversión en modernización de explotaciones.
Alerta sobre los ataques de lobos, que provocan muertes de ganado y pérdidas económicas directas para los productores.
Denuncia de problemas sanitarios, como la dermatosis nodular, que amenaza la salud animal y la economía de las explotaciones.
El portavoz de UGAM-COAG remarca: “Esperamos que las autoridades comprendan que el futuro del sector primario depende de decisiones valientes y medidas inmediatas”.
Impacto económico y social del acuerdo UE-Mercosur
El acuerdo UE-Mercosur, firmado entre la Unión Europea y el bloque sudamericano de Mercosur, tiene como objetivo aumentar el comercio bilateral, reduciendo aranceles y facilitando la importación y exportación de productos agrícolas e industriales.
Sin embargo, los agricultores españoles denuncian que esto podría poner en riesgo a los productores locales, ya que las importaciones de carne, soja y otros productos sudamericanos podrían competir con los precios nacionales, debilitando la rentabilidad de pequeñas y medianas explotaciones. Además, el acuerdo no garantiza medidas de protección frente a prácticas de producción menos reguladas que podrían afectar la calidad y seguridad alimentaria en España.
La PAC y su relevancia para el sector
La Política Agraria Común (PAC) es uno de los pilares económicos de los agricultores europeos, garantizando ayudas y subvenciones que permiten mantener la actividad en zonas rurales y mejorar la competitividad. Los recortes recientes en esta política han generado alarma, ya que limitan la capacidad de inversión, modernización y protección del medio rural, afectando directamente a la supervivencia de muchas explotaciones.
Las consecuencias inmediatas de la protesta
La ocupación de calles y la concentración de tractores provoca interrupciones temporales del tráfico, afectando a ciudadanos y transporte urbano, pero también atrae la atención mediática y política, situando las demandas del sector primario en el centro del debate público.
Además, estas movilizaciones buscan presionar a las administraciones para que tomen decisiones que prioricen el bienestar de los agricultores y ganaderos y que se ajusten a un modelo de desarrollo sostenible y justo para el campo español.
Futuro de las movilizaciones
Los organizadores han advertido que las protestas podrían prolongarse hasta el domingo, si no reciben respuestas satisfactorias de las autoridades locales y nacionales. El sector primario insiste en que la unidad y la visibilidad son clave para garantizar la supervivencia económica y social del campo, la ganadería y la agricultura local.
“Nuestra tierra y nuestras explotaciones son patrimonio de todos, y vamos a defenderlas hasta que se escuchen nuestras demandas”, concluye el portavoz de UGAM-COAG.

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