NCL consolida su apuesta por España: segundo mercado de Europa y motor del crecimiento en EMEA
Descarta que su crecimiento a corto plazo vaya a apoyarse en adquisiciones
Norwegian Cruise Line encara 2026 con España como uno de sus grandes focos de crecimiento en la región EMEA, tras firmar en 2025 el mejor ejercicio de su historia a nivel global. El grupo Norwegian Cruise Line Holdings --que integra NCL, Oceania Cruises y Regent Seven Seas-- registró un año récord gracias a la entrega de nuevos barcos en cada una de sus tres marcas y al aumento de capacidad que le permite abrir itinerarios en más zonas del mundo.
El vicepresidente y director general para Europa Continental, Oriente Medio y África (EMEA), Kevin Bubolz, aseguró en una entrevista a Europa Press realizada en el marco de Fitur que el pasado 2025 fue "el año récord" para la compañía y que NCL opera ya con 20 barcos en servicio, a la espera de la incorporación del Norwegian Luna, en apenas un par de meses.
Esta ampliación de flota, insistió, se apoya en una demanda al alza: el crucero sigue siendo todavía una porción pequeña del mercado vacacional total, "pero cada vez más viajeros descubren el valor de un producto que concentra transporte, alojamiento, restauración y ocio en un solo paquete".
ESPAÑA, SEGUNDO MERCADO EUROPEO Y EN CRECIMIENTO.
En este contexto, el directivo sitúa a España como el segundo mercado más importante de Norwegian Cruise Line en Europa, solo por detrás de Alemania. "El mercado español es nuestro segundo mayor mercado en Europa; el número uno es Alemania", explica, antes de matizar que en 2025 España creció incluso por encima del mercado alemán.
A nivel global, la mayor aportación procede de Norteamérica (Estados Unidos y Canadá), seguida de Reino Unido y México; después se sitúan grandes emisores como Alemania, España y Australia.
La compañía destaca que 2025 fue un año de "muy fuerte crecimiento" en España y que 2026 ha arrancado aún mejor: en las primeras semanas del año, España se ha convertido en "el mercado más fuerte" para la naviera.
Aunque la empresa no facilita cifras absolutas, sí confirma que el negocio en el país crece a doble dígito y que el incremento se sitúa en la banda alta de ese rango, lo que refuerza el atractivo del cliente español dentro de la estrategia EMEA.
El responsable de NCL para la región describe también un cambio de comportamiento en el consumidor español. Tradicionalmente, España era uno de los mercados de reserva más tardía de Europa, incluso más que la media del continente. Sin embargo, la fuerte demanda y la búsqueda de cabinas familiares o ubicaciones concretas dentro del barco están empujando las reservas anticipadas. Pone como ejemplo que la compañía ya tiene muy bien vendida la temporada de verano en Europa.
Respecto a la sensibilidad al precio, el directivo reconoce que "en teoría, todos los mercados son sensibles al precio", pero insiste en que NCL no compite por ser el líder de volumen en España ni por ofrecer el billete más barato.
La estrategia pasa por dirigirse a un tipo de pasajero que valora un nivel de calidad superior, una "atmósfera internacional" --con hasta 60 nacionalidades a bordo en un mismo viaje- y una oferta amplia de restauración, entretenimiento y ocio. "Usamos el espacio del barco para ofrecer más restaurantes, más actividades y más opciones, no para meter a más gente", resume, marcando distancias frente a competidores europeos de gran escala.
BARCELONA Y LISBOA, PUERTAS DE ENTRADA A EMEA
En el mapa de puertos de la compañía en el sur de Europa, Barcelona se consolida como el gran hub para la operación en el Mediterráneo occidental, complementado por Lisboa en el Atlántico. Norwegian Cruise Line no trabaja con el modelo de "barco local" dedicado a un único mercado, sino que despliega sus barcos con vocación global y busca atraer a pasajeros de todo el mundo a los puertos donde opera.
"Cuando llevamos un barco a una ciudad, queremos que vengan clientes de todo el mundo a esa ciudad, que pasen tiempo en el destino antes o después del crucero y que descubran el país", explica el directivo, que elogia la conectividad aérea y la infraestructura de Barcelona como factores clave para mantenerla como puerto principal en España.
De momento, según confirmó a Europa Press, la naviera no tiene planes firmes para abrir nuevos puertos base en el país, aunque admite que plazas como Málaga o Valencia "podrían ser opciones" a futuro, tras experiencias anteriores en la Costa del Sol.
CARIBE, MEDITERRÁNEO Y ASIA: HACIA DÓNDE VIAJA EL ESPAÑOL DE NCL.
Aunque el gran motor de crecimiento actual para Norwegian Cruise Line sigue siendo el Caribe, la compañía detecta un creciente interés desde España por itinerarios en Europa y en destinos lejanos en Asia.
Los cruceros por el Mediterráneo --incluyendo rutas clásicas como Barcelona-Roma o Barcelona-Lisboa-- mantienen un sólido comportamiento, mientras que cada vez más españoles se animan a embarcar en viajes por Japón y otros mercados asiáticos, atraídos por la comodidad de un "hotel flotante" que permite visitar varias islas o ciudades sin hacer y deshacer maletas.
El producto familiar juega un papel relevante en este despegue. La naviera identifica un fuerte potencial en las familias españolas, tanto en las que viajan con niños pequeños como en los grupos multigeneracionales (abuelos, padres e hijos) que buscan unas vacaciones en las que puedan compartir tiempo juntos y, a la vez, disfrutar de actividades diferenciadas para cada perfil.
SOSTENIBILIDAD Y NUEVA GENERACIÓN DE BARCOS.
La apuesta por el mercado español y EMEA se da en paralelo a una transformación tecnológica y medioambiental en la flota. El directivo recuerda que todos los nuevos barcos que está construyendo Norwegian Cruise Line son 'shore power ready', es decir, preparados para conectarse a la red eléctrica en puerto y apagar los motores cuando la infraestructura esté disponible en tierra.
La conexión eléctrica en puerto avanza más rápido en algunos países del norte de Europa, como Noruega, donde "en cada puerto se puede enchufar el barco" y la energía procede mayoritariamente de fuentes renovables.
En el resto del continente, la extensión de esta tecnología es más lenta, aunque se ha pasado de apenas dos puertos hace unos años a un número creciente de instalaciones con capacidad para ofrecer suministro en muelle.
Paralelamente, la naviera trabaja en nuevos motores y combustibles alternativos: sus dos barcos que llegarán en 2027 y 2028 estarán preparados para operar con metanol verde en modo de doble combustible, a la espera de que exista suficiente producción e infraestructura para abastecer a la flota.
Norwegian Cruise Line descarta, al menos públicamente, que su crecimiento a corto plazo vaya a apoyarse en adquisiciones. El directivo recuerda que hace más de dos décadas la compañía solo operaba con la marca NCL, y que fue a través de compras sucesivas como incorporó a Oceania Cruises y Regent Seven Seas, hoy integradas en el grupo.
Pero en este momento, la prioridad pasa por la construcción de nuevos barcos para cada una de las tres enseñas, que constituirán la principal palanca de expansión de capacidad y de oferta en mercados como España y el conjunto de EMEA.
Sin cerrar la puerta a eventuales oportunidades corporativas, la señal al mercado es que el crecimiento se articulará sobre una flota de nueva generación, más eficiente y alineada con las exigencias de los propios viajeros europeos.
De cara a 2030, el directivo anticipa un escenario en el que España seguirá siendo, "al menos", el segundo mayor mercado de NCL en Europa, con un volumen muy superior al actual.

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