Funcas eleva medio punto su previsión de PIB para 2026, al 2,4%, pero avisa de una tendencia a desaceleración
El PIB crecerá en 2027 un 1,8%, una décima más, con menor tirón de la demanda nacional y aportación negativa del sector exterior
Funcas ha elevado medio punto su previsión de crecimiento para el Producto Interior Bruto (PIB) español, hasta el 2,4%, si bien ha constatado una ralentización y una tendencia a la desaceleración de la economía.
"La economía española crecerá de nuevo este año por encima del 2%, si bien se observará una tendencia a la desaceleración", ha advertido Funcas en su último sobre previsiones económicas.
Las nuevas estimaciones del centro de análisis apuntan a que el crecimiento del PIB será del 2,4%, cinco décimas más de lo esperado en octubre, frente al 2,8% registrado en 2025. La revisión al alza se explica sobre todo por el impulso expansivo procedente del año pasado, que ha sido mayor de lo previsto --este efecto de arrastre, por sí solo, aporta tres décimas de crecimiento--.
No obstante, los expertos han advertido de que, tras la aceleración de la economía en el cuarto trimestre de 2025 (con un avance intertrimestral del PIB del 0,8%), los escasos indicadores de enero disponibles apuntan a un enfriamiento en el comienzo de 2026, especialmente en el sector servicios, posiblemente afectado por la adversa meteorología.
El crecimiento se sustentará, según Funcas, en la demanda interna, cuya aportación será de 3,1 puntos, uno más de lo previsto en octubre. Destaca el tirón del consumo privado, apoyado en la creación de empleo y, en menor medida, en una leve revalorización de las remuneraciones en términos reales.
La inversión avanzará, por la recuperación de la construcción de vivienda y la necesidad de acelerar la ejecución del remanente de fondos europeos. Por su parte, el sector exterior detraerá 0,7 puntos de crecimiento de PIB por el debilitamiento de las exportaciones, en un contexto de tensiones comerciales a nivel global, y, en el plano nacional, de saturación y pérdida de competitividad de algunos destinos turísticos.
LA REGULARIZACIÓN DE INMIGRANTES NO INCIDIRÍA EN FLUJOS DE ENTRADA
Las previsiones de Funcas parten de ciertos supuestos de política macroeconómica y de inmigración, variable esta última que ha resultado crucial para explicar el ciclo expansivo de la economía española.
En materia de política monetaria se prevé el fin del ciclo de recortes de tipos de interés, de modo que la facilidad de depósitos, principal referencia del BCE, se mantendrá en el 2% actual hasta 2027.
En cuanto a la inmigración, Funcas estima que la desaceleración en el número de activos extranjeros se prolongará durante el periodo de previsión: la población activa extranjera aumentará un 5% este año y un 4% en 2027 (en 2024 lo hizo un 8,2% y en 2025, un 6,3%).
"Esta hipótesis implica que el anunciado proceso de regularización solo incidiría en el empleo y no en los flujos de entrada de fuerza laboral foránea, al menos en el corto plazo", han explicado desde el 'think tank'.
LA ECONOMÍA CRECERÁ EL 1,8% EN 2027, UNA DÉCIMAS MÁS DE LO PREVISTO
La moderación del turismo, de la expansión fiscal procedente de los fondos europeos y del crecimiento poblacional será más palpable a partir del año que viene. En consecuencia, en 2027 la economía española crecerá el 1,8%, una décima más que en la anterior previsión debido al vigor de la demanda nacional, mientras que el sector exterior seguirá restando.
El tirón de la demanda interna explica la persistencia de la inflación en el entorno del 2,5% este año, mientras que la media de la eurozona se situaría por debajo del 2%, evidenciando una cierta pérdida de competitividad. El diferencial desfavorable se mantendrá en 2027, si bien algo menos pronunciado, por la moderación de la demanda interna.
CREACIÓN DE MÁS DE 800.000 PUESTOS DE TRABAJO EN DOS AÑOS
Aunque menos equilibrado que en el inicio del ciclo expansivo, Funcas prevé que el crecimiento traerá consigo la creación de más de 800.000 puestos de trabajo en los dos próximos años, permitiendo un descenso de la tasa de paro hasta el 9%, dos décimas menos que en la previsión de octubre.
Además del propio dinamismo de la economía, los expertos han anticipado que el proceso de regularización de inmigrantes también redundará en un incremento del empleo, por la incorporación de personas en situación irregular que hoy no encuentran trabajo.
El crecimiento de la economía también mejorará los desequilibrios presupuestarios, aunque será por el efecto del ciclo sobre la recaudación y no por una mejora estructural. El déficit público bajaría hasta el 2,3% del PIB en 2026, con una mejoría ya muy leve en 2027 debido a la ralentización del crecimiento. A final de ese año, la deuda pública todavía se situaría en el 97,8%.
PRINCIPAL RIESGO: COMPORTAMIENTO DEL CONSUMO DE HOGARES
El principal riesgo al alza para el crecimiento se concentra en el comportamiento del consumo de los hogares, que podría verse impulsado por una entrada de población extranjera más intensa de lo previsto y por una evolución de la tasa de ahorro distinta a la contemplada.
Los riesgos a la baja se derivan de la incertidumbre internacional, marcada por la transición desde un sistema multilateral basado en reglas hacia otro dominado por las asimetrías de poder.
En el plano nacional, la inversión empresarial continúa condicionada por ese contexto y por el agotamiento de los fondos europeos. Además, el turismo podría verse más afectado de lo previsto por la pérdida tendencial de competitividad.

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