Las grandes navieras suspenden el paso por el Estrecho de Ormuz y desvían sus rutas
El sector del transporte marítimo global ha extremado sus medidas de seguridad ante el agravamiento del conflicto militar en Oriente Medio. La naviera MSC ha anunciado la suspensión temporal de todas las reservas de carga internacional con destino a la región, mientras que otros operadores clave han comenzado a desviar sus servicios principales a través del Cabo de Buena Esperanza para evitar el paso por el Mar Rojo y el Estrecho de Bab el-Mandeb.
MSC ha anunciado la suspensión temporal de todas las reservas de carga internacional con destino a Oriente Medio. La decisión responde al agravamiento de la situación de seguridad en la región y a las crecientes restricciones que afectan de forma crítica al tráfico marítimo en puntos estratégicos como el Estrecho de Ormuz y el de Bab el-Mandeb.
Según ha informado la compañía a través de una actualización operativa, se han activado medidas de precaución inmediatas para garantizar la protección de sus tripulaciones y la integridad de sus operaciones.
En este sentido, todos los buques de MSC que se encuentran operando actualmente en la región del Golfo, así como aquellas unidades que están en ruta hacia la zona, han recibido instrucciones directas de desviarse y dirigirse a zonas de refugio designadas, donde permanecerán hasta nuevo aviso.
MSC ha precisado que la paralización de las reservas de carga se mantendrá vigente hasta que la situación de seguridad experimente una mejora significativa. La firma ha subrayado que sigue de cerca la evolución de los acontecimientos en coordinación con las autoridades pertinentes y se ha comprometido a informar a sus clientes sobre cualquier ajuste operativo adicional, incluyendo la posible designación de puertos de descarga alternativos para la mercancía que ya se encuentra en tránsito.
PROTEGER TRIPULACIONES Y CARGA
Según las últimas actualizaciones operativas, las rutas que conectan Oriente Medio e India con el Mediterráneo (ME11) y con la costa este de los Estados Unidos (MECL) han dejado de operar a través del Canal de Suez de forma indefinida.
Esta medida busca proteger a las tripulaciones y la carga frente al deterioro de la seguridad, optando por la ruta africana, mucho más larga, a pesar de que la vía trans-Suez sigue siendo la opción más rápida y sostenible.
Asimismo, se ha decretado la suspensión total de todos los cruces de buques en el Estrecho de Ormuz hasta nuevo aviso. Esta decisión afecta directamente a los servicios que operan en los puertos del Golfo Arábigo, que ya están experimentando retrasos significativos, ajustes de calendario y desvíos forzosos.
Las compañías han ordenado a los buques que se encuentran actualmente en ruta hacia la zona del Golfo que se dirijan de inmediato a zonas de refugio designadas.
Aunque algunos operadores mantienen abierta la aceptación de carga para la zona de Oriente Medio, advierten de que la situación de bloqueo en Ormuz y Bab el-Mandeb condicionará las entregas.
Las navieras han subrayado que la seguridad de las tripulaciones es la "prioridad clave" y que solo se retomará la navegación por las rutas habituales cuando la estabilidad en la región permita garantizar un tránsito seguro para el comercio internacional.
DETERIORO DE LA SITUACIÓN DE SEGURIDAD
La compañía Maersk, gigante del transporte marítimo, ha anunciado este lunes una reconfiguración drástica de sus rutas comerciales debido al "deterioro de la situación de seguridad" en Oriente Medio.
En una actualización operativa dirigida a sus clientes, la naviera danesa ha confirmado que, tras una estrecha coordinación con sus socios de seguridad, ha decidido pausar todos los tránsitos programados a través del Canal de Suez y el Estrecho de Bab el-Mandeb de forma inmediata.
Como consecuencia directa de esta medida, los servicios de las líneas ME11 (que conecta Oriente Medio e India con el Mediterráneo) y MECL (que enlaza con la costa este de Estados Unidos) serán desviados a través del Cabo de Buena Esperanza. Maersk ha subrayado que, aunque la ruta trans-Suez es la más rápida y sostenible, la seguridad de las tripulaciones y la carga es su "prioridad clave", por lo que el desvío por el sur de África se mantendrá hasta que la estabilidad en la región permita retomar la navegación habitual.
De forma paralela, Maersk ha decretado la suspensión total de todos los cruces de sus buques por el Estrecho de Ormuz hasta nuevo aviso. Esta decisión impacta directamente en las operaciones de los puertos del Golfo Arábigo, donde la compañía prevé retrasos significativos, ajustes en los calendarios de entrega y posibles desvíos de última hora.
"La situación es fluida y estamos activando planes de contingencia para minimizar el impacto en las cadenas de suministro de nuestros clientes", señala el comunicado de la firma.
A pesar de este bloqueo logístico, Maersk mantiene por el momento abierta la aceptación de carga para la zona de Oriente Medio, aunque advierte de que las operaciones terrestres y de carga aérea en la región también están sufriendo interrupciones y retrasos.
La naviera monitoriza de cerca la evolución del conflicto militar y ha informado de que los recargos por interrupción de tránsito (TDS) y de contingencia (ECS) anunciados previamente para las naves afectadas en el Mar Rojo y el Golfo de Adén continuarán vigentes.

Escribe tu comentario