Astic pide al Gobierno medidas contra la subida del combustible por la guerra en Irán
La Asociación del Transporte Internacional por Carretera (Astic) ha solicitado al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible que deje preparado un paquete de medidas ante el posible encarecimiento de los carburantes por la guerra en Irán, para activarlo en cuanto se supere un umbral de precio fijado de antemano.
La patronal sugiere activar esas medidas de ayudas al sector, por ejemplo, si el precio medio semanal del gasóleo en España, según los índices oficiales, se dispara un 10% en un periodo de 2 a 3 semanas o si se produce una crisis de suministro.
Astic ya ha solicitado al Ministerio la convocatoria urgente de una reunión técnica con la participación de Hacienda y del conjunto del sector, con el objetivo de acordar los umbrales de activación y desactivación del mecanismo.
La asociación de transportistas advierte de que el alza de los carburantes podría generar "graves riesgos de erosión de los márgenes operativos" de las empresas de transporte por carretera españolas, provocando tensiones de liquidez y estrangulamientos financieros, que podrían poner en peligro su continuidad (el diésel representa un tercio de los gastos operativos de las compañías de transporte).
Astic recuerda que solo un 5% del petróleo y un 2% del GNL que llega a España pasa por el Estrecho de Ormuz, pero que cualquier bloqueo del mismo se refleja rápidamente en los precios del crudo y del gasóleo, con impacto directo sobre las empresas de transporte españolas.
La patronal insiste en el precedente de la guerra en Ucrania, cuando en 2022 el Gobierno activó un paquete de respuesta de 16.000 millones de euros, de los que 1.000 millones se destinaron al transporte por carretera, principalmente para bonificar en 20 céntimos por litro el carburante y para entregar ayudas de 1.250 euros por camión.
"La experiencia de 2022 demostró dos lecciones clave: resulta más eficiente --tanto económica como operativamente-- sostener el tejido empresarial de este sector estratégico que intentar reconstruirlo tras impactos que podrían dañarlo gravemente en contextos coyunturales; y cuando el mecanismo es sencillo --como en el caso del abono directo del gasóleo profesional a través de Hacienda--, la medida llega efectivamente a las empresas y el sector puede resistir los shocks económicos", explica.
Desde Astic también recuerdan que los operadores de transporte pueden trasladar el incremento del precio del combustible a sus clientes en los contratos de prestación de servicios, en virtud del Real Decreto-Ley de marzo de 2022, que estableció la obligatoriedad de revisar automáticamente el precio del transporte cuando se produzcan variaciones en el precio del diésel.

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