El precio del petróleo baja ligeramente y las Bolsas europeas apuntan a iniciar el día en positivo
El precio del petróleo bajaba antes de la apertura de las Bolsas europeas tras una nueva oleada de ataques en Oriente Próximo y las dificultades para atravesar el estrecho de Ormuz, por donde circula en torno a una quinta parte del petróleo y el gas mundial.
En concreto, el precio del barril de Brent --referencia en Europa-- caía casi un 0,5% en torno a las 8.24 horas, hasta los 85 dólares, al tiempo que el West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, retrocedía un 0,56%, hasta los 80,56 dólares.
El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha asegurado este jueves que el país no ha procedido al cierre del estrecho de Ormuz y ha recalcado que "de momento" no existe "intención de hacerlo".
No obstante, no ha descartado tomar medidas encaminadas a este cierre de cara al futuro si la situación "así lo requiere". "En este momento no tenemos la intención de cerrarlo", ha insistido durante una entrevista con la cadena de televisión estadounidense NBC.
"No lo hemos cerrado. Los barcos y los buques cargueros han dejado de atravesar la zona porque tienen miedo a un ataque por parte de unos u otros", ha matizado, al tiempo que ha vinculado la posibilidad de cortar el paso con la continuación de la ofensiva puesta en marcha el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra el país asiático.
En este contexto de incertidumbre, los futuros de las Bolsas europeas apuntan a avances en el arranque de la jornada, del orden de siete décimas, salvo en el caso de Londres, que podría despertar prácticamente plana.
Junto al precio del crudo, también está bajando, en este caso más de un 3%, el precio del gas en el mercado de futuros holándes, de referencia europea.
EL ESTRECHO DE ORMUZ, PRINCIPAL ARTERIA PARA EL PETRÓLEO Y EL GAS
El estrecho de Ormuz es la principal ruta de transporte de petróleo y gas del mundo. Por aquí transita alrededor de uno de cada cinco barriles de petróleo, y cualquier interrupción en esta vía tiene un impacto inmediato sobre la economía mundial, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés).
Tras el ataque de Estados Unidos e Israel sobre Irán, el estrecho de Ormuz se encuentra en el centro de atención de la economía global, y reaparece la pregunta de qué ocurriría si su cierre se prolongase en el tiempo.
En la práctica, Ormuz funciona como una puerta muy estrecha por la que debe pasar casi todo el petróleo y el gas que sale del golfo Pérsico hacia el resto del mundo, partiendo desde este punto las exportaciones de Arabia Saudí, Irak, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos e Irán, los grandes productores de la región. La mayoría de los volúmenes que transitan por el estrecho no dispone de rutas alternativas para salir de la región, según la EIA.
El estrecho de Ormuz, situado entre Omán e Irán, conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el Mar Arábigo.
El flujo de petróleo a través de este estrecho promedió 20 millones de barriles diarios en 2024, aproximadamente el 20% del consumo mundial de líquidos petrolíferos, según EIA.
Los flujos que cruzaron Ormuz en 2024 y en el primer trimestre de 2025 representaron más de una cuarta parte del comercio marítimo mundial de petróleo y alrededor de una quinta parte del consumo mundial de petróleo y productos derivados.
Además, aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de gas natural licuado (GNL) también transitó por Ormuz en 2024, principalmente procedente de Qatar.
La EIA estima que el 84% del petróleo crudo y condensado y el 83% del GNL que cruzaron el estrecho de Ormuz en 2024 se dirigió a los mercados asiáticos. China, India, Japón y Corea del Sur fueron los principales compradores de crudo, lo que representa un 69% combinado de todos los flujos de petróleo crudo y condensado de Ormuz en 2024.
En esta línea, Estados Unidos importó en 2024 aproximadamente 0,5 millones de barriles de petróleo crudo y condensado de países del Golfo Pérsico a través del Estrecho de Ormuz, lo que representa aproximadamente el 7% de las importaciones totales de petróleo crudo y condensado del país norteamericado.
No obstante, las importaciones estadounidenses de petróleo crudo de países del Golfo Pérsico se situaron en su nivel más bajo en casi 40 años, debido al aumento de la producción nacional y las importaciones desde Canadá, según la EIA.
ESPAÑA TIENE UNA DEPENDENCIA LIMITADA DE ORMUZ
En el caso de España, la dependencia directa de Ormuz es limitada gracias a la diversificación de orígenes del suministro energético. Las importaciones de crudo a España alcanzaron los 61,423 millones de toneladas en 2025, lo que representa una caída del 4,9% en 2025 con respecto al ejercicio anterior.
En esta línea, el Gobierno español ha estimado que apenas el 5% del petróleo y el 2% del gas natural licuado (GNL) que llega a España transita por el Estrecho de Ormuz, según indicó la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen.

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