Bruselas rechaza acusación de sobreproducción y responderá "proporcionadamente" si EEUU impone más aranceles
La Comisión Europea ha rechazado de plano la presunta sobrecapacidad de algunos sectores europeos que Estados Unidos investiga en el marco de una investigación comercial más amplia también contra otras economías, incluida China; al tiempo que ha advertido de que responderá "proporcionadamente" y de manera "firme" si Washington concluye tal investigación con la imposición de nuevos aranceles sobre las compras a productores europeos.
"La Comisión responderá firme y proporcionadamente ante cualquier violación de los compromisos de la Declaración Conjunta", ha dicho en una rueda de prensa en Bruselas el portavoz comunitario de Comercio, Olof Gill, en referencia a las condiciones del pacto comercial con que la jefa del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sellaron el pasado verano la tregua arancelaria.
En virtud del acuerdo cerrado por ambos en Escocia --pendiente aún del visto bueno de la Eurocámara para su plena entrada en vigor--, Estados Unidos se comprometió a respetar un tope del 15% a los aranceles generalizados que aplica a las importaciones desde la Unión Europea, a cambio de que los europeos renunciaran a tomar medidas equivalentes en represalia. El pacto, no obstante, dejó fuera sectores clave como el del acero, que sigue haciendo frente a un gravamen del 50%.
Por ello, el portavoz ha defendido que la Comisión Europea sigue confiando en que Estados Unidos "cumpla plenamente" los compromisos recogidos en la declaración común, del mismo modo que los países de la Unión --en cuyo nombre habla Bruselas cuando se trata de cuestiones comerciales-- siguen operando en base a los términos del acuerdo.
"Esperamos que Estados Unidos haga lo mismo, no hemos recibido ninguna indicación de que la Administración estadounidense tenga intención de desviarse de sus compromisos", ha zanjado el portavoz, quien ha confirmado que Washington informó a Bruselas del inicio de las investigaciones comerciales por sobreproducción, bajo el marco Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974.
Con todo, Bruselas espera recibir más "claridad" de parte de la Casa Blanca sobre el alcance de la investigación y ha dejado claro que el bloque europeo rechaza de plano las acusaciones contra sectores productivos europeos.
"La Unión Europea comparte la preocupación de Estados Unidos sobre la sobrecapacidad estructural en la economía global. Sin embargo, la fuente de este exceso de capacidad está bien identificada y no recae sobre Europa", ha argumentado Gill, quien ha concluido que Europa ha hecho prueba de políticas de "mercado abierto y transparencia" y por tanto "no se considera contribuyente a la sobreproducción".

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