O2 despliega la primera antena móvil preensamblada de Europa dentro de su plan de 810 millones de euros
O2 ha desplegado la primera antena móvil preensamblada de Europa, como parte de su Plan de Transformación Móvil de 700 millones de libras esterlinas (810,4 millones de euros), con el que prevé instalar un centenar de estas estaciones base prefabricadas en todo el Reino Unido a lo largo de este año, según ha informado este martes en un comunicado.
En concreto, la compañía ha instalado en Sandwich, Kent, el primer emplazamiento móvil prefabricado de Europa, introduciendo un nuevo e innovador enfoque para la construcción de infraestructuras móviles que acelera significativamente el despliegue y minimiza los problemas in situ, lo que significa que se puede ofrecer una conectividad fiable a los clientes de forma más rápida y eficiente.
O2 ha recordado que, tradicionalmente, los ingenieros que instalaban antenas, radios y cableado tenían que conectar y configurar cientos de conexiones en el lugar, a menudo trabajando en altura y expuestos a la intemperie.
Gracias a la tecnología desarrollada por Vecta Labs, estos componentes ahora se ensamblan y prueban completamente antes de llegar a la torre, lo que simplifica enormemente la instalación y mejora el control de calidad.
Cada unidad se ensambla previamente y se valida en un entorno de pruebas controlado mediante equipos especializados, incluidas cámaras anecoicas que permiten a los ingenieros medir con precisión el rendimiento de la radio.
Posteriormente, se someten a condiciones de viento simuladas para replicar las tensiones del mundo real antes de salir de fábrica, lo que garantiza que cada mástil cumpla con el mismo estándar de calidad al llegar.
Los componentes pasivos de radiofrecuencia, como antenas, cables y conectores, también se someten a pruebas de intermodulación pasiva (PIM), una fuente común de interferencia que puede degradar el rendimiento de la red.
Al identificar y solucionar estos problemas antes del despliegue, O2 puede garantizar un rendimiento constante de la red móvil desde el momento en que una estación base entra en funcionamiento.
Este método también simplifica enormemente la instalación, reduciendo el número de conexiones que los técnicos deben realizar in situ de unos 100 cables a tan solo seis, lo que ahorra tiempo y minimiza el riesgo de errores.
El primer despliegue europeo se llevó a cabo en Sandwich, Kent, donde el equipo preensamblado se instaló en cuatro horas, reduciendo el tiempo de trabajo in situ hasta en un 75% en comparación con los despliegues tradicionales.
Para los clientes de O2, esto significa que las estaciones base nuevas y mejoradas se pueden instalar más rápido y con menos tiempo de inactividad de la red, lo que ayuda a mejorar la cobertura y aumentar la capacidad para que puedan ver contenido en streaming, navegar y mantenerse conectados en cualquier lugar.

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