El rendimiento del bono británico a 10 años toca máximos desde 2008 y roza el 5% tras el conflicto de Irán
El rendimiento del bono británico a 10 años ha tocado niveles máximos desde el año 2008 tras repuntar 76 puntos básicos en lo que va de marzo, momento en el que la coalición estadounidense-israelí lanzó su ofensiva contra Irán, hasta rozar este viernes el 5%.
La escalada en el mercado de bonos británicos --títulos conocidos como 'gilt'-- a 10 años en las últimas semanas ya ha posicionado el rendimiento en el 4,994%, al filo del 5%, unos niveles no vistos desde el mes de junio de 2008, en plena crisis financiera.
El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel atacaron la República Islámica de Irán dando comienzo a un conflicto en Oriente Próximo que ha provocado la casi paralización del tráfico marítimo del estrecho de Ormuz --ruta por la que circulaba una quinta parte del petróleo mundial-- y una elevada volatilidad en los mercados energéticos.
Los analistas de TwentyFour (Vontobel) Gordon Shannon y George Curtis han advertido de que esta subida del rendimiento del 'gilt' hay que tomarla con cautela, debido a que el mercado de bonos de Reino Unido está sometido a un "importante estrés técnico" debido a la crisis energética.
La situación de los mercados de la energía ha obligado a liquidar posiciones macroeconómicas saturadas y "los fondos de cobertura están saliendo de operaciones apalancadas con bonos del Estado que se basaban en la convergencia de los rendimientos de Reino Unido hacia los de otras grandes economías", han explicado.
"Por lo tanto, las trayectorias de tipos implícitas derivadas de los precios de los bonos del Estado deben interpretarse con cierta cautela, ya que reflejan tanto la liquidación de posiciones como cambios genuinos en las expectativas", han sostenido.
En este contexto, el Banco de Inglaterra decidió este jueves mantener sin cambios el tipo de interés de referencia para sus operaciones en el 3,75%, tras asegurar estar alerta por las presiones inflacionarias como consecuencia del aumento de los precios energéticos.
Según la opinión expresada por el gobernador del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey, una interrupción prolongada en el suministro de petróleo, gas natural y otras materias primas, como fertilizantes y gas neón, "aumenta el riesgo al alza de la inflación", mientras que la reciente experiencia de una inflación elevada puede hacer también que los hogares y las empresas "sean más sensibles a un nuevo 'shock' inflacionario".
El precio del petróleo Brent, de referencia en Europa, rozaba este viernes a las 18.00 horas los 110 dólares por barril, tras haber marcado récord en los 119 dólares hace una semana y todavía muy por encima de la cota de los 72 dólares que presentaba antes del ataque sobre Irán por parte de Estados Unidos e Israel.

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