El BBVA proyecta estabilidad ante los conflictos y acelera transferencias de riesgo hasta 25.000 millones
El presidente del BBVA advierte sobre la interpretación precipitada de la guerra actual y la institución intensifica titulizaciones estratégicas para fortalecer capital y competitividad.
La entidad financiera española combina la prudencia macroeconómica con decisiones estratégicas de gestión de riesgos, reflejando su adaptación a un contexto internacional marcado por conflictos, volatilidad energética e incertidumbre comercial.
La economía global enfrenta tensiones derivadas de crisis sucesivas y desafíos geopolíticos, y BBVA lidera con una estrategia que vincula previsión macroeconómica, sostenibilidad financiera y protección del sector industrial vasco.
La economía frente a conflictos y shocks energéticos
Carlos Torres Vila, presidente del BBVA, subraya en entrevista con El Correo que la economía internacional “ha sido más fuerte de lo previsto” frente a crisis como el covid, la guerra de Ucrania o los aranceles, y advierte que “no tenemos que precipitarnos al interpretar el escenario”. En su opinión, “si la duración es corta, el efecto será moderado”, refiriéndose al impacto de la guerra actual sobre los mercados energéticos y financieros.
Torres Vila explica que el cierre del estrecho de Ormuz provoca un “shock” por la interrupción de cerca del 20% del suministro global de energía fósil, pero considera que la experiencia previa de adaptación ante crisis económicas y políticas proporciona un margen de resiliencia. Respecto a la inflación, aclara que “si la guerra se alargara un par de semanas más, el escenario sería muy asumible; si pasamos un par de trimestres, sí estaríamos hablando de un riesgo relevante”.
El presidente identifica riesgos específicos para la economía vasca, como el absentismo y los costes laborales, que impactan directamente en la competitividad industrial. Para mitigarlos, recomienda “mejorar la productividad, y eso se consigue con más inversión y siendo más competitivos en la provisión de financiación”.
Tubos Reunidos y la importancia de la solvencia industrial
En un contexto de mercado internacional inestable, Torres Vila analiza la situación de Tubos Reunidos, destacando que “las partes implicadas deben llegar a una solución viable” para garantizar la continuidad de la firma, histórica en la industria vasca. Su participación en el accionariado es limitada al 5%, y el presidente recalca que “lo importante es que las partes lleguen a un acuerdo que permita recuperar la viabilidad de la empresa”. Este enfoque refleja la visión de BBVA sobre la responsabilidad institucional en el mantenimiento de empleos y la fortaleza del tejido industrial ante desafíos externos.
Transferencias de riesgo: estrategia para liberar capital
Paralelamente, BBVA intensifica su actividad en el mercado de transferencias significativas de riesgo (SRT, por sus siglas en inglés), superando los 25.000 millones de euros en 2025, lo que representa un aumento del 165% respecto al año anterior. El Informe de Relevancia Prudencial del banco revela que se han realizado 12 titulizaciones, dos tradicionales y diez sintéticas, destinadas a la liberación de riesgos y la optimización del capital.
El grueso de estas operaciones se concentra en el segmento mayorista, con préstamos a empresas por valor de 16.457 millones, mientras que en el minorista se liberan 8.903 millones mediante titulizaciones de préstamos hipotecarios y otras exposiciones minoristas. La directora financiera, Luisa Gómez Bravo, apunta que “esperamos que los activos ponderados por riesgo crezcan a un menor ritmo que los préstamos”, y confirma que este modelo se extiende a las principales geografías del banco, incluyendo México y Turquía.
Estas medidas permiten al banco liberar 35 puntos de capital en 2025 y proyectan una capacidad sostenida de 30 a 40 puntos básicos al año, consolidando una estrategia de resiliencia financiera frente a un entorno global inestable.
Hacia un equilibrio entre prudencia y crecimiento
El hilo conductor entre la visión de Torres Vila sobre la economía y la gestión activa de riesgos de BBVA refleja un modelo de banca que combina prudencia, previsión y soporte al tejido industrial. La interpretación mesurada de los impactos geopolíticos se complementa con decisiones concretas de liberación de capital, garantizando solvencia y capacidad de inversión. Así, la entidad proyecta una estabilidad que permite afrontar crisis cortas sin comprometer la competitividad ni el desarrollo de empresas estratégicas en España y en mercados internacionales.
En conjunto, BBVA muestra cómo la coordinación entre análisis macroeconómico y gestión estratégica de riesgos se convierte en una herramienta fundamental para mantener la fortaleza financiera en tiempos de incertidumbre global, asegurando que la entidad siga siendo un actor clave en el crecimiento económico y la protección del tejido productivo.

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