La Eurocámara allana la adopción del pacto arancelario con EEUU pero con condiciones si hay más amenazas
El pleno del Parlamento Europeo ha adoptado este jueves sus líneas rojas para aprobar el acuerdo comercial negociado entre Washington y Bruselas que pone techo a los aranceles de Estados Unidos sobre las importaciones europeas, con un mandato que respalda el pacto pero exige que incluya cláusulas de suspensión si la Casa Blanca impone nuevos gravámenes o dirige nuevas amenazas económicas contra países de la Unión Europea.
"El Parlamento solo respaldará los términos comerciales del acuerdo si el reglamento contiene salvaguardias claras y solo después de que Estados Unidos haya respetado plenamente los términos del acuerdo", ha indicado el presidente de la comisión de Comercio Exterior de la Eurocámara (INTA) y ponente, el socialista alemán Bernd Lange.
Entre las claves de la Eurocámara figura el refuerzo de la "cláusula de suspensión" para poder poner en pausa el acuerdo si Estados Unidos impone nuevos aranceles adicionales --como los que anunció tras el fallo en contra de la justicia pero no ha llegado a aplicar a la UE-- o Washington intenta ejercer presión económica sobre el bloque para influir en su toma de decisiones.
Así, los eurodiputados reclaman que la Comisión Europea pueda proponer la suspensión de parte o todas las preferencias comerciales si Estados Unidos supera el límite del 15% acordado para las tasas generalizadas o activa nuevas medidas arancelarias contra sectores no concernidos hasta ahora.
La palanca de suspensión también debería de poder activarse, dicen los eurodiputados, ante situaciones que socaven los objetivos del acuerdo, discriminen a los operadores económicos de la UE, amenacen la integridad territorial o las políticas exterior o de defensa de los Estados miembro o ejerzan coerción económica.
Con la votación celebrada en sesión plenaria en Bruselas este miércoles, la Eurocámara está lista para iniciar la negociación con el Consejo (gobiernos) de la forma definitiva de la dimensión comercial que la UE dará al acuerdo negociado el pasado verano en Escocia entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Por ello, entre las condiciones que han introducido los eurodiputados en su mandato figura una "cláusula de aplicación" por la que el nuevo marco arancelario sólo será efectivo si Washington respeta plenamente los compromisos adquiridos.
En concreto, el llamado "Acuerdo de Turnberry" prevé un tope del 15% de arancel generalizado sobre las producciones europeas, a cambio de que la UE renuncie a responder con medidas recíprocas; pero deja fuera el acero y aluminio europeo, que sigue afrontando una tasa del 50%.
El controvertido acuerdo que cerró Von der Leyen con Trump incluye también compromisos de la Unión que van más allá de la política comercial sobre la que tiene competencias Bruselas, como compras de energía por valor de 750.000 millones de dólares a Estados Unidos e inversiones en este país por valor de 600.000 millones más. Estas disposiciones no se recogen en las propuestas legislativas sobre las que se pronuncia la Eurocámara.
Además, la Eurocámara reclama que este marco regulatorio para aplicar el pacto no sea indefinido, sino que expire el 31 de marzo de 2028; si bien se abren a una posible prórroga siempre que resulte de una nueva negociación de propuesta legislativa y ello tras una evaluación detallada de impacto.

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