Teresa Ribera defiende el multilateralismo frente a "la fuerza y el poder"
La vicepresidenta de la Comisión Europea para una Transición Limpia, Justa y Competitiva, Teresa Ribera, ha instado a defender el multilateralismo y a no darlo por sentado frente a quienes apuestan por "la fuerza y el poder" en las relaciones internacionales.
Ribera ha sostenido que el diálogo entre los distintos gobiernos debe primar como método fundamental a la hora de resolver conflictos y que no puede considerarse el multilateralismo algo del pasado. "Sentarse a la mesa como la mejor manera de resolver problemas. Así que no voy a aceptar esto como algo del pasado", ha sostenido la vicepresidenta de la Comisión en un evento en Washington organizado por el think-tank Atlantic Council.
En este sentido, ha indicado que la mayoría de los ciudadanos y los gobiernos internacionales creen en el multilateralismo con fuerte convicción, aunque "puede ser imperfecto y necesitar ajustes, mejoras y actualizaciones".
Igualmente, ha pedido no renunciar a ello a pesar de que el mundo haya cambiado y ha hecho un llamamiento a actuar para evitar que "la fuerza y el poder" puedan "determinarlo todo".
"No rendirse, no renunciar, no retroceder. Y creo que es muy importante asegurar que se den las condiciones para facilitar que la gente se sume, en lugar de aceptar en silencio la salida de otros. Porque hay tantos desafíos enormes por delante que no podemos perder el tiempo luchando entre nosotros", ha asegurado.
APUESTA POR ACELERAR LA TRANSICIÓN ECOLÓGICA EN EUROPA
Ante la guerra en Oriente Próximo y las consecuencias económicas en los mercados energéticos de combustibles fósiles, Teresa Ribera ha esgrimido que es el momento de acelerar la transición verde en Europa y apostar por nuevas fuentes de energía, instaurando soluciones energéticas que sean lo más eficientes posibles.
Así, ha considerado este momento como el punto de inflexión para continuar la senda de la reconversión energética dejando atrás los combustibles fósiles y evitar de esta manera los 'shocks' en términos de seguridad y economía que provocan situaciones como la guerra en Irán.
"Lo que vemos en Europa es que hay argumentos claros para acelerar el ritmo, apostar por soluciones energéticas nacionales, electrificar al máximo y ser lo más eficientes posible. Se trata de usar la energía con prudencia y buscar maneras de ser mucho más eficientes y eficaces, comprendiendo cómo las diferentes oportunidades y fortalezas en toda Europa, así como las complementariedades entre los Estados miembros, pueden contribuir a este objetivo", ha argumentado la vicepresidenta.

Escribe tu comentario