Iberia pacta un ERE voluntario para 996 empleados con el respaldo del 92% de las secciones sindicales
El acuerdo laboral alcanzado por la aerolínea con la mayoría de los sindicatos establece un ajuste voluntario de plantilla que afecta a casi mil trabajadores e incluye indemnizaciones y prejubilaciones con condiciones específicas.
La negociación fija salidas incentivadas para pilotos, tripulación y personal de tierra, consolidando un proceso de reestructuración con amplio apoyo sindical.
El proceso de negociación entre la compañía aérea y las organizaciones sindicales culmina con un pacto que redefine el ajuste de plantilla mediante fórmulas voluntarias, evitando medidas forzosas y estableciendo un marco común para todas las categorías laborales implicadas.
Un acuerdo con amplio respaldo sindical
La aerolínea ha cerrado un acuerdo con los principales sindicatos del sector aéreo para aplicar un expediente de regulación de empleo (ERE) voluntario que contempla la extinción de hasta 996 contratos. El pacto cuenta con el apoyo de organizaciones que representan el 92% de las secciones sindicales, lo que le otorga una base sólida dentro del conjunto de la plantilla.
Entre los firmantes se encuentran los sindicatos de vuelo SEPLA, SITCPLA, STAVLA, Candidatura Independiente, UGT vuelo y CCOO vuelo, así como los sindicatos de tierra CCOO, UGT y ASETMA.
Distribución del ajuste de plantilla
El recorte de empleo se reparte entre distintos colectivos profesionales de la compañía. En concreto, el acuerdo prevé la salida de 106 pilotos, 137 tripulantes de cabina de pasajeros y 753 trabajadores de tierra.
Esta distribución refleja el peso de cada área dentro de la estructura operativa de la aerolínea y delimita el alcance del ajuste en función de las necesidades organizativas.
Condiciones económicas y salidas incentivadas
El pacto establece un sistema de bajas incentivadas aplicable a todos los colectivos. Las condiciones fijadas contemplan indemnizaciones equivalentes a 35 días por año trabajado, con un límite máximo de 30 mensualidades y un mínimo garantizado de una anualidad.
Este esquema busca facilitar la adhesión voluntaria al ERE, ofreciendo compensaciones económicas que se ajustan a la trayectoria laboral de cada trabajador.
Prejubilaciones con criterios diferenciados
El acuerdo también incorpora un sistema de prejubilaciones que varía en función del colectivo profesional. En el caso de los empleados de tierra y los pilotos, la edad mínima se fija en los 61 años, mientras que para los tripulantes de cabina se reduce hasta los 58 años.
Además, el salario regulador se establece de forma diferenciada según el grupo, lo que introduce matices en las condiciones finales de salida.
Un proceso orientado a la voluntariedad
El diseño del expediente se basa en el principio de voluntariedad, lo que implica que las salidas se producirán únicamente entre quienes decidan acogerse a las condiciones pactadas. Este enfoque pretende minimizar el impacto social del ajuste y evitar conflictos laborales derivados de medidas obligatorias.
El elevado porcentaje de respaldo sindical refuerza esta estrategia y facilita la implementación del acuerdo en el conjunto de la organización.
Reordenación interna en el sector aéreo
El ERE se enmarca en un contexto de reorganización dentro del sector aéreo, donde las compañías ajustan sus estructuras para adaptarse a las nuevas dinámicas del mercado y a la evolución de la demanda.
La combinación de salidas incentivadas y prejubilaciones permite a la aerolínea avanzar en este proceso manteniendo un equilibrio entre eficiencia operativa y consenso laboral.

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