El ministro España asegura que el teletrabajo "ha venido para quedarse", pero con carácter voluntario
El ministro de Hacienda, Arcadi España, ha afirmado este jueves que, con la pandemia, el teletrabajo "vino para quedarse" en España, pero con carácter voluntario, como ha defendido la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz.
Así ha respondido el responsable de Hacienda, en declaraciones a TVE recogidas por Europa Press, al ser preguntado por la propuesta que baraja Bruselas de obligar a teletrabajar un día a la semana en los Estados miembros de la Unión Europea para recortar costes energéticos.
El titular de Hacienda ha pedido "prudencia y no adelantar acontecimientos" respecto a las propuestas de la Comisión Europea que se van conociendo, como ésta de la obligación de teletrabajar un día a la semana, y ha afirmado que no se comunicarán por parte de la presidenta de la Comisión, Úrsula von der Leyen, hasta que se hable previamente con los Estados miembros.
"Después de la pandemia, muchísimas empresas han adoptado esta medida (el teletrabajo), incluso en el sector público se ha adoptado. Es una medida que en ese momento fue positiva y que ha venido para quedarse de una forma, como decía la vicepresidenta, con carácter voluntario. Yo no me adelantaría a los acontecimientos", ha defendido Arcadi España.
En todo caso, el ministro ha insistido en que España está mejor preparada que otros países europeos para afrontar el impacto económico de la guerra en Irán "por su apuesta por las renovables, por la salud de sus finanzas públicas y por la ambición de los proyectos llevados a cabo por el Gobierno para proteger a familias y empresas".
En este sentido, el titular de Hacienda ha recalcado que el paquete de 5.000 millones de euros de medidas anticrisis de España, uno de los primeros que se adoptaron dentro de la UE, contempla distintas medidas para rebajar la factura de ciudadanos y empresas, como bajadas fiscales en la gasolina y otros tipos de combustible, y en el IVA de la electricidad.
"Hemos intentado reducir el impacto que ya está teniendo en el IPC y hacer un cortafuegos para que el impacto no llegue a lo que se llama segunda ronda, que no llegue a la cesta de la compra de una forma virulenta", ha explicado el ministro.
"Esperemos, seamos prudentes, tenemos unas medidas de 5.000 millones encima de la mesa, y luego veremos qué medidas recomienda la Comisión Europea que los países tengamos que tomar, y en ese momento las estudiaremos", ha añadido.
LAS MEDIDAS ACTUALES "ESTÁN FUNCIONANDO"
España considera que las medidas tomadas por el Gobierno "están funcionando" y están teniendo impacto, tal y como certifica el centro de análisis Funcas, que ha señalado que sin el plan anticrisis la inflación se habría situado en el 3,7% en marzo, en lugar del 3,4% finalmente registrado.
Además, el ministro ha destacado que, en comparación con otros países del entorno, mientras el diésel está por encima de los dos euros en Francia o en Portugal, en España está por debajo de esa cantidad.
"Esto no significa que seamos inmunes a lo que está pasando y a las consecuencias económicas, pero sí que tenemos que ser conscientes de que la salud financiera del Gobierno de España y las medidas tomadas están teniendo un impacto positivo. Estamos mejor posicionados, pero no hay que engañarse: no somos inmunes", ha subrayado.
En cualquier caso, el responsable de Hacienda ha defendido que se está vigilando, a través del Ministerio de Economía y la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, que las rebajas fiscales al combustible lleguen al "bolsillo de los ciudadanos".
"Se están trasladando bien esas medidas al consumidor final", ha remarcado, al tiempo que ha advertido de que si se detecta algún tipo de anomalía, el Gobierno actuará.

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