Genç (BBVA) ve precios "inadecuados" en el crédito hipotecario y defiende su postura "selectiva"
El consejero delegado de BBVA, Onur Genç, ha señalado este jueves que el crédito hipotecario en España mantiene unos precios "inadecuados" y ha defendido que, a pesar de que la cuota del mercado hipotecario actual del banco de origen vasco está por debajo de la natural, la entidad financiera seguirá siendo "selectiva".
"Pensamos que el mercado --de préstamos a la vivienda-- sigue teniendo precios que no nos parecen adecuados. Hemos podido aplicar un enfoque más racional en los últimos meses y de momento vamos a seguir siendo selectivos en el crecimiento del crédito hipotecario", ha argumentado el CEO de la compañía durante la conferencia con analistas con motivo de la presentación de resultados del primer trimestre del año.
En cifras, la inversión crediticia en el país se incrementó un 1,2% en el trimestre con respecto al cierre de diciembre, favorecida principalmente por el comportamiento del crédito a empresas (+2,7%), seguido del crédito al consumo (+2,6%).
La posición de BBVA coincide con la de Bankinter. El banco naranja, que publicó sus resultados trimestrales la semana pasada, reconoció en rueda de prensa que la entidad había decidido asignar capital a crecer en empresas y banca corporativa porque las hipotecas en España estaban "por debajo del coste de riesgo".
En concreto, la consejera delegada de Bankinter, Gloria Ortiz, llegó a hacer un paralelismo con la crisis de 2008 respecto a construir carteras de hipotecas que son deficitarias. "En la anterior crisis pasó eso, que no se estaba cubriendo el riesgo, y luego pasa lo que pasa...", afirmó.
En la otra cara de la moneda, Banco Santander señaló este miércoles, también durante la presentación de sus cuentas de enero a marzo de 2026, que dar hipotecas en España en estos momentos es "buen negocio".
Por otro lado, la directora global de Finanzas de BBVA (CFO, por sus siglas en inglés), Luisa Gómez, ha explicado a los inversores que el crecimiento de los depósitos de la clientela en España está apoyado en un aumento del número de usuarios.
En cifras, Gómez ha resaltado que si bien durante el pasado ejercicio BBVA elevó en un millón el número de clientes en el país, durante el primer trimestre de 2026 se mantiene la misma tendencia y entre enero y marzo cerca de 250.000 usuarios se sumaron al banco vasco.
En este sentido, los depósitos a la clientela han pasado de 228.546 millones de euros a cierre del tercer mes del pasado ejercicio a 248.520 millones en el del presente, lo que supone un alza de más del 8,7% interanual.
"Lo que vemos es que cuando incorporamos clientes, el 30% de los recién incorporados, después de seis meses, trae un producto de salario o de pensiones y se convierten en más valiosos", ha detallado la directiva.
IMPACTO DE LA GUERRA EN IRÁN
Respecto al impacto que la guerra de Irán pueda tener en el negocio, Gómez ha subrayado que la exposición de BBVA en la región es "muy limitada"
Por lo tanto, la ejecutiva ha avanzado que los efectos serán segunda ronda e identifica 12 sectores como el del suministro de energía eléctrica, transporte, acero o cemento, entre los que vigilar.
No obstante, el consejero delegado de la entidad financiera ha mostrado su preocupación con el conflicto al indicar que han adoptado una postura "cauta", ya que "la situación cambia cada día".
En este contexto, Genç ha manifestado su preocupación por el desarrollo del negocio en Turquía, aunque considera que "el país está resistiendo bastante bien a lo que está ocurriendo".
Durante los tres primeros meses del año, el país euroasiático ha reportado un beneficio de 263 millones de euros a BBVA, un 66,1% más que hace 12 meses, impulsado principalmente por el margen de intereses que se elevó un 59,9% interanual, hasta los 1.121 millones de euros.
En cambio, de prolongarse la guerra durante "mucho tiempo" --un escenario que el banco no descarta, aunque estima menos probable--, el CEO de BBVA pronostica que el negocio en Turquía se vería afectado y el coste de riesgo podría aumentar.
Así, Genç prevé que de subir los tipos de interés, movimiento probable para contener la inflación derivada de la guerra, el impacto sería negativo en el margen de intereses y calcula que un incremento de tres puntos porcentuales repercutirá en el indicador en el segundo trimestre.
Pese a ello, el ejecutivo proyecta que el efecto será "relativamente pequeño" y defiende que lo podrán absorber con las "palancas" previamente activadas.
"En general, hemos sido bastante resilientes como banco en Turquía para absorber todos los 'shocks' que se están produciendo", ha zanjado Genç.

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