España busca desbloquear el Tratado de Amistad con Francia tras el bloqueo del Congreso y el Constitucional
El Gobierno trabaja para activar el Tratado de Amistad con Francia firmado en 2023, mientras el Congreso rechazó su ratificación y el Tribunal Constitucional decidió no pronunciarse, complicando la agenda bilateral y retrasando una nueva cumbre prevista entre ambos países.
El Gobierno mantiene la presión diplomática para garantizar la entrada en vigor del Tratado de Amistad suscrito con Francia en enero de 2023, tras el rechazo del Congreso en mayo de 2025 y la decisión del Tribunal Constitucional de no pronunciarse sobre el recurso presentado por el Senado. La demora ha obligado a posponer una nueva cumbre bilateral que estaba prevista para este año, afectando la relación estratégica con París.
Un acuerdo histórico con obstáculos legales
El Tratado de Amistad España-Francia, rubricado por los presidentes Pedro Sánchez y Emmanuel Macron en Barcelona en 2023, tenía como objetivo reforzar la cooperación bilateral en seguridad, economía, infraestructuras y cultura. Sin embargo, uno de los puntos más polémicos del tratado establece que un ministro del país vecino pueda asistir a las reuniones del Consejo de Ministros español al menos una vez cada tres meses de manera rotatoria.
Esta cláusula exigía una modificación legislativa previa, ya que la Ley de Gobierno de 1997 establece que “a las reuniones del Consejo de Ministros podrán asistir los secretarios de Estado y excepcionalmente otros altos cargos, cuando sean convocados para ello”, sin contemplar la participación de miembros de gobiernos extranjeros.
Intentos de adaptación legal
En abril de 2024, el Ejecutivo realizó su primer intento mediante una enmienda a la Ley de Paridad, que no prosperó. Posteriormente, se incluyó la disposición necesaria en la Ley de Eficiencia de la Justicia aprobada en noviembre de 2024, agregando la coletilla: “Sin perjuicio de lo dispuesto en los tratados internacionales válidamente celebrados por España”. Esta modificación abrió la puerta formal para que el tratado avanzara hacia la ratificación.
El Consejo de Ministros remitió el tratado a las Cortes el 28 de enero de 2025, con tramitación de urgencia, con la intención de reducir a la mitad los plazos parlamentarios y cumplir con los compromisos adquiridos frente a Francia, que ya había completado su proceso de ratificación.
El recurso del Senado y la postura del PP
El Partido Popular, utilizando su mayoría en el Senado, presentó un recurso previo de inconstitucionalidad el 12 de febrero de 2025, alegando que la participación de ministros franceses podría vulnerar el artículo 98 de la Constitución, que regula la composición del Consejo de Ministros y la participación del Rey.
Mientras el Tribunal Constitucional evaluaba este recurso, el Congreso continuó con la tramitación del tratado. En la votación del pleno del 14 de mayo, la abstención de Junts y Podemos impidió alcanzar la mayoría necesaria, y el tratado quedó bloqueado.
La decisión del Tribunal Constitucional
El 17 de diciembre de 2025, el Constitucional comunicó que no se pronunciará sobre el recurso del Senado, declarando que el tratado no puede ratificarse tras el rechazo del Congreso. Según la ponencia del magistrado Enrique Arnaldo: “Tras la denegación de la autorización por el Congreso, el tratado no puede ser ratificado válidamente por España”.
Este revés deja al Gobierno en una situación complicada, ya que el retraso afecta directamente la planificación de la agenda bilateral con Francia, incluyendo la Reunión de Alto Nivel que estaba prevista para este año.
Repercusiones diplomáticas y estratégicas
El retraso de la ratificación genera incertidumbre en la relación con Francia, un socio estratégico en seguridad, comercio y cooperación transfronteriza. Desde el Ministerio de Asuntos Exteriores, fuentes consultadas por Europa Press aseguran: “El Gobierno sigue trabajando para que entre en vigor el Tratado de Amistad con Francia, que será beneficioso para nuestros ciudadanos en múltiples aspectos”.
Por su parte, París mantiene una postura de cautela: consideran que celebrar reuniones de alto nivel sin la entrada en vigor del tratado carecería de sentido, lo que genera tensión y retrasa proyectos bilaterales previamente planificados.
Próximos pasos y desafíos
El Ejecutivo no ha aclarado aún si presentará un nuevo intento en el Congreso o si evaluará la posibilidad de modificar la cláusula que ha generado toda la controversia. Fuentes del Ministerio de Exteriores han declarado: “La voluntad del Gobierno es y siempre ha sido que entre en vigor, y si esto no ha sido posible, es por el voto en contra del PP rechazándolo”.
Mientras tanto, la presión diplomática y política continúa, con el objetivo de evitar un estancamiento prolongado que perjudique la cooperación entre ambos países y la confianza mutua.
Contexto histórico y relevancia
Este tratado se inscribe en un contexto de reforzamiento de la cooperación europea y la consolidación de relaciones bilaterales estratégicas. Su bloqueo no solo afecta la agenda inmediata, sino que también puede tener consecuencias en materia de seguridad, energía, transporte e inversiones conjuntas.
La ratificación del Tratado de Amistad con Francia es, por tanto, una prioridad para el Gobierno, no solo como símbolo diplomático, sino como instrumento operativo para proyectos transfronterizos y para garantizar una coordinación efectiva en el marco de la Unión Europea.

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